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jueves, 25 de febrero de 2010

con la claridad y precisión que Carlos Miranda expone el tema energético se ha referido a las negociaciones con Argentina. Ilusionismo?


Exportar o morir
Energía e Hidrocarburos
Carlos Miranda Pacheco - Ingeniero

Con la inauguración de la Asamblea Legislativa Plurinacional, se notó que el busto del célebre presidente que profirió la sentencia título de esta nota había desaparecido. Sin embargo, poética casualidad, estos días han estado reunidos en Tarija, ciudad natal del presidente a quien la Asamblea parece quiere se lo olvide, autoridades nacionales y argentinas tratando de destrabar un fallido contrato de exportación de gas. La delegación boliviana estuvo encabezada nada menos que por el vicepresidente electo de la nación, presidente en ejercicio en esos días. Mayor muestra del interés e importancia para una exportación, no puede ser dada por ningún país. Una breve historiación. El gobierno anunció haberse acordado una nueva venta de gas con Argentina por 20 años, justo una semana antes de que venza el tercer plazo para la firma de los nuevos contratos con las empresas petroleras. Un timing perfecto para ofrecer una zanahoria. Dio resultado. Todas firmaron.El contrato de venta de gas fue objeto de dos actos demagógicos espectaculares. El anuncio oficial conjunto de nuestro mandatario y del entonces presidente argentino que YPFB y ENARSA suscribirían el respectivo contrato en una villa miseria en la Argentina, seguido por la firma del contrato en un estadio en Santa Cruz ante más o menos 20.000 personas, que no conocían el contrato pero aplaudían furiosamente.El contrato debía iniciarse el 1 de enero del 2007 con el suministro de 7,7 MMm3/d, llegar hasta 16 MMm3/d el 2009 y alcanzar 27,7 el 2010, hasta el 2027. Paralelamente, el comprador debía construir un ducto para llevar gas desde la frontera por el Nor Este argentino (NEA) a un costo aproximado de $us 2.000 millones. Adicionalmente, YPFB con financiamiento argentino, debía construir una planta para extraer los licuables del gas que se exportaría.Ninguno de los firmantes ha cumplido el contrato. YPFB nunca pudo exportar los 7,7 MMm3/d y ENARSA no ha construido ni un metro del gasoducto NEA. Por estos motivos el ministro De Vido de la Argentina, anunció en junio de 2008, que se harían ajustes al contrato con un anexo que ahora todo el mundo lo llama adenda. La adenda está en plena negociación entre empresas desde hace más de 8 meses.¿Qué puntos son tan irreconciliables que ha hecho necesaria la intervención personal del segundo hombre del gobierno nacional y del Ministro de Planificación de la Argentina? Argentina observa que no obstante tener un contrato firmado, Bolivia no incrementa su producción para cumplir el calendario acordado y más bien está en descenso, posando el riesgo de tener un gasoducto caro sin uso Por su parte Bolivia indica que precisa una seguridad de pago firme porque debe pagar los costos a las productoras privadas que son las que deben perforar los pozos y rememoró que Argentina, en un contrato pasado, llegó a deber a Bolivia $us 400 millones.El contrato ha pecado de un optimismo desenfrenado. El calendario de entregas especificaba tener 28 MMm3/d adicionales de producción de gas para el 2010 (cláusula XII). Esto significaba duplicar la producción actual. De inicio se calificó que no sería posible (C. Miranda P. - “Contrato Entre Ilusionistas”, La Razón 18 de junio 2008). Ahora se informa haber sido reformulado. Año 2010 con 5 MMm3/d para llegar a 13 MMm3/d el 2013. El siguiente tramo sería llegar a los 27MMm3/d (25 MMm3/d dicen algunos medios) el 2017. Lamento tener que indicar, y ojalá me equivoque, que estas estimaciones nuevamente no son realistas ni para el productor ni para el comprador. Llegar a la meta del 2017 con 27 MMm3/d significa más que duplicar nuestra producción porque a esos 27 MMm3/d requeridos se deben sumar los 8 a 10 MMm3/d que se requieren para el Mutún. Duplicar nuestra producción significa no sólo más gas y petróleo, sino también más oleoductos y gasoductos internos y otra refinería para acomodar los nuevos volúmenes. En síntesis, debemos invertir más que Argentina. Estimado 8.000 a 10.000 millones de dólares.Por otro lado, el pretender que el Nor Oeste argentino alcance un consumo de 27,7 MMm3/d de acá a 7 años, siendo así que su actual consumo es inexistente, es totalmente improbable. Un ejemplo. El lograr que el mercado de Sao Paulo acepte 12 MMm3/d adicionales de gas en 5 años en una economía que es tres veces más grande que la de toda Argentina, ha sido un esfuerzo grande de mercadeo por Petrobras y Comgas.Adicionalmente, se debe reformular la calidad del gas que se entrega (cláusula VIII). El gas a entregarse debe ser con 8.900Kcal/m3. En caso de tener mayor poder calorífico se debe pagar ese contenido conforme cotizaciones internacionales. Algo similar, no igual, a lo acordado en la IV adenda del contrato con Petrobras. El tamaño y especificaciones de la futura planta separadora de líquidos, deben ajustarse a la calidad del gas a entregarse. Con las modificaciones acordadas que se informan, Bolivia y Argentina estamos encaminados a confrontar cargos por no cumplir entregas (deliver or pay) y por falta de pago (take or pay) por mercados insuficientes. Qué tristeza, el manejo del tema sigue siendo fundamentalmente político por ambos países y alejado de la realidad, lo que conducirá a nuevas frustraciones.

viernes, 19 de febrero de 2010

los europeos que actuaron como observadores electorales ratifican sus críticas y amplían conceptos. muy valioso

La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (UE) concluyó que, durante la campaña que antecedió a las elecciones generales del 6 de diciembre, el Movimiento Al Socialismo (MAS) abusó de la propaganda del Estado y de la entrega de obras públicas con transmisiones en directo, y excedió el límite diario de tiempo de spots proselitistas en medios estatales.

El organismo internacional considera que en Bolivia existe una ausencia de normas eficaces para transparentar los gastos de las campañas.

El senador oficialista Adolfo Mendoza admitió que su partido se excedió y dijo que se debe establecer un límite legal y un mayor control de la difusión de propaganda.

La Unión Europea también anticipó que no acompañará las elecciones del 4 de abril por falta de presupuesto y por la cantidad de procesos electorales que debe atender en 2010 en varios países del mundo.

