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domingo, 27 de enero de 2013

José Gramunt de ANF puntualiza en su "megaoratoria" referida a la marathón de más de 4 horas de bla, bla, de Evo Morales como modelo utópico de política de Estado, fue como hacer entender la cuadratura del círculo o el sexo de los ángeles. en Wáshington duró 24 millones destinado a 310 millones de estadounidenses para recordar que su país sigue siendo la primera potencia. muchos estadistas cuando se ponen a leer trastabillan en voz alta...(es que el curita le disculpa su falta de respeto con los oyentes?) como sea "me sorprendió con su agenda para los próximos años..."


El discurso del Sr. Presidente del Estado Plurinacional, Socialista, el pasado 22 de Enero, fue una exhibición del modelo utópico ideal de política de Estado, construida sobre 13 pilares fundamentales que lo aguantan todo. Fue la definición de la utopía.
El mensaje duró algo más de cuatro horas, tiempo más que suficiente para explicar a los diez millones de habitantes que tiene Bolivia (si el censo no se equivoca) y hacerles entender, digo, la cuadratura del círculo o el sexo de los ángeles. En cambio, el discurso de inauguración de la legislatura en Washington no pasó de los 24 minutos, tiempo suficiente para recordar a los 308,745,538 norteamericanos y al mundo entero, que su país sigue siendo la primera potencia del mundo.
El primer pilar de la agenda gubernamental de Evo Morales es “erradicar la extrema pobreza”. Por lo que el Gobierno masista, hasta el año 2025 procurará lograr una “pobreza moderada”. Esta terminología de moderación, tan inusual en Evo Morales, rebaja muchos puntos a la meta del “vivir bien” puesto que para el bien vivir se requiere algo más que una pobreza moderada.
Por lo demás, en la medida en que el programa de don Evo es tan completo y perfecto se hace más difícil de creer que se llevará a cabo en una proporción aceptable, especialmente cuando en los siete años de mandato, no se cumplieron las promesas fundamentales que propuso en el 2006, cuando subió al poder.
Advierto de entrada que en este artículo no entraré a fondo del plan gubernamental. Otros ya lo han hecho, y con más que suficiente competencia. El que suscribe ha preferido referirse a algunas cuestiones de forma. Y es que los grandes temas nacionales, tantas veces anunciados como deprisa olvidados, son para la mayoría como cartuchos mojados: Ya no asustan a nadie ni suscitan grandes esperanzas.
Pero sí vale la pena repasar lo dicho por otros comentaristas que han destacado el hecho nada banal de que el Sr. Presidente del Estado Plurinacional Socialista, se trabuca cuando lee un texto escrito, y mucho más cuando lee cifras multimillonarias, dificultad que no le suele ocurrir cuando el fogoso orador de masas se dirige, de memoria, a las multitudes populares. Tal vez sí deje deslizar algún error de lenguaje que no es perdonado por los críticos.
Ahora bien, ¿No ha comprobado Usted, ilustrado lector que muchas personas cultas, acostumbradas a leer libros de todo género, también se trabucan al leer en público y en voz alta?
Hechas estas aproximaciones a la forma de hablar en público, del Sr. Presidente, me sorprendió en gran manera la descripción que hizo de su agenda para los próximos años. He aquí la gran parrafada: “América del Sur debe emerger como potencia industrial tecnológica, política y financiera, debilitando a los medios de comunicación y a las potencias imperiales, reconfigurando las relaciones y las estrategias del poder geopolítico en los distintos continentes del mundo que permitan reducir las emisiones de gas con infecto invernadero….”, etc.
Todo esto y mucho más, regido por principios éticos ancestrales del no robar, no mentir y no ser flojo. Don Evo omitió el cuarto precepto de ama llunku -no seas servil- que recientemente había rescatado la entonces presidenta de la cámara de diputados, Rebeca Delgado (MAS). La anotación de Doña Rebeca fue una alusión velada a los “serviles” masistas que no renunciarán a nada, con tal de que haya pitanza en el pesebre.

sábado, 26 de enero de 2013

Daniel Pasquier intenta una presentación del informe de Morales que fue un fiasco. 300 ebrios en plaza Murillo celebraron hasta el amanecer custodiados de cerca por policías. defraudó al país. las cifras pueden emborrachar pero no modificar los hechos


