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sábado, 28 de mayo de 2011

palabras duras las del diplomático y escritor M.Kempff Mercado al referirse a la actitud de Evo frente a Chile. desconocer el tratado de 1904 puede llevarnos a una guerra para la que no estamos preparados. es que tendrá acuerdo militar con Castro o con Chávez?

Conforme pasan las semanas, los meses y los años, nos damos cuenta que estamos inmersos en una locura marítima que nos está haciendo daño. La insania mental del Gobierno es de tal magnitud que después de un largo enamoramiento con Chile, que duró un lustro, ahora, al no verse correspondido, ha caído en un peligroso estado depresivo que lo está llevando a cometer disparates. Es como la novia despechada que puede utilizar el puñal o el veneno contra su burlador.
Apena escribir sobre este tema y en estos términos, pero, ¿qué más se puede decir? No cabe duda que existe actualmente una chifladura con sabor a sal, con sabor a mar, que tiene en ascuas a la opinión pública boliviana. S.E. decidió demandar a Chile ante tribunales internacionales para que los chilenos nos devuelvan la costa que nos usurparon en 1879, pero cuando se impone la demencia no hay asunto que se pueda solucionar correctamente.
Algún personaje pensante allegado al MAS – no es el canciller ni el cónsul en Santiago – le ha dicho a S.E. que la Tesis de los hermanos Chávez no funciona; que Atacama se perdió del todo a bayonetazo limpio y a punta de retiradas “estratégicas”; que no hay el cuento chino de que en el Tratado de 1904 entregamos el territorio pero no el mar; que no hay esos islotes que no se le habrían concedido a Chile en el Tratado y que los podemos reclamar. Que habría que dejarse de tonterías y negociar.
Pero, claro, S.E. está perplejo al ver que ha perdido miserablemente su tiempo. No comprende cómo puede burlarse de los bolivianos todos los días, arrancarles hasta el alma, y sin embargo no poder hacerle piruetas mágicas a los chilenos y conseguir alguna concesión que lo saque de la situación ridícula en que se embarcó para marear la perdiz a sus compatriotas esperanzado en recuperar un respaldo político perdido.
Una vez que la estrategia falló y que el presidente Piñera le ha dicho en serio a S.E. que no le gustan las bromas, que Chile no está para chistes, éste se ha quedado sin soga ni cabra y ahora está lanzando patadas de ahogado, como es eso de exigirle a los transandinos que presenten una “propuesta concreta” sobre la demanda marítima nacional. Pero si está a la vista que la “propuesta concreta” de Chile es volver a la boba Agenda de los 13 puntos, para que bolivianos y chilenos nos conozcamos mejor, lleguemos a la confianza mutua, pasen otros cinco años, y el próximo mandatario mapochino nos mande al carajo.
¿Qué es eso de que los chilenos hagan una propuesta concreta en el marco de las resoluciones de la OEA? ¿Y que, además, Bolivia siga empeñada en pleitear en tribunales internacionales? La verdad es que S.E. conoce muy bien a los bolivianos, bastante permisivos y babas heladas, pero de ahí no pasa. No es lo mismo decir tonterías en las masticables reuniones cocaleras del Chapare cochabambino que entablar una negociación internacional de envergadura con quien se apoderó de nuestro litoral. Ahora que ni Venezuela nos tira pelota, ¿qué pretende hacer con Chile S.E.? ¿Pero acaso no le han contado sobre el peso específico que tiene Chile en el ámbito de las naciones del mundo? ¿No le han dicho a S.E. que Pinochet se fue hace tiempo, que se murió, y que ahora todos alaban al Chile democrático? ¿No sabrá S.E. que un Estado, por plurinacional que sea, no funciona sin una cancillería? Elemental Watson, very elemental…
Además hay otro asunto elemental, ¿por qué será Chile quien haga una propuesta marítima en el seno de la OEA? ¿No es demasiado optimismo pensar así? ¿No le corresponde a Bolivia, en todo caso, hacer la demanda o la propuesta? ¿Pero qué está sucediendo dentro de la inteligencia del Estado Plurinacional? ¿Se ha perdido definitivamente la brújula? Que el embajador de Bolivia en la OEA, en vez de rascarse, se queje ante el organismo, aunque ya no sirva para nada quejarse.
Es que nada es más perjudicial que la improvisación. Improvisar en medio de campesinos o en cuarteles es jugar con fuego. La tontería del juez Garzón, que provocó risotadas al otro lado de la cordillera, fue una improvisación acabada. Si seguimos improvisando en cuestiones de diplomacia, nuestro destino será quedarnos encerrados en el ALBA nomás. Ahí se puede improvisar, insultar al imperialismo, venderles chompas de alpaca a los acalorados cubanos y comprarles habanos o ron.
Mientras tanto, que el gobernador de Oruro, Santos Tito, siga negociando y firmando convenios con el alcalde de Huara – ¿dónde será Huara? – para conseguir un puertito sin soberanía por ahí. Después podrá hacerlo l gobernador paceño o el potosino. ¿Sabrá la cancillería que Santos Tito negocia un puerto para Oruro con Chile? Ciertamente, la demencia marítima nos está extraviando.

martes, 24 de mayo de 2011

el manejo de la cédula de identidad por el ministerio de Gobierno no es de ninguna manera una solución por cuanto la ingerencia y el manipuleo de la misma resultará peor que con la policía. debería pasar al sistema electoral en forma autónoma.