La delegación de la UE cerró ayer sus actividades en el país con la entrega de su informe final al Órgano Electoral Plurinacional (OEP). El documento, de 54 páginas, incluye una lista de recomendaciones en 10 áreas relacionadas con la democracia y a la institucionalidad en el país.

La jefa de la Misión de Observación, Renate Weber, expresó que una de las recomendaciones de su equipo es que los spots informativos de reparticiones del Estado sean suspendidos ante cualquier proceso electoral.

“La nueva normativa electoral debería incluir la prohibición tajante de difundir en los medios de comunicación cualquier tipo de propaganda institucional durante el transcurso de la campaña. Las instituciones del Gobierno y del Estado deberían poner fin a ese tipo de propaganda antes del inicio de cualquier campaña proselitista”.

El informe entregado por la UE dice que: “Si bien las normas electorales prohíben la difusión de publicidad gubernamental durante los 30 días anteriores a la jornada electoral, el monitoreo constató la presencia, durante todo el periodo de campaña, de spots institucionales en radio y televisión (tanto en los medios públicos como en los privados), así como la aparición de avisos y separatas publicitarias del Gobierno en la prensa escrita”.

El documento precisa que en plena campaña aparecieron propagandas de la Renta Dignidad, el Bono Juancito Pinto, el Bono Juana Azurduy, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, entre otros, “destinados a ensalzar los logros de gestión. (…) En radio Patria Nueva y Bolivia Tv sumaron más de la mitad de la publicidad en campaña”. Además criticó que el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera hicieran entrega de obras públicas con transmisiones en directo.

Sobre este tema, el senador Mendoza dijo que el MAS buscará establecer un límite y “es algo que se superará en una futura legislación. Más allá de las aquellas circunstancias, y el informe coincide con esto, la campaña gozó de transparencia”.

El informe destaca también que entre octubre y noviembre de 2009, Bolivia Tv transmitió actos proselitistas, como entrega de obras del Gobierno, y que concedió una hora diaria de tiempo contratado, cuando el límite establecido por el OEP es de 10 minutos.

La UE anunció que no observará las elecciones regionales del 4 de abril.

Veedores sugieren inmunidad política

La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (UE) sugirió ayer que es recomendable establecer una inmunidad temporal y limitada de los candidatos durante el periodo de campaña electoral, como adoptaron otros países de la región.

El jefe adjunto de misión, José Antonio de Gabriel, citó como ejemplo que en Ecuador, la Ley Orgánica Electoral, y el Código Electoral de Panamá establecen este principio y cifró sus esperanzas de que esta reforma pueda ser insertada en la nueva normativa electoral que se aprobará en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

En las elecciones generales del 6 de diciembre, el candidato a la Presidencia por el Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN), Manfred Reyes Villa, fue arraigado por las autoridades judiciales a pedido de la Prefectura cochabambina, que está controlada por el partido oficialista, que le abrió al menos 10 procesos legales por supuestas irregularidades en su gestión como Prefecto de Cochabamba.

Para destacar

La Misión de la Unión Europea estuvo en e n Bolivia entre el 26 de octubre de 2009 y el 9 de enero de 2010.

Participaron 130 observadores que llegaron al país desde 24 países de la UE más Noruega y Suiza.

El trabajo de observación se realizó en los nueve departamentos de Bolivia y se supervisaron más de 500 mesas.

Para las elecciones de abril, no habrá delegación de la UE por la cantidad de elecciones que hay en todo el mundo.

La jefa de Misión, Renate Weber, espera que la UE pueda participar en las elecciones judiciales del 5 de diciembre.

miércoles, 17 de febrero de 2010

otra casualidad? también ocurrió en Alemania que hubo una ley "habilitante" o ley corta como en Bolivia. J. Landívar

A propósito de la promulgación de la ‘Ley Corta’ que confiere facultades transitorias al Presidente Evo Morales para controlar el Poder Judicial, en la visión totalitaria, para dominar un país se recomienda de inicio aplicar una reforma constitucional o una refundación del Estado y legalizar con cualquiera de ellas el ejercicio del poder total, propósito que se consigue modificando la legislación vigente.

Tal vez pocos recuerden que en el año 1933, Hitler, para la toma absoluta del poder hizo aprobar al Reichsrat una ‘Ley Habilitante’ (Ermachtigungsgesetz), que convirtió su voz en norma legal lo que le permitió centralizar el poder y acabar con las instituciones del Estado. Esta ley, estableció que las leyes del Reich, podían diferir de la Constitución en tanto no contradigan las instituciones del Reichstag y del Reichsrat.

Con el ‘nazismo’, la nación alemana quedó dividida en dos categorías: el Volksgenossen (compañeros de la nación) y el Gemeinschaftsfremde (residentes). En esta última, estaban incluidos los ciudadanos de nacionalidad judía. Observamos que en Bolivia el Art. 3 de la nueva Constitución del Estado Plurinacional, selecciona a los bolivianos en tres categorías: ‘indígena originario campesinos’, ‘comunidades interculturales’ y ‘afrobolivianos’.

El Fuhrer, aprobó también la ‘Ley de la ciudadanía del Reich y el Estado’, por la que se consideraba ciudadano a aquel sujeto que sólo tenía sangre alemana o afín. Sólo éste gozaba de completos derechos políticos. Para Hitler, la sangre era considerada la portadora de las cualidades raciales cuya pureza constituía el fundamento de su doctrina racial. En nuestro país la nueva norma constitucional, basada en el núcleo profundo de los partidos populistas para tomar y consolidar el poder, favorece a los ‘indígena originario campesinos’ con derechos políticos diferentes de los establecidos a los ‘interculturales’ (mestizos y otros).

Una ‘Ley Habilitante’ también fue aprobada por el Parlamento en Venezuela. Según Hugo Chávez, para impulsar el socialismo del siglo XXI. Curiosamente esta norma llevó el mismo nombre que la de Hitler. La ‘Ley Habilitante’ venezolana posibilitó al Chávez controlar la política y la economía. Entre las sanciones contempló el cierre temporal y definitivo de empresas, pago de multas millonarias, castigo de cárcel, etc. Bajo esta disposición, en materia de seguridad, el presidente aprobó la ley que da carácter legal a las “milicias” que conforman los “consejos de defensa” del país.

