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viernes, 26 de marzo de 2010

la corrupción se asocia al contrabando en las aduanas de Bolivia. la trilogía es por desgracia parte del sistema. la Revista Lex nos ha solicitado publicar el artículo:

El contrabando y las aduanas

Mauricio Aira


¿Quién podría dudar del daño que causa en la sociedad moderna el contrabando por un deficiente funcionamiento de las aduanas? No es extraño por tanto la cotidiana lectura de hechos noticiosos relacionados con ambos fenómenos del sistema de recaudaciones por importación y/o exportación de mercaderías y productos a través de las fronteras de un país determinado.
El tema del contrabando es parte sustancial a la vida nacional desde cuando se empezó a regular el comercio exterior que antes de 1953 cuando se nacionalizaron las minas de los grandes empresarios conocidos como “los barones del Estaño” vale decir Patiño, Hoschild y Aramayo era casi exclusivamente de minerales en barrilla que salían directamente a las grandes fundiciones en Estados Unidos e Inglaterra. Hoy en día a más de medio siglo de la transformación de mono a multi exportador la historia de las grandes importaciones empieza por los años 40 y 50 del siglo pasado al punto que hoy Bolivia importa mucho más de lo que exporta sobre todo en manufactura, maquinaria y hasta en productos alimenticios.
El problema del contrabando tipificado como la tarea de introducir o sacar objetos y materiales  burlando las reglas vigentes se ha convertido en algo tedioso al resultar que la misma comunidad contribuye a su cometido, por cuando se reducen los costos mediante un acceso más rápido y de menor costo para el comerciante que se beneficia del mismo, aún cuando al mismo tiempo el Tesoro de la Nación sufre por el impacto de ingresos disminuidos. La economía nacional tiene en los impuestos de éste rubro el ítem más alto para sus disponibilidades presupuestarias.
No significa novedad alguna que el contrabando por aire, mar o tierra a través de las extendidas fronteras de la geografía boliviana importa una fuente de ingresos ambicionada por los grupos de poder que se reparte el botín en forma persistente, organizada y criminal no obstante todas las declaraciones de pureza y “manos limpias” que se formulan públicamente. No hace mucho cuando por efecto de la renovación del Gabinete ministerial abundaron las afirmaciones de “proceder a un ejemplar período de moralización en las Aduanas excluyendo a todos los corruptos,”  los comunicadores informaron que por debajo de la mesa, seguían circulando las recomendaciones de los poderosos del partido gobernante, para “dar pegas a sus allegados”. Lo anterior quiere decir  que la lucha anticorrupción significa simplemente el revelo de un personal que supuestamente ya “robó bastante” para ser sustituido por otro ahíto de desesperación por un rápido enriquecimiento.
No se puede desconocer que políticos bien intencionados han tratado de abarrotarse de leyes y disposiciones para controlar las aduanas, tarea brumadora que ha derivado en una maraña de disposiciones que sólo los expertos pueden entender, de parte de los importadores y exportadores agrupados en la Cámara Nacional de Despachantes de Aduana, y de parte del gobierno de los “vistas e inspectores” que resultan siendo los cargos más apetecidos. “Yo quiero el puesto, aunque no tenga ítem” hemos oído a menudo, porque el postulante cuenta “con que las caídas le salvarán de apuros”.
El botín de los que ganan el poder. Así se podría definir el aparato del control aduanero que caracteriza a los gobiernos de los últimos 40 años. Como bien describe un testimonio de un comunicador que vivió su experiencia desde dentro. “El ministro designa en los cargos más importantes del aparato aduanero previa consulta con el Jefe de Gobierno, porque un cargo de “vista de aduana” es tan o más importante que un Director de Departamento, de un Jefe de tal o cual organismo estatal. Se establece un sistema de recolección de fondos que se reparten de inmediato entre los integrantes de una lista mantenida en la más estricta reserva. “Cuanta mayor es la responsabilidad del aduanero, mayor será el mérito de haber cumplido con todo el equipo mafioso”. En la mayoría de los casos se fija un mínimo de recaudación semanal o mensual que irá a dar a los bolsillos del ministro, de los vice-ministros, de los directores generales, de los responsables departamentales, de los inspectores, etc., etc., para terminar con la última recaudación de un período determinarlo que será como la culminación del trabajo realizado por “el vista”. Cuando ha cumplido al cien por ciento su labor “de recaudación”, le ascenderán a un nivel superior, vale decir que si estuvo en Charaña, será cambiado al Desaguadero, de allí a Puerto Suárez o Cobija.