El traspaso de la administración del servicio de identificación a la sociedad civil después de haber permanecido largamente bajo la tutela de la Policía ha resultado de la más reciente crisis de la institución verdeolivo carcomida por la corrupción, un crónico mal que hizo rodar la cabeza de su comandante sorprendido en un caso de clonación de placas para motorizados. Fue el propio presidente del Estado Plurinacional que determinó el cambio del jefe policial y, casi al mismo tiempo, el Ministerio de Gobierno presentó a la Asamblea Legislativa los proyectos para la implementación del Servicio General de Registro Ciudadano y del Servicio General de Licencias de Conducir; el primero como una unidad descentralizada a cargo de aquel despacho y el segundo dependiente del Ministerio de Obras Públicas por ser un servicio de su competencia.

Personal civil operará en ambas unidades que serán totalmente desvinculadas de la Policía para garantizar una prestación “idónea y transparente”, según el anuncio del ministro de Gobierno.
El expresidente de la ex Corte Nacional Electoral (CNE) Antonio Costas fue invitado para dirigir e implementar el proyecto una vez que el presidente Evo Morales promulgue la nueva ley en el transcurso de esta semana. También está pendiente la asignación presupuestaria para que las nuevas reparticiones de identificación entren en funcionamiento, lo que se anticipa de un muy elevado costo mientras que para el ciudadano común tendrá sus bemoles el cambio de número de su carné de identidad que tomará el nombre de Documento Único de Identificación (DUI).

En manos de la Policía, la extensión de cédulas de identidad y de licencias de conducir se había convertido en un filón de la corrupción al constituir –además de asegurarle generosos ingresos económicos- motivo de exacción permanente al ciudadano necesitado de esos documentos cuyo trámite, por si fuera poco, se cumplía en condiciones insufribles: largas colas, trámites interminables, sistemas obsoletos, hacinamiento en estrechas dependencias y hasta malos tratos, entre otras cosas.
Y aunque la medida gubernamental ha sido respaldada por oficialistas y opositores que sugirieron que el Tribunal Supremo Electoral tenga a su cargo las identificaciones y los municipios las licencias de conducir como sucede en otros países, hay margen para las susceptibilidades teniendo de por medio las elecciones de las autoridades judiciales en octubre próximo y los conos de sombra que se extendieron sobre anteriores procesos electorales en el país.
Es de esperar que los civiles que sean convocados no terminen también ensuciándose las manos y llenándose los bolsillos en el control y la administración de tan importantes servicios que cotidianamente demanda el ciudadano. Que en tal caso, el remedio  no vaya a resultar peor que la enfermedad. (Editorial de El Deber, SC.)

interesante el artículo que enjuicia y califica "15M: utopía temeraria" aparece en periodista digital sobre la movida en La Puerta del Sol

15M: Utopía temeraria/PSOE-Bildu

Meta en una bolsa Falange, Perón, Castro y Chávez, y agitados darán el “Movimiento 15M” y “Democracia Real, Ya” en la Puerta del Sol madrileña.
Es la suma de bonitas y fraternales ideas, como la del rechazo de la corrupción, pero a la vez la exigencia de nacionalizar medios productivos y financieros, y vigilar la prensa para imponerle su censura: los ocultos ideólogos del programa proponen bolchevismo y fascismo.
Además, exigen el asambleísmo soviet. No quieren mejorar los partidos políticos, sino sustituirlos por supuestas fuerzas populares: entre hermosos proyectos, los redactores del programa del 15M resucitan a Stalin y Hitler, vuelven al franquismo-comunismo del brazo o el puño en alto, que siempre concluye en partidos únicos y sistemas policiales de terror.
Lo que empezó como una protesta de jóvenes lectores de un panfleto de cinco euros, el “¡Indignaos!”, de Stéphane Hessel, ha sido succionado por la izquierda radical antisistema.
Más aún, el dirigente de la ETA política, Bildu, Oscar Matute, dice que tiene “grandes similitudes” con el 15M, y curiosamente Falange Española (FE) también se adhirió entusiásticamente a ese “Movimiento”: unidos en el totalitarismo.
Hessel es un idealista. Nacido en Alemania y francés tras huir de Hitler, fue un héroe antinazi. Y uno de los padres de la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, hace 63 años.
Su leyenda, o sus 94 años, le han sorbido el seso. Ha vuelto al altruismo adolescente con su panfleto, peligroso porque es sentimental, no racionalista.
Hessel olvida que la utopía –comunista, fascista, o islamista-- empieza proponiendo el paraíso y termina exterminando a los no creyentes.
En la Puerta del Sol la extrema izquierda vampirizó a la gente común. Propone crear un siniestro “Mundo Feliz”, peligroso iluminismo que quiere repetir las Arcadias asesinas del S.XX. Y muchos jóvenes las creen deseables, las añoran, como los tullidos al fantasma de sus miembros perdidos.
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PSOE-BILDU
Lo más imprtante de las elecciones del 22 de mayo no ha sido el triunfo del PP en buena parte de España, sino el de los nacionalismos, uno más o menos moderado, y el otro, Bildu, el apéndice de ETA.
Si CiU será más o menos independentista según lo que le permitan los empresarios catalanes, y estos nunca serán demasiado soberanistas por la cuenta que les tiene, Bildu, que representa a los  violentos fanáticos de ETA volverá a preocupar a todo el país, aunque Euskadi sólo representa el ocho por ciento de la población española y el diez por ciento de su renta.
Atentos a los aliados de Bildu. Por ejemplo, Odón Elorza en San Sebastián, ¿estará más cómodo uniéndose al PP o a Bildu para seguir manteniendo la alcaldía? ¿Se sumarán PNV y Bildu? ¿PNV y PSOE? Aunque con poco futuro, ¿PNV y PP?
El cronista opina que dado el aventurerismo zapaterista, capaz de pactar con el diablo a cambio de mantener algunos de sus cargos, es posible que el PSOE se alíe con Bildu en cualquier momento próximo.
Quizás no antes de unas elecciones generales, pero Zapatero ha corrompido tanto a los socialistas y ha creado tal número de funcionarios que no sirven para nada, y que nada tendrán para ganarse la vida sin sus cargos, que se venderá al diablo, sí o sí, por los despojos de un plato lentejas.