Es irreal pensar que lo que ocurre en Bolivia es exactamente lo mismo que en la Alemania de los años 30, o en Venezuela y más aún tratar de comparar a Evo Morales, con Chávez o con Hitler, aunque tratándose de ejercer el poder totalitario, el propósito reviste modalidades comunes al aplicarse. Hitler y Chávez con la ‘Ley Habilitante’ terminaron de centralizar el poder y acabaron con las instituciones del Estado; Evo Morales con la ‘Ley Corta’, y el control de los tres poderes del Estado inicia la era del totalitarismo en Bolivia. Ya dio muestras decretando la muerte del viejo Estado y sustituyendo los símbolos patrios tradicionalmente emblemáticos para los bolivianos y proclamando a las FF.AA como revolucionarias y anticapitalistas. Antes había reconocido a grupos sociales armados, como los ponchos rojos, la policía sindical cocalera, y definido la ocupación de las tierras del oriente, consideradas como ‘espacio vital’ para las prebendas políticas.

Sin lugar a dudas, la ‘Ley Corta’ permitirá a Evo Morales ejercer el poder total y convertir en instituciones títeres a los otros poderes del Estado. Obviamente el carácter unipersonal del poder toma la forma de quien lo ejerce. El siguiente paso, sin lugar a dudas, será el de controlar las entidades subalternas al poder nacional, es decir las gobernaciones y los municipios aunque para ello tenga que recurrir a intervenciones ilegales.

lunes, 15 de febrero de 2010

"la ceguera ideológica es peor que la biológica" asegura LN y que bien vale para Argentina como para Bolivia

A mitad de camino entre el cielo y el infierno, la Argentina no tiene las mejores notas, o al menos las deseables, en rubros tan trascendentes como las libertades política y económica, y la transparencia. Cada año, el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) cruza los resultados de los índices más importantes en esas materias, elaborados por The Freedom House, The Heritage Foundation, The Wall Street Journal y Transparencia Internacional. Esta vez, el país quedó en el lugar número 71 sobre 168 auscultados, de los cuales Nueva Zelanda y Dinamarca encabezan la tabla y Zimbabwe y Myanmar la cierran.

Existen varias razones para esta mediocre ubicación, por debajo de nueve países de América latina (Chile, Uruguay, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Brasil, Perú, México y la República Dominicana). La libertad política, el único ítem razonablemente bien calificado, no logra compensar las malas notas en libertad económica (52,3 sobre 100) y en percepción de la corrupción (2,9 sobre 10).

Más allá de esa imagen, no tramada por ninguno de los enemigos que los Kirchner suelen elegir para defenestrarlos en sus cada vez más frecuentes hostigamientos, lo curioso es que ninguno de esos índices parece preocuparles. Es lamentable que esto sea así, sobre todo frente a ejemplos cercanos de gobiernos y países que se muestran decididos a marchar en otra dirección y, sin anteojeras ideológicas, abrazar la inversión extranjera como una bendición.

¿Qué lleva, si no, a un ex tupamaro como José "Pepe" Mujica, presidente electo de Uruguay, a reunir a empresarios de todas las latitudes, en especial argentinos, para prometerles que en su país no habrá expropiaciones (como en Venezuela y la Argentina) ni impuestos desmedidos?

¿Qué lleva, si no, a los chilenos a elegir a un presidente radicalmente opuesto en su visión a los cuatro anteriores, todos ellos pertenecientes a la Concertación, después del gobierno más exitoso de su historia? Sebastián Piñera, el presidente electo, no proviene, como dicen provenir los Kirchner, del campo nacional y popular ni ha pedido a sus futuros ministros, en su mayoría técnicos sin trayectoria política, otra cosa que no sea honestidad y eficiencia. Todo eso en medio de una armonía que abruma si se la compara con el cada vez más enrarecido clima político argentino.

El índice de Cadal, en el cual se mencionan ganadores y perdedores, ubica a la Argentina en un lugar rezagado, irreconocible si de la misma tierra que habitaron nuestros mayores se trata. Es penoso que el ánimo crispado de un gobierno que funciona en estéreo y decide en soledad se traslade al resto de la sociedad como una señal de frustración frente a enemigos imaginarios que, con su pretendida perversidad, sólo pretenden dañar la obra realizada desde 2003 por Néstor Kirchner y, desde 2007, por su esposa.

En ocasiones, la ceguera ideológica es peor que la biológica. Esta es una de ellas. La Argentina insiste en vivir ensimismada, con una política exterior sujeta a las necesidades electorales domésticas y una visión prospectiva más cercana a mediados del siglo pasado que a mediados del actual. El mundo se proyecta hacia el año 2050; los Kirchner no pierden ocasión de evocar los setenta, más allá de su nulo protagonismo en supuestas causas que nunca abrazaron, como la defensa de los derechos humanos. Esa imagen que se quiere exhibir es falsa. Lo sabe el mundo y lo sabe la mayoría de los argentinos, pero, como los índices del Indec, parece ser una imposición que debe ser aceptada por todos.

En un mundo interconectado como el actual ya no hay un discurso doméstico y uno externo, como también parecen creer los Kirchner. El discurso y la imagen son iguales en cualquier latitud. El problema no es que sean regulares o incluso malos, sino que se persista en el error y que no exista la más mínima voluntad de mejorarlos. Con la necedad se rinde tributo a la mediocridad y se les cierran las puertas a las posibilidades de progreso.


jueves, 11 de febrero de 2010

Cástulo Martínez es escritor chileno cristiano y humanista que sale en defensa de Bolivia con relación a las aguas del Silala. Honor al Comité ProMar

Increíble historia de cómo dos empresas chilenas, una estatal y la otra privada, consumen y comercializan agua boliviana sin pagar ni un centavo. Esta es una denuncia reflejada en el libro: "Las aguas del Silala", del Historiador chileno Cástulo Martínez, que causó una enorme polémica en Chile en el año 2004. Aquí la entrevista con el propósito de terminar con la desinformación en Chile y orientar a los propios ciudadanos chilenos sobre lo resultados del despojo a Bolivia.

Cástulo Martínez, escritor chileno, nacido en Curicó y diplomado en investigación documental de la Universidad Rice, Houston-Estados Unidos de Norteamérica. Investiga hace muchos años la verdadera historia de las relaciones entre Bolivia y Chile. Es autor del libro "Mar boliviano", en cuyas páginas demuestra que Bolivia nació a la vida republicana con un litoral en el océano Pacífico.

También escribió el libro "Chile el Depredador", causando siempre polémica con otros historiadores de su país. El distinguido profesor de Historia afirma: "No es necesario seguir acumulando evidencias -de toda índole- para llegar a la única gran solución: ¡Chile le debe un puerto a Bolivia!".