La forma de obtener “su cuota” es tradicional, extorsión, engaño, amenazas, violencia, decomisos y hasta arrestos. El contrabandista sabe lo que le espera, es más cuenta con las extorsiones, siempre en el mayor sigilo, no puede decir una sola palabra, ni contar a otros de qué manera se le concedió “el beneficio” de dejar pasar su mercadería. En éste trato sucio, no hay papeles, ni contratos, ni recibos, ni mensajes. Todo es vía verbal, sin testigos de por medio, en secreto. Se podría afirmar que todo el aparato de funcionarios, policías, guías y asistentes que intervienen como actores de la exacción, actúan bajo juramento. Nadie menciona cantidades, ni los nombres de funcionarios, si siquiera las vías por las que pasó “su mercadería” y funciona de éste modo, días tras día, mes tras mes.
Aduanas. Contrabando. Corrupción. Es la moderna trilogía cuya asociación surge espontánea en nuestra mente. Y es que como alguno lo bautizó “es el flagelo de Bolivia”, aunque claro está el fenómeno es común a todos los países latinoamericanos y subdesarrollados, aunque existen naciones donde no hay corrupción, afirmación que molestará a algunos, una cosa es que existan corruptos otra distinta que exista “la corrupción institucionalizada como en Bolivia” y que causa espanto. Las cumbres han reconocido que junto al narcotráfico, la corrupción es el cáncer que corroe el alma de los pueblos. Lo más extraño es que hasta la fecha no hubiese suscitado un debate franco y profundo que lleve a dimensionar sus efectos perniciosos y plantear algunas soluciones.
¿Quién asegura que la democracia significa honestidad a toda prueba? Se sabe de dictaduras que han intentado curarse del mal y de democracias demagógicas que lo han mantenido como la administración actual que proclama a voces su “honestidad a toda prueba” y que sin embargo transó con los 33 camiones de contrabando en Pando. Premio al gestor del acuerdo Juan Ramón Quintana y castigó al general de ejército que trató de impedir la consumación del contrabando más famoso en la historia de Bolivia. Se ha tipificado al régimen como una dictadura blanda, que es también una dictadura falsa, hipócrita y disfrazada de honestidad y pureza, cuando se ve los la dimensión de sus actos corruptos,  el tamaño de su pecado. Crímenes y desfalcos. Fraudes inconmensurables en materia de construcción de carreteras, en la compra de equipos de transporte, de computación, de medicinas, de menaje y hasta de ropa para los uniformados. Grandes robos, pillerías y delitos del entorno.
Tanto el Derecho, como los diversos códigos vigente e inmersos en la CPE tipifican los actos de corrupción como prevaricato, cohecho, soborno, aceptación de dádivas o regalos, peculado, malversación, exacción, concusión, encubrimiento, nepotismo, usurpación, extorción, estafa, desacato, abuso, desfalco, retardación, omisión, tráfico de influencias y otros aunque resulta el concepto mismo enredado en una nomenclatura complicada al fin de liberar de culpa a los denunciados en su comisión, lo que de alguna manera podría explicar que siendo tantos los acusados de corrupción, tan pocos estén pagando sus culpas en las cárceles bolivianas. La mayor cantidad de detenidos son padres de familia que no pagan las pensiones de sus hijos o aquellos envueltos en delitos del narcotráfico gracias a la Ley 1008, que ahora mismo la quieren derogar.
Waldo Peña Cazas uno de los columnistas más prestigiados del medio y que escribe a menudo sobre la corrupción ha producido Teoría y Práctica de la Corrupción en que la clasifica por sus modalidades  en bancaria, judicial, policial, y con pleno conocimiento de causa describe la corrupción aduanera, objeto del presente ensayo reconociendo de partido que en Bolivia la Aduana Nacional es por tradición la fuente de recursos para sustentar las arcas partidarias para enriquecer a los jerarcas. Refiere su experiencia personal al haber sido nombrado Asesor por la responsable de entonces Gloria Sánchez de Barrientos. “desde un comienzo fui visto con recelo por funcionarios nombrados por la Presidencia o el ministerio, nos toleraron  con mucha cautela suponiendo que éramos militantes con cuñas en la cúspide”. El periodista que también es abogado aunque nunca ejerció refiere que le llamó la atención el impresionante número de llamadas, cartas, visitas, resoluciones, ruegos y hasta amenazas para nombrar o destituir a personas afectas o desafectas al MNR (partido gobernante) los más apetecidos eran los cargos en aduanas de Chile y Brasil. Los problemas se dieron al negarse el nuevo equipo a rechazar las presiones. “los corruptos acusaron de corrupción a quienes les habían cortado las uñas, valiéndose de cartas, denuncias