miércoles, 18 de mayo de 2011

karem aráuz pone el dedo en la llaga cuando menciona actitudes masistas típicas de una dictadura. los ataques a Jaime Solares, pinchan teléfonos, persiguen a opositores pero no paran la corrupción

Gracias a la espectacularidad de las puestas en escena de los más simples actos gubernamentales, existen los que se niegan a reconocer que son simples partes del montón. De omnipotentes, perfectos, imperecederos e infalibles, nada.

El tema pasa por creerse súper héroes de la corrección, la justicia y la verdad. Pero las fantasías son producto de la imaginación y no está bueno creerse al pie de la letra las historietas. Guarda, que cuando la realidad golpea, da fuerte.

Algunos parlamentarios de oposición que con gran tino se fueron con sus propios recursos a Estados Unidos, han sido “acusados” por los inquisidores justicieros de haberse reunido con Manfred Reyes Villa. ¿Y qué? ¿Quién les ha dado la facultad de sentenciar con quién sí y con quién no se puede uno reunir?

Otra. Saltan a “denunciar” con tono de aberrante crimen, que Jaime Solares tiene registradas llamadas telefónicas con “derechistas”. ¿Qué es esto?, ¿una dictadura?, ¿con qué prerrogativas? Por muy Ministros que sean, ¿con qué base legal le revisan a nadie sus llamadas telefónicas que no sean autorizadas por autoridad competente en el desarrollo de un proceso judicial? Hay los que queman un ejemplar de la Constitución. Pero creo que es peor mal usar su espíritu para fines privativos del poder.

Se recibe en suelo boliviano, que es de todos -porque esto no es cancha de nadie- a personajes de escabroso proceder y peor reputación mundial, con honores militares incluidos y nadie puede decir nada. Esto está pasando del cansancio al hartazgo.

Un grupo de ciudadanos comprometidos y preocupados por el acontecer político de su propio país, publica un documento rechazando una norma inconstitucional para la “inédita” elección de magistrados, que pone ahora sí, al sistema judicial al borde del abismo, y son inmediatamente “imputados” no como ciudadanos, sino como militantes opositores de partidos políticos vigentes o desaparecidos. A las personas que han desarrollado actividades políticas en democracia, ¿con qué derecho se pretende descalificarlas? La acusación sin pruebas no pasa de ser difamación. Mejor no lanzar la primera piedra. No olviden que somos pocos y nos conocemos mucho.

Los infalibles no existen señores. Que se les haya otorgado una mayoría circunstancial, no los convierte por arte de magia e iluminación divina en superiores a nadie y no se les reconoce el derecho de estar exentos del cumplimiento de las leyes. Es gracias a esa repudiada República y sus instituciones que están sentados y subidos donde están. ¿O de verdad creen que son una entelequia sideral y que son el principio y el fin de este país?

¿Con qué base el Presidente, en un país extraño para peor, se estrella contra los medios al declarar que la prensa nacional parece defender al narcotráfico? Se equivoca de blanco. Mirando un poco más en la vecindad quién sabe acierte. Respetos guardan respetos reza la sabiduría popular.

El insulto más grosso que les brota, es el de derechistas. Dejando de lado la etiqueta trasnochada de derechas e izquierdas, quisiera apuntar que aquellos a los que se tilda de derechistas, simplemente reclaman, por ejemplo, una política exterior coherente por la que no nos avergüencen las improvisaciones ni nos humillen las respuestas fuera de tono. Se reclama, el respeto a los derechos y libertades de todos y cada uno de los habitantes y estantes de nuestro país. Por el no avasallamiento a las minorías, la vigencia de plena democracia y no así su uso solapado.