Indudablemente los datos revelados en el libro desnudan a los verdaderos beneficiaros del robo impune de nuestras aguas. Realizamos la entrevista meses atrás para una corresponsalía y por sus datos reveladores cobran una gran vigencia en la coyuntura actual.

P. ¿Qué motivó a Cástulo Martínez a escribir el Libro "Las aguas del Silala?

R. El propósito de este libro es poner los antecedentes de esta situación irregular al alcance del pueblo chileno que se halla desinformado, en todo caso, mal informado en esta materia, y al mismo tiempo, hacer un llamado a la conciencia de las autoridades chilenas para que reparen esta injusticia que los padres de la patria jamás habrían consentido.

P. ¿De acuerdo a los datos de su libro, el Silala está compuesto por manantiales y no es un río, como afirman algunas autoridades, cuál la verdad?

R. El Silala es una cuenca hidrográfica de 70 kilómetros cuadrados, que contiene como 100 manantiales activos de cada uno de los cuales brotan aproximadamente dos litros de agua por segundo. Los manantiales no forman un flujo o curso que conduzca el agua a algún sitio determinado ya que son corrientes de agua subterránea que afloran a la superficie en un punto específico, sin que circulen en ninguna dirección. Esta zona de manantiales, se halla enteramente en territorio boliviano, y el agua que brota de ellos es conducida hasta la frontera chilena por medio de canaletas construidas para ese propósito, pocos años después de terminada oficialmente la Guerra del Pacífico. Pero ojo, que esos usos fueron acordados sólo para el ferrocarril. Sin la construcción de este sistema hidráulico artificial, el agua del Silala jamás habría llegado en forma natural a territorio chileno.

P. ¿Cómo descubrió Chile la importancia de las aguas del Silala?

R. La ventaja que siempre tuvo Chile sobre Bolivia fue el estudio y la elaboración de estrategias sobre los Recursos Naturales y para responderle mejor voy a proporcionarle los siguientes datos textuales de mi libro: "En mayo de 1877, la compañía minera "Huanchaca" de Bolivia -entre cuyos principales accionistas estaban los chilenos Melchor Concha y Toro y sus hermanos Enrique y Domingo, así como Elías Balmaceda el cual era hermano del ex-Presidente de Chile, José Manuel Balmaceda compró la línea férrea de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta que operaba en territorio boliviano. En 1887, Enrique Villegas -Cónsul de Chile en Antofagasta antes del desembarco de las tropas chilenas en esa ciudad, y principal dirigente de la sociedad secreta "La Patria", que operaba en esa zona en defensa de los intereses chilenos obtuvo del Gobierno chileno autorización para dotar de agua a Antofagasta, cuyos derechos los transfirió a la Compañía Huanchaca de Bolivia. Por
Ley chilena del 21 de enero de 1888, se autorizó a la Compañía Huanchaca la canalización de las aguas del río Loa para el consumo de Antofagasta y puntos intermedios. En ese mismo año, el Gobierno chileno aprobó los planos para el tendido de una cañería con capacidad de 2500 metros cúbicos por día, desde el Loa a Antofagasta. Al llegar la línea férrea al punto denominado "Ascotán", límite de la frontera que señalaba el Pacto de Tregua, la Compañía Huanchaca vendió sus derechos y acciones del ferrocarril a la compañía inglesa "The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited", venta que se hizo en fecha 8 de diciembre de 1888. El 25 de junio de 1889, la Bolivia Railway obtuvo una nueva concesión del Gobierno chileno, para aprovechar las aguas de las vertientes de las quebradas Amunaha, Cebollar y Polapi. Algún tiempo después, la Bolivia Railway encontró que había mejores aguas en el río de San Pedro, un tributario del río Loa. Con este motivo, el Gobierno de Chile autorizó por decreto a la compañía la construcción de las obras con una cañería de 314 kilómetros hasta Antofagasta. El 9 de junio de 1892 empezó a llegar el agua a ese puerto.
En 1901, una pequeña cañería con una longitud de 28 kilómetros, unió los manantiales de Polapi con el depósito de San Pedro. Por decreto chileno del 30 de julio de 1904, la compañía ferrocarrilera adquirió derechos sobre los manantiales de Palpana, concesión que implicaba un tendido de una cañería de 20 kilómetros de longitud. Y así sucesivamente obtuvo las concesiones de las aguadas de Ujina Grande y Poquios. En 1906, se efectuó la colocación de una segunda cañería, cuya primera sección o tramo, con una capacidad de 8.000 metros cúbicos diarios, quedó completada en octubre de 1907, hasta la estación de Cerrillos, a 205 kilómetros de distancia de los depósitos. El ingeniero británico, Josías Harding, quien demarcó la frontera para el Pacto de Tregua de 1884, y posteriormente hizo el trazo y estudios del ferrocarril de Arica a La Paz, con sospechosa anticipación a la firma del Tratado de 1904, se internó en 1908 con sus técnicos más allá de la frontera demarcada, y en esas exploraciones halló las vertientes del Silala en pleno territorio del altiplano
boliviano".

P. Volviendo a sus afirmaciones anteriores: las aguas del Silala fueron concedidas para el uso del ferrocarril pero sabemos que fueron usadas para otros fines ¿cuáles fueron esos fines?

P. Bueno, aquí no hay secretos, la verdad es que las aguas del Silala se han usado desde el siglo pasado primero para Sistemas de riego agrícola y consumo humano en poblaciones menores ubicadas entre la cuenca baja del Silala y Antofagasta. Segundo para el uso de los habitantes de Calama, Antofagasta, Mejillones, y Tocopilla. Y tercero para uso doméstico e industrial en el centro minero de Chuquicamata.

La desviación para el robo de las aguas del Silala

P. El boliviano Milton Lérida, luego de varias investigaciones denunció el desvío de las aguas del Silala por parte de Chile, ¿es cierto esto?