El martes 22, día de la fundación del Estado Plurinacional de Bolivia (EP), el país atendió a la exposición de cuatro horas y tres minutos del Presidente. Se instruyó a todos los medios de comunicación colgarse a la señal oficial y se decretó feriado nacional. Entonces, cada uno decidió quedarse delante de la Tv, escuchar la radio haciendo alguna labor, irse al parque con la familia o compartir con los amigos un día de calor generalizado en el país. Gran parte del comercio continuó actividad normal. Muchos desistieron del discurso, por pesado. Para el Senador Sánchez (MAS) fue “complejo” y “profundo”. En la Plaza Murillo 300 personas, según un reporte, festejaron hasta altas horas de la noche. En Santa Cruz, un número similar bailó y comió “pollito” (S. Avalos, concejal) en la Plaza 24 de septiembre. Tranquilidad en la jornada.
El galimatías del 22 y el 6 de agosto. La fecha de aprobación de la nueva Constitución mediante Referéndum fue el 25 de enero 2008. El presidente se dirigió a la Asamblea Legislativa Plurinacional y al Cuerpo Diplomático como si ésta iniciara sesiones en la fecha. Sin embargo, la CPE señala que la ALP debe recibir el “informe escrito acerca del curso y estado de la Administración Pública durante la gestión anual, acompañado de las memorias ministeriales”, el 6 de agosto (Art. 155, CPE). Y la primera atribución del Presidente es “cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes” (Art. 172, CPE). El acto ser realiza en La Paz, cuando la CPE manda, en la Capital de Bolivia. Aunque hay una referencia a que la convocatoria puede ser modificada, deja en suspenso qué se puede modificar. En definitiva, ¿queda algo para el tradicional y constitucional 6 de agosto?
El respeto a la CPE signo de estabilidad del Estado. Todo suele referirse en última instancia a la CPE. Un ejemplo oportuno. El 20 de enero, a las 12 a.m., está establecido en la CP de los EEUU, la toma del juramento para un nuevo período. El domingo pasado, tanto el presidente como el vicepresidente re electos cumplieron ese requisito, en privado, delante de las autoridades necesarias, garantizando la continuidad jurídica al Estado. Los festejos y hasta la ceremonia de nuevo juramento se hizo en público el día lunes solo con el fin de facilitar la llegada de ciudadanos al festejo, la mayoría afectos al partido del ganador, lógico. Primero la ley, después el carnaval.
Faltó el informe técnico de la gestión 2012. Imposible encontrar orden. Las cifras se repetían de forma comparativa, confundiendo la exposición. De forma caprichosa estas a veces se comparaban con el 2006 (inicio de primera gestión), otras al 2005 ¿por convenir en cuestión de montos?, o al 2002 (para resaltar resultados electorales). Si la intención era otra, informar de los avances del EP, entonces se debió haber uniformado al período 2009-2012. Pero no fue así. Consciente el presidente de que su informe se diluía y perdía atractivo, recurrió a algunas anécdotas, pero dado el carácter repetido de las mismas parecieron inoportunas. El paso de los años, van siete, le va quitando chispa.
El éxito de la economía deslumbra al presidente y, en la lógica caudillista, contra toda evidencia sobre el impacto que tienen los buenos precios que pagan Brasil y Argentina por el gas boliviano, le atribuye todo el mérito al genio de su ministro.
No hacen mella en él las reiteradas recomendaciones sobre el manejo dispendioso del gasto público, ni la ligereza con la que se está actuando en capítulo inversiones públicas. Tuvo su momento de franqueza, o de debilidad, al reconocer que la mina Colquiri, nacionalizada, no marcha bien. Podía haberse referido en la misma línea a Huanuni, Vinto, el proyecto litio, Mutún, etc., pero, sería pedirle demasiado. Las anteojeras, sin reparar en riesgos, parece la característica de los que informan al presidente. Tarija: anunció de los 4.000 $US de renta per capita; parece otro mundo, cuando hace años se advierte sobre el desastre del Pilcomayo y no se hace nada; sobre el drama de las poblaciones indígenas asentadas en sus orillas, ¿es que se las quiere exterminar?; sigue incomunicada, sin gas y a veces hasta sin garrafas, algo inaudito, siendo los dueños del 85 % del gas que exporta Bolivia. El colmo, es que no tenga un gobierno local legítimo, que haga posible administrar semejante riqueza.
El millón de fantasmas. Saltó por mezclar demasiado cifras y conceptos. Los que están en la franja de “extrema pobreza” son los que reciben menos de 1 (uno) dólar por día, es decir, 210 Bs al mes, aproximadamente. Con el reciente salario mínimo de 1.000 Bs y los bonos que con acierto se mantienen desde hace varias gestiones, obviamente, en teoría, esos pobres han salido de la pobreza extrema. Pero no se han incorporado a la “clase media”. Por favor. Ni siquiera de la pobre clase media boliviana. Eso sería como aceptar que un millón de clase medianeros se dedica a sembrar coca, al contrabando o tienen un pariente emigrado. La única manera fácil de salir de pobre. Tampoco los 2.1 millones de bolivianos afuera, que sostienen a tantas familias en el país, no deben ser tomados como éxito de la política económica del gobierno. ¿Cómo decirle al país de pobres que el factor externo no cuenta y que somos independientes económicamente? Bastaría tomar la cifra de desempleados, que no tienen asegurado el pan del día, o la empleomanía en las empresas estatales, recurso que hundirá el barco, más temprano que tarde.
Evo se marchó al terminar su intervención, quizás confundido, lo que pudo ser un golazo, su presentación de lujo ante el país y la comunidad internacional, se convirtió en un fiasco. Mal asesorado. Dejó en el tintero casi todos los temas importantes. Blanco fácil para los críticos, los opositores y hasta para sus propios seguidores. Defraudó al país. Las cifras pueden emborrachar pero no cambiar la realidad: “lies, damned lies and statistics”.