Se reclama la irrestricta libertad de prensa y expresión. Deben dejar de pretender pensar y decidir por todos los demás. Cada cual tiene derecho a discernir por sí mismo y a optar en absoluta libertad, incluso el equivocarse. Se reclama una justicia proba en manos de personas independientes cuyos méritos y conocimientos sean las únicas herramientas para fallar en conciencia. Esa justicia que no tiene nada que ver con la apología de la revancha y del poder total.

Se reclama por absoluta seriedad cuando de la fe del Estado se trata. Del cumplimiento cabal de los compromisos adquiridos con el resto del mundo. Por la transparencia en la administración de los dineros públicos y la ampliación del universo impositivo, sin tratamientos preferenciales por militancia. Y por el no uso de Impuestos Internos como método de coerción política.

Porque se reclama tolerancia cero al narcotráfico y a la violencia delincuencial. Porque, llámese República o Estado, no puede soslayarse la atención de la salud, la educación, la seguridad ciudadana y la protección prioritaria de nuestros niños y nuestros ancianos. Porque se torne preferente la actividad productiva sin importar que sea dentro del ámbito privado y sean éstos cambas, altiplánicos o vallunos.
Si éstos son algunos de los elementos que impulsa a denostar a los adversarios etiquetándolos de derechistas, hay insultos que pueden sonar a lisonja.

Basta ya de propaganda y de escudarse en el pasado. Demuestren que aún podrán enfrentar el futuro sin sobresaltos. Prueben que el 54% de los bolivianos que los votaron no se equivocaron del todo.

Reduzcan las revoluciones, tómense su tiempo para reflexionar de modo que sus actitudes y decisiones, sean tratadas mañana con mayor benevolencia y justicia de cómo se está procediendo hoy.

domingo, 15 de mayo de 2011

Carlos Mesa se refiere a Lydia Gueiller en términos que enaltecen su memoria. Entendió su tarea de reencauzar el proceso democrático, como que después de García Meza, se reconstituyó el gobierno en base al resultado electoral alcanzado por Lydia.

Con la muerte de Lydia Gueiler se cierra una de las más notables páginas de la historia política boliviana. Paz Estenssoro, Siles Zuazo, Guevara y Lechín que, a su turno, ocuparon la presidencia o la vicepresidencia de la República, lideraron una generación política de una dimensión, que se puede juzgar ya con la distancia histórica, suficiente. Lydia Gueiler es la última presidenta de esa saga.
Quizás la palabra dignidad sea la que mejor defina el Gobierno de Lydia Gueiler. Dignidad frente a la fuerza atrabiliaria de hombres armados, dignidad frente a las agresiones de un “jefe de la seguridad presidencial” que aún nos avergüenzan a todos, dignidad frente a los despropósitos del radicalismo político que con tanta facilidad se ceba en quienes tienen, a través de complejos equilibrios, que garantizar el futuro.
La Presidenta entendió perfectamente cuál era su tarea histórica, reencauzar un proceso democrático amenazado por todas las puntas, amenazado sobre todo por el maximalismo de quienes en el lugar que ocupaban se creían con derechos, desde el ético hasta el de la fuerza bruta, pasando por el cálculo político electoral o por la búsqueda de popularidad del sindicalismo más desbocado.
¿Pero, cuál fue verdaderamente su toque mayor de dignidad? Sacrificar su propia imagen, su “obligación” de actuar con el rigor que la Constitución demanda, a favor de un bien realmente superior, la democracia y la paz para el pueblo boliviano.
Lydia Gueiler demostró entonces que entendía perfectamente el mandato de su hora política. Acompañada por un grupo de ciudadanos que (con algunas execrables excepciones) estuvieron dispuestos a encarar la tarea de llegar al puerto electoral y si era posible a la entrega democrática del mando, dedicó todos sus esfuerzos a trazar esa ruta. Supo desde el primer día, como lo había sabido Guevara que prefirió quemar las naves en el fuego de la idea subjetiva de cuál era la tarea que se le había encomendado, que había que hacer lo inverso, garantizar que las elecciones fueran limpias y que se llevaran a cabo. Alguien podrá decir que no logró su objetivo, pues fue derrocada por uno de los golpes más nefastos de nuestra historia, que lo primero que hizo fue anular los comicios; pero, sí lo logró. Finalmente la democracia recobrada definitivamente el 10 de octubre de 1982, llegó de la mano del reconocimiento de la elección que había ganado Hernán Siles Zuazo en 1980, elección por la que Lydia Gueiler se jugó completamente.
Pero además, fue la primera y única mujer Presidenta de nuestra historia. No llegó al cargo por un acaso. Su vida como activista política y como mujer de partido se inicio en la década de los años cuarenta y siguió el intenso tránsito de la revolución y sus propias contradicciones. Gueiler se alineó en la crisis movimientista al lado de Lechín con la creación del efímero y poco destacado Partido Revolucionario de Izquierda Nacional (PRIN), para volver a las filas de la tradición histórica con Paz Estenssoro en la elección de 1979 que la hizo diputada y presidenta de la cámara baja.
No fue fácil ser mujer y Presidenta en un país todavía acorralado por el machismo más secante (del que no nos acabamos de desprender). Las críticas sobre su capacidad estaban casi siempre filtradas por una cierta mirada por encima del hombro por parte de los hombres. A diferencia de sus antecesores, no se cebaba en sus incapacidades reales o inventadas en el manejo del Gobierno, sino en su condición de mujer, con toda la ambigua maledicencia del peor humor popular.
El tiempo le dio la razón. Su espíritu democrático se tradujo en su vida política después de la presidencia (como parlamentaria y embajadora). La dignidad de la que hizo gala en el mando, fue parte de su vida cotidiana hasta el día de su muerte. Fue llamada por la historia para ocupar un lugar doblemente importante, como mujer y como política, y respondió adecuadamente a ambos en las peores circunstancias que imaginarse pueda. Para juzgar su gobierno es imprescindible valorar el momento de extrema crisis que le tocó. Pocos recuerdan en ese contexto la valentía especial que tuvo al encarar, en medio de la turbulencia y ante posiciones populares desmesuradas, una crisis económica que se preanunciaba y que terminó desencadenándose con toda crueldad. La devaluación monetaria que impuso en diciembre de 1979 fue el último esfuerzo sensato de estabilización antes del desastre, y lo asumió a sabiendas de que no le significaría ningún rédito personal, sino todo lo contrario.
Las veces que conversé con ella sentí que había hecho carne de los valores democráticos, que cuando hablaba de su admiración por el pueblo boliviano (“ese pueblo maravilloso”) lo sentía de verdad, no era una frase para la platea. Siempre fue una mujer de acción en la política diaria, en la huelga de hambre (que alguna vez hizo) y en la barricada, pero cuando le tocó pensar en el Estado, fue una mujer de Estado.
Lydia Gueiler es un referente de la mujer boliviana, de sus valores, de su tenacidad y de su compromiso con una causa, que en el inicio fue una bandera partidaria y una idea determinada de cambio, pero que en definitiva, en la hora grande, fue una vocación y una convicción por la democracia que nunca la abandonó.
 