y panfletos anónimos enviados a los medios de comunicación donde –periodistas pagados- los dieron a luz, sin tomarse la tarea de investigar”. De las amenazas pasaron a los hechos, “las barzolas” sustituidas hoy por “las bartolinas” instigadas y pagadas por los busca-pegas irrumpían como hoy con carteles y arengas rebasando a guardias y funcionarios para imponer sus exigencias. “Estos grupos de mujeres delincuentes son los mismos que conforman las barras en el Congreso y actúan como grupos de choque en las protestas contra el gobierno”. O sea Peña Cazas corrobora mis constantes denuncias de los grupos, hoy día llamados “movimientos sociales” en la nomenclatura masista, y que son utilizados para toda ocasión a cambio del salario del día, de la coca y de la chica, de la comida y en su caso las mercaderías que se les distribuye como ración familias. (Es el caso del crimen del adolescente  Cristian Urresti en Cochabamba) una “bartolina distribuyó víveres del Estado entre los sitiadores de Cochabamba. Alimentos destinados a emergencias de los depósitos de Acción Civil” (Los Tiempos, 13 de enero del 2009)
Continuando con el hilo del relato. La nueva administración sufrió diversos asedios externos, pero también presiones en la línea directa del ministerio y hasta de la Presidencia. Peticiones de informe por motivos baladíes, pago de compromisos adquiridos por administraciones anteriores y que aparecían como resabios  de negociados, rechazo a requerimientos legítimos para compra de equipo de transporte y toda clase de acciones de sabotaje, entre otros por haber decomisado un contrabando de oro en barras y destituido a un deshonesto funcionario de la Aduana de El Alto, lograron la captura de 10 camiones cargados de contrabando. Cuando creyeron en la derrota de los ilegales, se advirtió el activismo de “las contrabandistas” que movilizaron en su favor a ministros, subsecretarios, diputados, fiscales y que el decomiso estaría incubando acciones sociales que le harían daño al Gobierno, hicieron actuar inclusive a líderes sociales y hasta las Iglesias de Charaña “repicaron las campanas hasta lograr que las turbas incendiaran las dependencias aduaneras con el saldo de varios heridos, a tiempo que el ministerio de Hacienda hostigaba a favor de la ilegalidad”.
El capítulo en cuestión se refiere también a “industriales” que no son tales sino más bien “contrabandistas” y al comercio informal constituido por miles de afiliados en las grandes ciudades y que viven del contrabando en cuya gestión están comprometidos jerarcas del partido y del gobierno y de los grandes capitales que crecen en la medida en que no pagan impuestos. Es decir toda la súper estructura inmersa en el aparato del poder sin excluir rubro alguno, ejército, policía, prensa, política, empresariado porque se ha llegado a crear una especie de “cultura del contrabando” que lo abarca todo, por increíble que parezca, en una sociedad en que nadie cumple la Ley si de éste modo puede aumentar sus ingresos. Demás está añadir que Gloria Sánchez de Barrientos no llegó a los ocho meses de gestión, tampoco el periodista convertido en un novel aduanero. Un equipo humano animado de honestidad y administración ejemplar colisionó contra la corrupción y el nepotismo.
Más allá de lo anecdótico se tiene un cambio del papel represivo de las aduana en “facilitadores en los trámites y operaciones”. Son los nuevos agentes aduaneros que prestan servicios ya en calidad de profesionales egresados de la facultad de Derecho Aduanero, que es en buenas cuentas una rama más del Derecho y tiene que ver con todas las transacciones comerciales relacionadas con la importación y exportación. 
En la conclusión una mirada histórica nos muestra que en todos los pueblos de la antigüedad existieron incipientes formas de control de mercaderías. Los árabes impulsaron el derecho de aduana dándole el carácter de tributo, “los diezmos de puertos secos y mojados”. En la Edad Moderna las aduanas no eran instrumento de política comercial, sino recaudadores de impuesto. En Roma las aduanas existen ya en la monarquía Anco Marcio quién fundó en el puerto de Ostia la puerta de entrada de las mercaderías. Crónicas de Génova y Pisa, de Atenas, de los fenicios que fueron grandes navegantes registran actividades de importación y exportación sujetas a reglas de control. Ya más cerca de la República, fue España que tenía varios siglos de experiencia en el manejo de “un cuaderno de transacciones” que registraba entradas y salidas en los puertos peninsulares. En materia aduanera el monopolio absoluto era el régimen que aplicaba España, persiguiendo el completo aislamiento con respecto a las demás naciones para conservar el tráfico exclusivo a sus colonias.