P. Saque usted misma la conclusión. Yo le revelo algunos datos de mi investigación, porque la aguas de las vertientes del manantial del Silala se canalizan de la siguiente forma: 94 vertientes de agua potable son colectadas por medio de canaletas construidas de cal y piedra que vacían el agua a un canal central, que haciendo un recorrido de 2500 metros, se reúne con otro canal similar que lleva las aguas de otras vertientes que se hallan próximas a la frontera dentro del territorio boliviano.
Los dos canales provenientes de ambas zonas de las vertientes se reúnen formando un caudal de consideración que se conecta a una Caja de Agua llamada la Primera Toma, la cual está ubicada en la quebrada del cerrito Silala, a 600 metros de la línea fronteriza. De esta Primera Toma sale una cañería central de 12 pulgadas que cruza la frontera y se interna 10 kilómetros en territorio chileno. Ahí se conecta con otra caja llamada la Segunda Toma desde donde se distribuye el agua para los servicios que ya le detallé.
Ahora bien, tomando en cuenta que desde los años cuarenta aproximadamente, las locomotoras a vapor del ferrocarril chileno fueron sustituidas por las locomotoras a diesel, las cuales no requerían agua para funcionar, la empresa anglo-chilena usó el agua para venderla a consumidores chilenos de las ciudades aledañas.
Obviamente esto no estaba previsto en la concesión original. Por consiguiente, el contrato de concesión de 1908 a favor de esta empresa debió quedar sin efecto inmediatamente después del cambio de las locomotoras a vapor por locomotoras a diesel. Pero una vez más la inteligencia de la geopolítica de mi país se movió para anticiparse a los hechos y contando con el silencio cómplice de las autoridades bolivianas, comenzó el robo indiscriminados de las aguas que son un Recurso Natural invalorable.

P. Háblenos ahora de los documentos que revela su libro en cuanto a las acciones concretas de Bolivia para terminar con ese robo de las aguas del Silala, por favor.

P. Volvemos atrás en la Historia para analizar que mediante la Escritura Pública Nº 48 del 23 de septiembre de 1908, la Prefectura del Departamento de Potosí, basada en la atribución que le confería el Art. 217 del Reglamento de Aguas del 8 de septiembre de 1879, elevado a rango de ley en 1906, otorgó la concesión y consiguiente adjudicación del uso de las aguas que forman unas vertiente existentes en la comprensión del Vice-Cantón Quetena, de la provincia Sud Lípez del departamento de Potosí, a la empresa The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Co. Ltd. para los fines de abastecimiento de las locomotoras a vapor del ferrocarril. Posteriormente desaparecida la necesidad de agua por la utilización del Diesel, Bolivia no hizo nada, hasta el año 97, mediante Resolución Nº 71/97 de 14 de mayo de 1997, la Prefectura de Potosí dispuso la revocatoria y anulación de la concesión mencionada, al haberse establecido en el segundo considerando de este documento "que ya no existen las motivaciones condicionantes reales como normativas que dieron lugar a la concesión, por lo que no se justifica mantener subsistente la concesión de las aguas que forman las vertientes del Silala [Siloli]".
En mi libro señalo que esa Resolución de la Prefectura fue elevada a la categoría de decreto supremo mediante D.S. Nº 24660 de 20 de junio de 1997. Pero el 17 de junio de 1997, la empresa inglesa (que a la fecha había sido comprada por un grupo económico chileno) presentó un Recurso Directo de Nulidad contra el Prefecto de Potosí, sosteniendo que esa autoridad "no tiene competencia ni jurisdicción alguna para revocar y anular concesiones y adjudicaciones de aguas públicas". Este Recurso de Nulidad fue resuelto por la Sala Plena de la Corte Superior del Distrito de la ciudad de Potosí, en fecha 2 de agosto de 1997, en virtud de la cual este tribunal "se declara sin competencia para reconocer el recurso de nulidad intentado por la empresa Antofagasta and Bolivia Railway Co. Ltd., debiendo recurrir esta empresa a la jurisdicción llamada por ley".

P. ¿Es verdad que Chile nunca pagó a Bolivia por el uso de las aguas del Silala y explíquenos por qué?

R. Su pregunta es importante pues curiosamente, el Contrato de Arrendamiento que la Prefectura de Potosí otorgó a la Antofagasta & Bolivia Railway Co. Ltd. el 23 de septiembre de 1908, no menciona ni el monto que la empresa chilena debería pagar por el uso del agua del Silala, ni tampoco la forma de pago. En el libro incluyo este documento que declara que el agua arrendada sería usada para alimentar las locomotoras a vapor de dicha empresa ferrocarrilera. De acuerdo a mis datos no se conoce de ningún pago desde Septiembre de 1908 a la fecha.

P. ¿En qué Ley se basó el contrato de "arrendamiento" firmando por la Prefectura de Potosí y la Antofagasta (Chili) & Bolivia Raylway Co.Ltd.?

R. En la Ley de 1906 sobre Reglamentación de Aguas de la legislatura chilena. Pero aquí hay otro dato curioso, según dicha normativa la Concesión debería durar 99 años; por lo tanto, al menos en teoría, esta Concesión terminaría el 23 de septiembre del 2007. Pero del pago y forma de pago, no se hace mención alguna.

P. ¿Por qué se basó este contrato en Leyes Chilenas y no en las leyes de Bolivia? ¿Hubo acuerdos implícitos para que Chile obtuviera semejantes beneficios y Bolivia se conformara a regalar prácticamente su invalorable Recurso Natural?

P. Situándonos en aquel tiempo, podemos constatar que la Guerra del Pacífico, en lo que concierne a Chile y Bolivia, había terminado oficialmente el 20 de octubre de 1904, al firmarse el Tratado de Paz y Amistad. Los dolorosos recuerdos de la exacción que Chile efectuó de los ingresos y riquezas de Bolivia mientras duró el malhadado Pacto de Tregua eran recientes y las heridas difícilmente podrían estar sanadas. Entonces, una empresa chilena, cuya sola procedencia era susceptible de evocar para los bolivianos tanto sufrimiento y humillaciones de parte del vencedor, se presentó ante las autoridades del Departamento de Potosí y solicitó que se le arriendara agua boliviana. Las autoridades bolivianas ya no estaban obligadas a nada para con el país vencedor, de modo que cualquier negociación o transacción con una empresa chilena debería regirse por las normas bolivianas. Y se concede el arrendamiento del agua de las vertientes del Silala mediante un Contrato de Arrendamiento, pero se omite el asunto del pago por parte de la parte arrendataria. ¿Por qué esta omisión? ¿Fue acaso una concesión gratuita? No es posible, eso habría sido una aberración. Una alternativa sería que la empresa chilena efectivamente pagó por el arrendamiento, pero los detalles se protocolizaron en un documento separado.
Pero como hasta la fecha no se sabe de la existencia de semejante documento de pago, hasta que se demuestre lo contrario, debe suponerse que nunca existió.