El autor fue presidente de la República
http://carlosdmesa.com/

sábado, 14 de mayo de 2011

reclama credibilidad en la Policía editorial de OPINION a 26 dias del plazo fijado por Evo al comandante Farfán sospechoso de poséer vehículo clonado

Incredulidad. No se puede ocultar la anticipada incredulidad en relación a que se adopten acciones eficientes para erradicar la corrupción policial a un mes de cumplirse el plazo.


El plazo que le otorgó el presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, al comandante de la Policía Nacional, Ciro Farfán, para erradicar la corrupción de la institución fenece en 30 días más. Como se puede comprender el plazo que se inició el viernes 11 de marzo pasado abarcaba no más de tres meses. 

El tiempo parece muy corto en relación a una tarea que por su magnitud se supone que debe obedecer a planes y programas, a estudios y decisiones del más alto nivel de suyo delicadas y que comprometerían el futuro de la Policía Nacional.

Es comprensible también que el Presidente hubiese otorgado un plazo en relación a un trabajo que ha quedado pendiente desde hace muchos años, y que en realidad se ha convertido en un asunto que importa la estructura de la institución policial, pues cuando se trata de la corrupción se está hablando de uno de los males que la aqueja y que poco se ha hecho para superarlo.

Los casos de corrupción en la Policía no han cesado durante estos meses y por el contrario se han conocido actuaciones ilícitas de extorsión de parte de algunos policías, el caso de otro que conducía una camioneta clonada de Diprove y que según hace presumir a las más altas autoridades del Ministerio de Gobierno, podría estar relacionado con una red de traficantes de vehículos ilegales que ingresan al país y que transitan por calles de las principales ciudades del país. En realidad los casos de corrupción no han sido frenados, pese a las buenas intenciones de las autoridades y más allá de las instrucciones para empezar a luchar contra este flagelo que socava a una institución que tiene el mandato constitucional de preservar el orden público y de proteger la seguridad física de las personas y de sus bienes.

Los reiterados casos de corrupción han mellado uno de los pilares más importantes en el que se basa el trabajo policial y que es la confianza de los ciudadanos. Sin embargo, no se trata de echar sombras a toda la institución porque en la misma, quizá una mayoría de sus miembros, se rigen bajo principios institucionales. De lo que se trata es que la Policía tenga el suficiente valor y la entereza a través de sus más altas autoridades para depurar los cuadros que se encuentran copados por la corrupción y al mismo tiempo descubrir grupos que han logrado poder interno en niveles de mando y que no hacen nada para cambiar la situación o son parte misma del problema.

Hay que esperar en este intento de desterrar la corrupción policial, qué resultado tiene la Ley 101 del Régimen Disciplinario de la Policía que está en plena vigencia y que ha creado la figura del agente encubierto para investigar presuntos hechos de corrupción entre el mismo personal policial. Como se ha dicho en diferentes oportunidades, cuando se analizan problemas de fondo en el orden de la institucionalidad del país, las leyes pueden tener la mejor intención en la consecución de sus objetivos y en la buena voluntad de los legisladores que las propugnan, pero en el plano de su aplicación hay que observar que guarden relación con realidades concretas, es decir, que si no se las ejercita pueden perecer en su propia caducidad. 

Hay que esperar cuáles son las acciones concretas que está llevando adelante la máxima autoridad policial.