lunes, 22 de marzo de 2010

el gran pensador Mariano Grondoña recrea a los pensadores malditos Hobbes y Maquiavelo recorriendo de la anarquía a la tiranía como está ocurriendo en Bolivia


SI entendemos por "pensadores malditos" a aquellos que, por decir lo que nadie se atrevía a decir, fueron "políticamente incorrectos" ante el ingenuo optimismo que los rodeaba, el inglés Thomas Hobbes (1588-1679) ocuparía el podio. Lejos de ser "biempensantes", Hobbes y otros pensadores afines como Nicolás Maquiavelo (1469-1527) fueron "pesimistas" en el sentido de que, en lugar de postular el bien deseable de la república democrática, para ellos ideal pero utópico, querían evitar al menos el mal temible de la anarquía, una enfermedad según ellos probable dada la debilidad de la naturaleza humana. Fue en esta vena que Hobbes, en su famoso Leviatán , se preguntó cuál es el peor de los dos grandes males políticos que acechan a la humanidad, si la anarquía o la tiranía . Su respuesta fue contundente: la anarquía es peor aún que la tiranía porque, en tanto que en ésta los ciudadanos únicamente necesitan obedecer los caprichos de una sola persona, y si lo hacen quedan a salvo, en aquélla no saben a ciencia hacia dónde huir porque cientos, quizá miles de "tiranuelos" andan por las calles.
Si la virtud, como quería Aristóteles, reside en un "justo medio", las naciones bien ordenadas son aquellas que han demostrado ser capaces de eludir al mismo tiempo los dos extremos de la opresión y la evaporación del poder. Esta es la nota sobresaliente que obtienen hoy países políticamente cuasi desarrollados como Brasil, Chile, Uruguay y Colombia. Pero otros países, por ser políticamente subdesarrollados, oscilan bruscamente todavía entre aquellos dos extremos. A estos países los aqueja un mal que ha sido bautizado como "el síndrome anárquico-autoritario" porque las sociedades que lo padecen no obtienen el necesario equilibrio entre el gigantismo y el enanismo del poder. Entre esas sociedades aún figura, lamentablemente, la nuestra.
De De la Rúa a Kirchner
Por más de cuarenta años, de 1810 en adelante, la Argentina inicial fue "anárquico-autoritaria" por las luchas feroces entre unitarios y federales. La tiranía de Rosas puso un cruel punto final a sus oscilaciones hasta que, inspirado por Alberdi, Urquiza nos colocó en el prometedor camino de las repúblicas bien ordenadas. Pero a partir del golpe militar de 1930, la Argentina anárquico-autoritaria volvió a las andadas.
Su manifestación más reciente fue el paso de la anarquía en tiempos de De la Rúa al despotismo en tiempos de Kirchner. Como, según la tesis de Hobbes en el Leviatán , cuando las papas queman el pueblo suele resignarse al exceso de poder con tal de evitar el abismo aún más profundo de su ausencia, Kirchner, nuestro nuevo "restaurador de las leyes", obtuvo un rápido consenso que confirmarían sus victorias electorales de 2005 y 2007. Y si lo llamamos "déspota" en lugar de "tirano", es porque todavía no ha metido presos a sus opositores, aunque nadie puede decir hasta dónde llegaría si pudiera concretar su confesado propósito de gobernar de 2011 a 2020. En tal caso, la evidente tiranía de Chávez le quedaría peligrosamente cerca.
Estas observaciones cobran una inquietante actualidad ante el panorama cuasi anárquico que nos brinda un Congreso en el cual, aunque el kirchnerismo ya no predomina, tampoco logran hacerlo sus opositores. Mientras Kirchner conserva el control absoluto del Ejecutivo, tanto las indecisas sesiones del Congreso como las contradictorias decisiones judiciales que la Corte -ella misma de origen kirchnerista- no puede o no quiere armonizar terminan por diseñar un cuadro potencialmente anárquico o, como suelen calificarlo los observadores, un precario empate en la pugna por el poder entre el kirchnerismo, que aún prevalece, y el no kirchnerismo, que procura desplazarlo.