P. ¿En sus investigaciones pudo obtener el documento o al menos tener una pista del posible del "Acuerdo separado".

R. Eso lo dejo a los investigadores bolivianos. Sin embargo le ofrezco otro dato interesante que revelo en mi libro. Las instituciones bolivianas que tuvieron la responsabilidad de desarrollar la actividad económica en Antofagasta, estuvieron penetradas por chilenos. Ellas abrieron las puertas para esta catástrofe. Por ejemplo: En mayo de 1877, la compañía minera "Huanchaca" de Bolivia, entre cuyos principales accionistas estaban los chilenos Melchor Concha y Toro y sus hermanos Enrique y Domingo, así como Elías Balmaceda, el cual era hermano del ex-Presidente de Chile, José Manuel Balmaceda- compró la línea férrea de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, que operaba en territorio boliviano. ¿Cómo permitieron eso? ¿O será que no tuvieron suficiente visión para analizar que de allí comenzaría la desgracia para Bolivia? Yo no afirmó, sólo pregunto; ¿Por qué en 1887, Enrique Villegas, Cónsul de Chile en Antofagasta, antes del desembarco de las tropas chilenas, y como principal dirigente de la sociedad secreta "La Patria", que operaba en esa zona en defensa de los intereses chilenos, obtuvo del Gobierno chileno autorización para dotar de agua a Antofagasta, cuyos derechos los transfirió a la Compañía "Huanchaca" de Bolivia?
Bueno, una vez abierta la puerta a las ambiciones de la sociedad secreta, se tramitaron los instrumentos legales en la parte chilena para obrar rápidamente, y por Ley chilena del 21 de enero de 1888, se autorizó a la Compañía "Huanchaca" la canalización de las aguas del río Loa para el consumo de Antofagasta y puntos intermedios. En ese mismo año, el Gobierno chileno aprobó los planos para el tendido de una cañería con capacidad de 2500 metros cúbicos por día, desde el Loa a Antofagasta. Entonces, primero fue el Loa y después de la invasión, una vez penetrado el territorio boliviano ya se incursionó en el manantial del Silala.

El poder de la oligarquía chilena

P. ¿Cuáles son las vinculaciones familiares de este negocio?

R. Elena Abaroa, hija de Eduardo Abaroa Hidalgo, el héroe del Topáter, se casó con un empresario con grandes riquezas: Policarpio Luksic. Su nieto Andrónico Luksic Abaroa, compró en 1979 la Compañía Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Co. Ltd, actualmente denominada Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB), que usa, sin pagar nada, las aguas del Silala. Posteriormente, el bisnieto del héroe de Calama, Andrónico Luksic Abaroa, se convirtió poco a poco en uno de los más poderosos hombres del planeta, ya que la fortuna del grupo Luksic sería la quinta de todo el mundo.
En cuanto a las aguas del Silala, el uso que ésta y otras empresas chilenas hacen de esta agua bolivianas no sólo es ilegal sino que, además, es abusivo. Andrónico Luksic, uno de los más grandes potentados chilenos está ligado a capitales norteamericanos y asiáticos, pero no sólo es eso, también posee intereses agroindustriales en el oriente de Bolivia y jamás ocultó su ambición de controlar el negocio del gas boliviano en puertos chilenos, pues así lo declaró abiertamente en entrevistas con la prensa chilena. Luksic es quien se niega a pagar al Estado boliviano una deuda aproximada, según la Comisión de Política Internacional de la Cámara de Diputados, (datos del año 2006) de 900 millones de dólares acumulados desde 1908 por el uso ilegal de las aguas del Silala, arguyendo que dicha fuente es un río internacional y no un manantial.

"En la actualidad, la Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Co. Ltd. se conoce como el "Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB)" y pertenece al grupo económico chileno Luksic. Sus operaciones se desarrollan en la II Región de Chile y posee oficinas en Antofagasta y Santiago de Chile y representación en Bolivia. En abril del año 2000, mediante licitación pública, la empresa boliviana Ductec SRL obtuvo la administración y uso de las aguas del Silala. Al tratar de cobrar el uso de esta agua a la empresa de Ferrocarriles de Antofagasta y Codelco, éstas se negaron a pagar las facturas de consumo. Don Pablo Ribbeck, gerente administrativo de la Antofagasta and Bolivia Railway -el Ferrocarril Antofagasta- Bolivia (FCAB)- escribió a la firma Ductec, manifestando su extrañeza por haber recibido la factura de cobranza por el uso del Silala, al más puro estilo König: "Rechazamos y desconocemos cualquier pretensión de obtener tal pago ya que a ustedes [Ductec] no los conocemos y jamás hemos tenido relación, convenio o nexo alguno, así como tampoco hemos requerido ni recibido algo de ustedes". La respuesta del Sr. Ribbeck terminaba en el mismo tono altanero: "Esperamos que con lo expresado, enmienden vuestro error retirando de inmediato la citada factura y tomen las medidas pertinentes para evitar la repetición de estos hechos. Esperamos un fax en que retiran formalmente la factura enviada en forma errónea por una supuesta captación y entrega de agua de una tal cuenca Silala en Bolivia".
Por otro lado, la empresa estatal cuprífera, Codelco, otra principal usuaria de las aguas provenientes del Silala, también intenta desentenderse de la responsabilidad que les corresponde por su uso de agua boliviana. La respuesta del vicepresidente de desarrollo de Codelco, Juan Enrique Morales Jaramillo, como recitando una lección ya aprendida, dice, en parte: "El uso de todas las aguas que utiliza esta Corporación en sus actividades se encuentra amparado por los consiguientes derechos de aprovechamiento otorgados de conformidad a la legislación chilena. En tal virtud, no existe razón para iniciar conversaciones. Por lo anterior, no nos es posible aceptar la invitación formulada a conversar sobre el uso de las aguas del Silala".
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile cursó instrucciones a Codelco y FCAB para que no entren en conversaciones directas con la firma boliviana DUCTEC, ya que ahora el asunto salía del ámbito empresarial para convertirse en un "litigio internacional".

P. Finalmente, ¿qué debe hacer Bolivia a su criterio para impedir que siga el robo de las aguas del Silala?

R. Bolivia debe mantenerse en los procedimientos legales para continuar esta negociación, volviendo a revisar la Resolución de la Prefectura de Potosí de 1997 y por consiguiente, el contrato de concesión de 1908 a favor de la empresa anglo-chilena que usó el agua para venderla a consumidores chilenos de las ciudades aledañas, lo que no estaba previsto en la concesión original, y que debió quedar sin efecto inmediatamente después del cambio de las locomotoras a vapor por locomotoras a diesel y partir de allí exigir una justa compensación por lo ocurrido desde el momento del cambio de uso del agua hasta la fecha. Sobre todo Bolivia debe insistir en sus reclamos por el derecho que le da tener en su territorio un manantial como el Silala y no un Río Internacional que lo que Chile quiere para consolidar el robo indiscriminado de esas aguas.
Bolpress

miércoles, 10 de febrero de 2010

Cristina trata indebida y confrontacionalmente a la Iglesia Católica que sufrió varios desplantes. L.N. los analiza

En relación con el manifiesto desdén del matrimonio Kirchner por la Iglesia Católica hay un dato insoslayable. Ese matrimonio puede, como cualquier otro en su caso, ejercer el culto que le plazca, prescindir de exteriorizaciones de religiosidad y, desde luego, asumir algún grado de agnosticismo activo, incluso el más extremo.