El Comandante policial ha señalado que no está contando los días ni las horas ni los segundos y que se ha trazado metas que las está cumpliendo, ojalá que sea así, pero no se puede ocultar la anticipada incredulidad, frente a la magnitud del problema.

lunes, 9 de mayo de 2011

Preso: Leopoldo Fernández. Acosados: Rubén Costas, Ernesto Suárez, exiliados: Manfred y Mario Cossío, decenas, cientos de exiliados y perseguidos que alzan la vos de Susana Seleme



Cuando los demagogos se apoderan de un país, decía Aristóteles, pronto aparecen los tiranos. Cuando el líder populista y demagogo se alía al estamento militar y coopta a los niveles represivos del Estado, el espacio de la política es sustituido por la dictadura y los dictadores. En ese momento, la democracia ya no existe.

A eso vamos a pasos agigantados en Bolivia, como ahora que meten preso al presidente de la Asamblea Legislativa Departamental cruceña, Alcides Villagómez, por no darle gusto al totalitarismo masista que pretende copar tambien ese espacio, vía el artificio de un dudoso curul indígena -el yucararé-mojeño- en esa instancia autonómica. Ese pueblo como unidad étnica no existe: uno es yucararé y el otro es mojeño. Lo real aquí no es solo la politización de la justicia al servicio de Evo Morales, García Linera y compañía, que cita a Villagómez a la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen -¿cuál crimen?- y lo mete preso. Lo real es que detrás de Villagómez, viene la toma física y del poder político de la Asamblea Departamental, desde donde irán por la cabeza del gobernador Rubén Costas.

Como el mismo dijo, “esto es un golpe de Estado”. Sí, uno más a la institucionalidad democrática, basada en el voto popular al que desprecian y por eso no lo respetan. Golpe de Estado como el que dieron en Pando hace más dos años, más tarde en Tarija, lo están dando Beni y ahora en Santa Cruz. Golpes de Estado vía guillitonas judicales, a falta de guillotina reales, como las usadas en la época de Jean-Jacques Rousseau, el jacobino que impuso su uso en la Revolución francesa (1789). Fue el tiempo conocido en la historia universal como la época del ‘terror’, y así y todo, el ‘Vice-copresidente no tiene empacho en declararse el último jacobino, y quiere que Morales sea el Jean-Jacques Rousseau de este Estado pluribochorno violador sistemático del Estado Democrático y Social de Derecho.
Todo forma parte de la toma del poder total para el destino manifiesto expresado en tantas oportunidades por el presidednte y su copresidente, el ‘Vice’: llegaron para quedarse, no dos o tres períodos de gobierno, sino 50 años, a partir de la ‘bolchevización de la sociedad’, quinta etapa del ‘proceso de cambio’. ¿Cual cambio? El cambio hacia la dictadura, hacia la negacion de la pluralidad democrática, de la libertad de opinión individual y de la libertad de prensa, del respeto a los otros que piensan diferente, incluídos los sectores populares como las Centrales Obreras. Es decir, totalitarios al mejor estílo de la ex Unión Soviética con sus prácticas estalinistas, encarcelamiento y muerte de todo indicio de disidencia.

¿Vamos a seguir manteniedo un silencio suicida y estupido frente a la permanente politización de la justica y de la dictadura ya sin tapujos? Estamos a tiempo de dar un cuarto de conversión y volver a la ‘unidad’ de la fuerzas demócratas y autonomistas de Santa Cruz y Bolivia para enfrentar al único enemigo principal: Morales y sus hombres. No hacerlo, además de suicida y estúpido, es seguir bajo la dictadura. No gritar hoy el complot contra la democracia en Bolivia, es seguir soportando más golpes -“los heraldos que nos manda la muete”, ya lo dijo el peruano universal que fue César Vallejos- como la farsa de elección directa de magistrados. La justicia estará entonces, ya sin límite democrático alguno, al servicio del poder político dictatorial, de sus abusos y de sus embustes.

Los embustes

Sin otro fundamento que ‘sentarle la mano’ a los autonomistas y emprendedores cruceños, el llamado ‘caso’ terrorismo-separatismo-Rózsa-Sosa, feroz complot político contra Santa Cruz, se va quedando sin pruebas. No hay un solo indicio de separatismo, menos de terrorismo y como no había pruebas contundentes, ni un arma más o menos potable ni nada concomitante para sustentar la acusación, ahora el servil fiscal Sosa, servidor de sus altos mandantes políticos, arguye que destruyó las armas y las ‘pruebas’ por peligrosas. Como no hubo ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario, las mentiras suman y siguen, como si fuéramos subnormales para creernos las calumnias y no detectar los embustes.

Mientras el presidente Evo Morales se deja llevar por el cada vez explícito culto a su personaldad (fomentado por los aduladores y oportunistas de siempre que se aprovechan de las debilidades del líder y lo nombran guía espiritual de los pueblos indígenas de América, declaran patrimonio nacional a su natal Orinoca y abren su novísimo museo) el ‘Vice-copresidente’ es quien gobierna. El si sabe muy bien que es el terrorismo y qué es ser terrorista, pues confesó publicamente haberlo sido. Lo corrobora la historia de Bolivia, cuando derrumbaba torres de alta tensión y asaltaba bancos y empresas para sus terroristas y delictivas acciones. Por tanto, nadie como él sabe que el terrorismo y los terroristas equivalen al período de la destrucción por la destrucción, cuando no importan las muertes ni de los no propios combatientes ni de los adversarios.