Por su parte el pueblo, después de haberse resignado en un principio al despotismo inicial de los Kirchner en 2005 y 2007, pero advirtiendo al fin la veta autoritaria de ambos, terminó por bajarles el pulgar en las elecciones de 2009. La última esperanza que le queda al matrimonio es que, después de haber comprobado en el Congreso que no hay quién gobierne, el pueblo se incline al fin por la aún fresca nostalgia del poder total. El objetivo de los Kirchner parece ser, en este sentido, demostrarle al pueblo que, sin ellos, es imposible gobernar. Si esta demostración fuera eventualmente completada, ¿se resignaría otra vez el pueblo a preferir el despotismo como la única alternativa viable a la anarquía? "Con nosotros, el despotismo; sin nosotros, la anarquía": ¿es éste el dilema crucial que los empecinados Kirchner pretenden presentar?
El "re-reeleccionismo"
Si la búsqueda del poder total es la tendencia "política" dominante de los regímenes autoritarios de la América latina actual, a su servicio opera una tendencia "institucional", el re-reeleccionismo , entendiéndose por tal el empeño de reelegir indefinidamente a un "hombre fuerte", ya se llame Chávez, Morales, Correa u Ortega. Contra esta característica, funesta para la democracia, se eleva en cambio el no reeleccionismo, que bloquea la enervante tentación de acudir a un "hombre fuerte" en naciones como Brasil, Chile, Uruguay y Colombia, que ya están en el umbral del desarrollo político.
Entre nosotros, ya Menem pretendió la re-reelección en 1999. Informes confiables señalan sin embargo que la propia Corte Suprema de Nazareno, si bien presuntamente menemista, fue la que opuso una valla infranqueable a la aspiración re-reeleccionista de Menem al sugerirle discretamente al presidente que sólo podría considerar sus apetencias si encabezaba las encuestas. Pero la estrella ya declinante de Menem no satisfizo esta consideración de alcance práctico. A la vista de lo que había ocurrido en este caso, la pareja kirchnerista del poder concibió entonces una ingeniosa chicana para eludir el espíritu de nuestra Constitución de 1994, que, al igual que las de los países latinoamericanos auténticamente republicanos, prohíbe expresamente dos reelecciones presidenciales consecutivas. La forma de sortear esta barrera consistió en suplantar el abierto no reeleccionismo de 1994, inspirado por Raúl Alfonsín, mediante la fórmula oblicua del re-reeleccionismo conyugal, un recurso que, si el pueblo lo secundara, permitiría la permanencia del matrimonio Kirchner en el poder hasta 2020 y aún más allá.
Dos vallas se interponen entonces entre la aspiración vitalicia o dinástica de los Kirchner y la república democrática. Una, "política", es que el pueblo mantenga en 2011 el rechazo a la pareja que ya anticipó en 2009. La otra, "institucional", es que la Corte actual prolongue de algún modo la prohibición del re-reeleccionismo que le impidió a Menem perpetuarse en el poder en 1999. Para todos los efectos prácticos, la elección de Cristina Kirchner en 2007 fue, en lo sustancial, una "reelección" de la pareja indisoluble que ella integra. ¿Se animará la Corte actual, pese a su origen, a reforzar entre nosotros el no reeleccionismo que garantiza a Brasil, Uruguay, Chile y Colombia la continuidad del antipersonalismo republicano? Esta posibilidad, hoy, parece remota, pero aun así continúa siendo verdad que, en las repúblicas presidenciales como la nuestra, la única alternativa viable al personalismo vitalicio o dinástico es que, ya sea en los estrados judiciales o en las urnas, los argentinos decidan ponerles un punto final en 2011 a las aspiraciones al poder interminable que los gobernantes de hoy encarnan y que es, en definitiva, un "chavismo embozado".