Si así fuere, nadie sufrirá tropiezos, porque la gran constitución liberal de 1853/60 ha dejado la resolución de tales cuestiones a la esfera íntima de las personas. Tampoco afectará a los gobernantes, salvo en el plano de las inferencias morales individuales, una vinculación como la que ha hecho, muy suelto de cuerpo, el señor D´Elía, figura clásica del oficialismo, entre la familia Kirchner y la usura. Ha hablado, con derivaciones de mayor consternación en el Gobierno que en la oposición, de una práctica cuya condena ha honrado a la Iglesia desde el medievo.

La Iglesia sabe hasta dónde llegar en sus condenas. Tampoco ignora a partir de dónde ha de extender el manto piadoso de los olvidos a fin de no caer ella misma en comportamientos vengativos propios de espíritus mezquinos y codiciosos.

Lo que no es admisible es la destemplanza en los buenos modales y en la cortesía que se deben entre sí los individuos y las instituciones. Desde tiempo inmemorial, la humanidad civilizada estableció convenciones a fin de que el trato recíproco entre sus miembros tuviera un rango superior al que los bárbaros se dispensan entre sí. Más inaceptable aún es el destrato cuando éste afecta, por algún motivo esencial, a la sociedad en su conjunto. Es ése el caso de las controversias que el Gobierno ha mantenido con la Iglesia Católica desde mayo de 2003, momento de la asunción del poder por el señor Néstor Kirchner.

La pérdida de vocaciones para el ejercicio del ministerio evangélico o la disminución de prácticas religiosas en la población han dejado intactas, en este contexto, dos cuestiones. La primera, y por cierto obvia, concierne a la identificación del catolicismo con el historial del país. La segunda se refiere al catolicismo como parte del sistema nacional de valores culturales de la Argentina. Este sistema se expresa en tradiciones preservadas en la esfera pública y privada de la ciudadanía, en el respeto hogareño hacia memorias familiares, en usos y costumbres, en fin, de la vida cotidiana.

Aquella cultura de milenios de cristiandad se encuentra trabajada por los particularismos de la argentinidad y atraviesa, como un eje rotundo, todas las capas sociales, prolongándose en manifestaciones de religiosidad popular de extraordinaria magnitud, que llaman la atención del extranjero. Algunas de esas manifestaciones son de antigüedad remota, otras se han afirmado más recientemente. Lo han hecho como sentimientos surgentes en la población a medida que el país se ha ido debatiendo en crecientes e irresolubles problemas políticos y sociales, según ha ocurrido en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, o en estribaciones de la capital salteña.

Al margen de la habitualidad de referencias desdeñosas hacia prelados de la jerarquía eclesiástica, impropias de los círculos más próximos a un gobierno nacional, y de una literatura subalterna empeñada en lastimar la sensibilidad de la feligresía católica, ha habido hechos inconcebibles en los vínculos con la Santa Sede. Se puso en ridículo, por ejemplo, a un respetado dirigente del peronismo porteño y funcionario del kirchnerismo, tensándose las relaciones con el Vaticano al pretender la Cancillería argentina la concesión de plácet como embajador para alguien que es divorciado. ¿Con qué derecho podía la Argentina insistir, casi con insolencia, que el Vaticano modificase normas a las que se ha ceñido de manera invariable en el trato con otros Estados? ¿Qué distancia media entre una actitud de esa naturaleza y un vulgar acto provocativo?

Todos conocen el enojoso entredicho con Roma a raíz de palabras, por cierto infortunadas, del obispo castrense monseñor Antonio Baseotto. Una vez que laboriosas gestiones diplomáticas habían conseguido mediatizar la incomodidad producida por aquella situación, ahora se ha vuelto a fojas cero. No se pueden calificar de otro modo los cuatro años que lleva demorados el gobierno argentino en contestar la solicitud del Vaticano para la homologación del candidato a ocupar aquel obispado según los términos del acuerdo existente en la materia desde 1957.

La paciencia del nuncio apostólico ha sido notable en todo este tiempo como arduas y silenciosas sus gestiones para lograr con aquel nombramiento el cierre de un capítulo en el que el cargo en cuestión ha estado cubierto por un administrador castrense provisional. A nada bueno han conducido, entretanto, las nuevas sombras que ha derramado la política de cólera y falta de tacto de parte del gobierno argentino. Esperemos el milagro de que el problema pendiente de conclusión por tan largo tiempo se resuelva a la brevedad.

Estos días, la delicadeza del arzobispo de Buenos Aires de enviar a la clínica donde se encontraba internado el ex presidente Kirchner un capellán para ofrecer el sacramento de unción de los enfermos fue contestada a tono con el estilo de que ha dado el Gobierno cuenta en siete años. Así éste pasará irremediablemente a la historia, pero mientras ésa sea la modalidad con la que se represente a los argentinos, obrará como calificación poco feliz ante el mundo para la sociedad de la que somos parte.


viernes, 5 de febrero de 2010

Jerrold Post enseña psicología política en la U.G.Washington y ha escrito Radiografía del Gobernante Paranoide. Carlos Pagni desde La Nación lo cuenta

(fragmento de Radiografía del Gobernante Paranoide artículo científico de Carlos Pagni en La Nación)

El autor Post sistematiza el modo como el fenómeno del poder y el liderazgo fue abordado por las principales escuelas psicológicas.

También analiza los casos de Bill Clinton y Saddam Hussein. Pero antes de exponer sus perfiles propone una caracterización de tres tipos psicológicos, en su relación con el gobierno, los entornos, la autoridad. Uno de esos tipos es el que Post denomina "mentalidad suspicaz" o "paranoide" (los otros son el narcisista y el obsesivo-compulsivo).