“La guerra del terrorista es total, es el triunfo definitivo del principio de muerte por sobre el de vida” como apunta Fernando Mires, afirmación que jamás se la podrá endilagar a ninguno de los 39 imputados en el grotesco complot contra Santa Cruz y la mayoría de su gente, que no disparon un solo tiro y no son psicópatas políticos como los que gobieran Bolivia.

Aquí, los únicos tiros disparados fueron los que segaron la vida de los tres mercenarios, asesinados por miembros del ex comando Utarc, ya condecorados por esa criminal hazaña. Ese sí fue un terrorismo de Estado, premeditado y alevoso, como las violaciones al derecho de 39 imputados sin pruebas, hoy presos, exiliados o proscriptos a partir de testigos sobornados - como el ‘Viejo’- para inculpar a inocentes y darles el pase a la cárcel. Entre ellos los jóvenes Zvonko Matkovic hijo, Hugo Paz, Hugo Vázquez, los Gelafios Santisteban padre e hijo, Gueder Bruno y Alcides Mendoza por haber vendido un arma sin mira telescópica y cuyas familias en Santa Cruz las pasan más que negras para sobrevivir, entre otros.

En la cárcel de San Pedro, en La Paz, además de cruceños, hay benianos, pandinos y tarijeños, sin haber cometido delito alguno, hoy unidos en la desventura que provoca la presión, más allá de lo que dijeron o no dijeron algunos de ellos, esperando que la unidad de la oposición política democrática ponga freno a los abusos totalitarios del MAS. Hay un preso político emblemático, como Leopoldo Fernández al que no doblegan ni en la inhóspita cárcel de Chonchocoro. Hoy está acosado el gobernador del Beni, Ernesto Suárez; exiliado el gobernador Mario Cossío de Tarija y los actuales atropellos contra el gobernador cruceño Rubén Costas, solo por ser autonomistas adversarios políticos del centralismo autoritario y abusivo de Morales y sus hombres.

Al cabo de las tantas idas y venidas del servil fiscal Sosa, lo único que queda son las grotescas violaciones al derecho de los 39 imputados, como el derecho al juez natural, aquí en Santa Cruz, donde se habría producido un delito que nunca existió; el derecho a la presunción de inocencia, al juicio justo y a la igualdad en la administración de justicia. Derechos conculcados a otros presos y exiliados que hicieron uso de su democrático derecho al disenso, algunos con arrestos domiciliaros o medidas sustitutivas, y a políticos y empresarios por no aceptar el ‘pensamiento único’ de los totalitarios del MAS. Ahí están como testigos el empresario Humberto Roca Leigue, y ahora Samuel Doria Medina.

Los supuestos ‘financiadores’

Ni armas, ni pruebas de separatismo, ni “financiadores” tras dos largos años investigación por parte del servil fiscal Sosa, servidor de sus mandantes políticos. Dos años de zozobra, extorsión, amedrentamiento, prisión y exilio a los imputados y a sus familias. Los ‘financiadores’ no aparecerán porque aquí solo se financió las campañas para sustentar la lucha autonómica, no como dijo el ex ministro de Gobierno, Alfredo Rada: "Esta investigación debe esclarecer quién o quiénes financiaron a esta estructura separatista, quién o quiénes dieron cobertura política”. Claro que Rada está hoy en ‘plan pijama’ como señalan en Cuba a los desterrados de la función pública y que perdieron el favor del régimen, por alguna ‘mala acción’. Con incontinencia verbal propia de cínicos manipuladores, Rada mencionó, sin dar nombres, a autoridades cívicas, departamentales y algunos líderes políticos regionales. Como dijo un miembro del Estado pluribochorno: “sabemos quienes son, ahora falta poner nombres”. A alguno ya le han puesto hasta apellido: Branko Marinkovic, mientras otros se salvan.

Según un informe de investigación periodística sobre el caso de marras, publicado por el periódico Los Tiempos de Cochabamba, veinte meses después del a-justiciamiento a los tres extranjeros en Santa Cruz, Sosa abrió un nuevo cuaderno de investigación titulado Terrorismo II, a cargo de la fiscal Mery Gutiérrez para dar con los ‘financiadores’. Ella ha solicitado a su colega que le entregue información para indagar en la Unidad de Investigaciones Financieras. ¿No sabe que Sosa ‘ha peinado’ los estados financieros de toda aquella dirigencia, y no precisamente para dar con el objetivo de su búsqueda, que nunca existió, sino para violar más derechos –el de la confidencialidad- y para algunos otros menesteres nada santos?
Tengo ganas de gritar y grito ¡basta, no más abusos!