jueves, 24 de enero de 2013

Dante Pino pregunta: señor Presidente con la candidez envuelta en cinismo nos dijo que en estos siete años no hizo nada, ni industrializó los hidrocarburos, ni acabó con el analfabetismo, ni mejoró la educación, ni aumento el empleo y el salario, ni se preocupó por la educación, y no hizo nada por dotarnos de mayor seguridad ciudadana y seguridad jurídica para la inversión. Así que como no hizo nada en siete años con el uso del dinero del pueblo, la pregunta es ¿por qué, señor Presidente?

La verdad es que el tiempo es lo de menos, si al pueblo se le hubiera dado un informe sobre el estado del Estado Plurinacional y que éste hubiera contenido no solo cifras comparadas, sino resultados.

Las cifras que pude escuchar a la lejanía, eran comparaciones de números corrientes, es decir de cantidades y precios del año comparado con lo mismo de otro año, o divisiones simples de cantidades entre el número de habitantes, como resultados per cápita, donde el divisor crece y el dividendo se mantiene estático en el tiempo.

El esfuerzo mal elaborado de sus asesores a la cabeza del Ministro de Economía y Finanzas, quiso demostrar el cambio, del antes y el después. Antes de Cristo y después de él, las cosas son siempre diferentes.

Pero más allá de este pésimo trabajo, que debería merecer una llamada severa de atención al señor Arce Catacora, lo cierto es que la economía nacional, no tiene déficits fiscales, comerciales, sus reservas crecen, el valor de las exportaciones de materias primas también (gas y minerales), el gobierno puede darse el lujo de subvencionar la gasolina, diesel y gas licuado, es decir este gobierno tiene plata señores y la tiene de fuentes formales e informales, legales e ilegales, como nunca se tuvo en los últimos cincuenta años de economía nacional.

Ahora bien, con todos estos recursos, la pregunta es ¿por qué no hicieron lo que dijeron iban hacer hace siete años atrás?

Y el señor Presidente con la candidez envuelta en cinismo nos dijo que en estos siete años no hizo nada, ni industrializó los hidrocarburos, ni acabó con el analfabetismo, ni mejoró la educación, ni aumento el empleo y el salario, ni se preocupó por la educación, y no hizo nada por dotarnos de mayor seguridad ciudadana y seguridad jurídica para la inversión.
Así que como no hizo nada en siete años con el uso del dinero del pueblo, la pregunta es ¿por qué, señor Presidente?

Y ahora luego de siete años en el uso y abuso del Poder, viene a contarnos el cuento de que repetirá su tarea y nos la quiere presentar como si fuera trabajo nuevo. Si en siete años no hizo nada y por el contrario la corrupción se apoderó de todo su entorno oficial, el narcotráfico se expandió por todo el territorio nacional, la malversación de fondos públicos se multiplico por diez, ¿por qué debemos creerle que ahora se ocupara de todo eso? 

El bienestar del pueblo se demuestra con resultados no con cifras comparadas. Siete años y seguimos exportando materias primas, gas y minerales, seguimos importando todo lo que consumimos incluyendo ahora, como nunca, bienes agrícolas, seguimos dependiendo de la inversión externa, hemos ahondado la dependencia alimentaria, hemos perdido mercados para la exportación de nuestros textiles. ¿Por qué, señor Presidente?

Y el fracaso de su gestión no es solo económico, tenemos violadores, extorsionadores, fiscales corruptos, jueces venales, funcionarios públicos que viven de la coima diaria, niños en las calles pidiendo limosna o trabajando para sobrevivir, familias sin techo, hombres sin trabajo y droga que se vende en todas partes. ¿Por qué señor Presidente?