Antes de caracterizar a esta clase de políticos, el autor formula varias advertencias. La más relevante es que ningún individuo se ajusta a un solo modelo de personalidad, sino que, en general, se manifiesta sólo una tendencia dominante. También señala que la tipología no incluye patologías. Es decir: presenta los rasgos que aparecen en gente sana, aun cuando puedan tener algún trastorno psíquico. Esto vale en especial, dice Post, para el caso de los paranoides. Es difícil, si no imposible, que su versión enferma, el paranoico, pueda mantenerse demasiado tiempo en el poder. Otra salvedad del autor es que las características psicológicas no pueden ser evaluadas fuera del contexto biográfico, histórico, social, familiar y político en el que operan. También la edad determina peculiaridades.

Hechas estas acotaciones, Post describe el tipo de personalidad y estilo de liderazgo que se asocian con el discurso conspirativo. Según él, la nota distintiva de la modalidad paranoide es la convicción de que existe un enemigo oculto alrededor del cual se organiza la realidad. No es la conclusión de una serie de evidencias. Es un postulado. En consecuencia, sus características esenciales son "la persistente sospecha y desconfianza en la gente en general".

Los individuos con esta propensión "son hipersensitivos y se sienten fácilmente menospreciados". Ellos "continuamente escanean el ambiente detrás de pistas que validen sus prejuicios originarios".

Post cita a otros autores, como David Shapiro, autor de Neurotic Styles ( Estilos neuróticos ) para afirmar que un rasgo muy relevante de la mentalidad suspicaz es su rigidez. Ese tipo de gente, según dice, "no ignora nuevos datos, pero los examina con extremo cuidado.

El objetivo de ese examen es encontrar confirmación para sus suposiciones, descartando las evidencias que desmienten sus temerosas visiones y tomando aquellas que las confirman". En muchas circunstancias, admite el autor, estar en guardia es apropiado. Pero los individuos paranoides "tienen una firme conclusión en busca de evidencias. Hostiles, tercos y defensivos, ellos rechazarán los datos que desaprueben sus sospechas. En cambio, los intentos bienintencionados de tranquilizarlos o razonar con ellos provocarán, habitualmente, agresividad, y el comedido puede devenir objeto de la sospecha".

Las personas con estas propensiones, dice el autor, suelen estar poco dispuestos a los compromisos: "El suyo es un mundo de motivaciones ocultas y significados especiales. Ellos están listos para contraatacar contra lo que perciben como una amenaza". Los paranoides, sigue Post, "evitan la intimidad, excepto con aquellos en los que confían absolutamente, una población diminuta. Ellos muestran una exagerada necesidad de ser autosuficientes, sin confiar en nadie. Evitan participar en un grupo, al menos que estén en una posición dominante".

Insiste Post: no son gente enferma. Sus ideas, por lo tanto, no son el resultado de una imaginación hiperactiva, sino de una observación intensa y penetrante. Y se pregunta: "¿Cuál es la premisa a ser confirmada por esa atención?" Respuesta: "La premisa del peligro exterior. La característica principal de la comprensión del mundo que tiene un paranoide es la rígida e intencionada búsqueda de un peligro exterior".

La contracara de esa rigidez es la baja capacidad de estas personas para relacionarse con las sorpresas. Cuando suceden cosas inesperadas, "el mundo ha sido perturbado, y su estructura, deshecha". Esa labilidad se debe a la sensación de que algo que debía estar controlado fue puesto fuera de control.

Una consecuencia de esta propensión a recortar los datos que confirman la premisa del peligro externo es que la evaluación de la realidad de las personalidades paranoides suele ser sesgada.

Otra nota sobresaliente de la mentalidad suspicaz es, según Post, una exagerada necesidad de autonomía: "Los paranoides están constantemente buscando evidencias del peligro de que otros los sometan a su control o los traicionen". Dicho miedo se proyecta sobre su entramado emocional. Este tipo psicológico tiende a controlar sus sentimientos, "especialmente la calidez o la suavidad, para evitar la sumisión, para evitar ceder a otro".

En el centro del sistema de creencias de este tipo de personalidad está el adversario, que es visto "como inherentemente malvado y como la mayor e incorregible amenaza contra el propio interés". Si ese adversario se muestra conciliatorio no debe generar duda alguna. Sólo está tratando de sacar ventaja. "El universo del paranoide es un universo maniqueo, dividido en dos campos: aliados y adversarios. Los neutros son imposibles."

Otra tendencia que Post señala en este tipo mental es que exagera las virtudes y capacidades de su adversario. "Tiende a ver al adversario como altamente racional, altamente unificado, en total control de sus acciones".

Al investir al adversario de esa superioridad, las mentalidades suspicaces viven con miedo a que ese peligro se infiltre en su entorno. Así se explica que estén siempre detrás de información sobre el "enemigo interno", el "quinta columna". Es una preocupación que condiciona la relación entre el líder y su entorno. Los jefes políticos en quienes predominan estas tendencias suelen seleccionar a sus colaboradores con el criterio casi exclusivo de la lealtad.

La desconfianza, además, los lleva a someter a prueba una y otra vez a quienes están cerca, controlándolos y chequeando su fidelidad mediante pequeñas humillaciones o malos tratos. Este sistema de creencias determina, según este análisis, la relación de este tipo de gente con la información. La búsqueda de novedades es sólo táctica. Como los objetivos de largo plazo del adversario resultan siempre conocidos, no hay nada que pueda cambiar demasiado lo que ya se conoce. También el modo de tomar decisiones es peculiar: "Manifiesta una tendencia a actuar rápido para evitar el ataque inminente del otro; piensa que el que duda está perdido".

Las personalidades paranoides, enseña Post, son muy manipulables. En el gran friso de la historia, el ejemplo clásico es el del jefe de la policía secreta de la Unión Soviética, Laurenti Paulovich Beria, en su trato con Stalin. "El subordinado manipulador puede sacar ventaja de las suspicacias del líder plantando sospechas sobre sus rivales dentro de la propia burocracia, como hacía Beria con Stalin". En un sentido más general, la ansiedad con que buscan información sobre movimientos conspirativos establece una dependencia muy marcada entre estos caudillos y los aparatos de espionaje e inteligencia.

"Su cuidado hipervigilante y disposición a tomar represalias a menudo generan miedo e intranquilidad en otros. Uno tiende a pisar con cuidado alrededor de un paranoide, «camina sobre cáscaras de huevo», no vaya a ser que se moleste", describe Post.

Estas premisas explican el estado de querella permanente en que viven las personas con rasgos paranoides. El mundo es muy conflictivo. Y el enemigo es incorregiblemente agresivo y políticamente tortuoso.

A partir de estas premisas, el líder paranoide decide un método: siempre será mejor usar la fuerza en lugar de la persuasión. ©LA NACION