Preso: Leopoldo Fernández. Acosados: Rubén Costas, Ernesto Suárez, exiliados: Manfred y Mario Cossío, decenos cientos de exiliados y perseguidos que alzan la vos de Susana Seleme

sábado, 7 de mayo de 2011

de un modo sutil e inteligente Karem Araúz muestras las realidades de un régimen que vive entre sus contradicciones más agudas para el que cada día es más difícil gobernar

Pienso con desazón en las dificultades que debe pasar SE para encontrar orientación cierta a lo que parece ser, incomprensiblemente, lo más importante para su otrora 54%: sus ingresos y sus sueños de vivir bien.

Difícil trance éste porque hay que estar en los zapatos de cada cual para poder valorar sus reales necesidades. Difícil para SE hoy, recordar cuán difícil es la vida de los simples mortales. Peor ahora que algunos sienten que se equivocaron de ocupación. 

Duro imaginar el desconcierto del maestro cuando se da cuenta de que en vez de andar kilómetros con el viento en contra  hacia su escuelita para transmitir a los pequeños lo que ha aprendido, debió optar por un trabajo allá en YPFB. Él creyó que su labor también era esencial.

El trabajador que se cocina bajo un casco parchando baches en las carreteras, recuerda con nostalgia sus días de servicio militar. Si él hubiera sabido que esa carrera en democracia le daría un mucho mayor ingreso, se hubiera quedado en el ejército aguantando a los sargentos.

Y la mujer que por años ha asistido a los enfermos en los hospitales públicos esforzándose pese a la carencia de insumos, siente por primera vez que debió casarse y con un minero estatizado. Es que ella también creyó que su opción era fundamental. Ni hablar de los miles que no portan identificación política partidaria. Parece que en este país nadie da pie con bola.

Por la mente de los gobernantes deben pasar como en cinemascope, un sinfín de ideas que los ayude en esta dificilísima tarea. Encima, sus amigos cubanos son muy desconcertantes y andan contra ruta. Imagínense que propiciando -nada menos que en imponente congreso comunista-apertura hacia la actividad y la iniciativa privada. Es como para sentirse traicionados.  Cuando se determina imitarlos, allá deciden empezar a hacer lo que acá se estaba haciendo. Eso descoloca y duele.

Hace unos días por ejemplo,  surgió la idea de echar mano a las reservas internacionales. Además de cubrir algunos gastos de la mamut administración pública actual, no saben bien para qué. Sospechan que  su equipo económico no ha dado muchas  muestras de eficiencia.

Recuerdan el D.S. 748 que resultó ser un tsunami que en su camino arrasó con buena parte de ese 54%.  Se ignora si existen proyectos de inversión productiva entre sus opciones. Retórica aparte obviamente.

Si los emprendimientos estatales de estos largos cinco años y cuatro meses estuvieran precedidos de decisiones sensatas y se pudiese otear resultados medianamente positivos, quién sabe se podría ayudarlos, al menos otorgándoles el beneficio de la duda.

Sobre la eficiente conducción de YPFB, mejor no ahondar. Sólo para ilustrar: según la Plataforma de Estudios Energéticos  sobre la actividad financiera de YPFB el 2010, los gastos de publicidad fueron por más de dos millones de dólares, contra los miserables veinticinco mil en capacitación. Y que se nota, se nota.

Pero los salvó el gong. Importante el pozo  perforado en Aquio por la  francesa Total,  aunque aún sin certificación oficial de reservas, ha sido un golpe de suerte para el agobiado gobierno del MAS. A tal extremo que con euforia se han elevado los salarios para los trabajadores petroleros hasta en un 70%. Daba la impresión de que los hidrocarburos dentro la madre tierra eran de todos y de que sus ingresos se metían en un chanchito para ser luego repartido equitativamente entre los hermanos. Suena discriminatorio. ¿O no?

No hay duda que la muerte del 21060 es fantasmagórica. Debe causar mucha ansiedad desmantelar una estructura de sólidos cimientos que por un cuarto de siglo ha mantenido una moneda estable y un índice de inflación aceptable, considerando que cuando se lanzó la maléfica medida, la inflación pasaba el 24.000%. Sin pretender llegar a estos extremos, nada mejor para empobrecer a un pueblo que una Buena inflación. Casi genocida.  Y con control de precios, se incentivará a los productores a bailar morenada que resultará más fructífero y por supuesto mucho más entretenido.

El 21060 continuará rondando entre las sombras.  Los mediums oficialistas invocarán su espíritu cada vez que se necesite que el mercado regule lo que el Estado no podrá ni sabrá cómo. Y eso sucederá cuando la especulación de paso a la escasez y ésta al  mercado negro que renacerá de sus cenizas con renovados bríos. Y otra cosa será con guitarra el lamento boliviano.

Para darle algo de alegría artificial a los difíciles tiempos, se organizó un festivo día hábil y fue el mar una vez más el llamado a ser protagonista.  Es que no es fácil mantenerse en el poder y hay que ser imaginativos.  En medio de todo esto he llegado a la conclusión de que la insolente barrabasada urbana cometida contra la mítica  Plaza San Francisco, fue ideada a fin de que los grandes actos de masas tengan como único reducto alternativo, el estadio donde por fortuna apenas caben 38 mil almas. Más bien que no tenemos un Maracaná.  Sería mucho más peliagudo y costoso de llenar.