jueves, 18 de marzo de 2010

El Dia se refiere a los "chistes" sin gracia del presidente cuando se refieren desde fuera a la cocaína o reacciona de mala manera. veamos:


El ‘chiste’ de las drogas
Editorial

El Gobierno parece aliviado con la reciente revelación de la Junta Internacional de Estupefacientes (JIFE) dependiente de la ONU, que coloca a Bolivia como el tercer productor mundial de marihuana, detrás de Marruecos y Afganistán.
Al contrario de lo que sucede con las malas noticias que suelen llegar desde el exterior sobre el crecimiento de la coca y la cocaína en el país, diferentes autoridades nacionales y hasta el mismísimo presidente Morales han salido inmediatamente a darle la razón a la JIFE, la que, por primera vez, según lo que se ha admitido, este organismo no parece haberse equivocado en las cifras.
Es curioso cómo, en el caso de la marihuana, el Gobierno relaciona el aumento de las incautaciones y el crecimiento de cultivos con el auge del tráfico de esta droga, pero cuando se trata de la cocaína, mayor incautación es sólo sinónimo de la eficiencia de la Policía y no de más producción, como sobradamente lo han demostrado numerosos informes.
La situación cambia ni bien la JIFE menciona a la coca. El Presidente se ha molestado porque la misma organización, con sede en Austria, le ha recordado que la “hoja sagrada”, cuyos cultivos han superado con creces las 30 mil hectáreas, mucho más del doble de lo permitido por la ley, sigue siendo considerada una droga por la ONU y ha pedido que el Gobierno de Bolivia haga esfuerzos para que la gente deje de masticarla. Evo Morales pasa de la molestia al chiste, cuando les hace una invitación a los señores de la JIFE a visitar el país para conocer la realidad de la coca y masticarla para que “se vuelvan más sanos e inteligentes”.
Lo más conveniente sería que este Gobierno, por más que haya surgido desde los cocales del Chapare, deje de encarar con liviandad y un relativismo poco serio, el grave problema del narcotráfico que une a la marihuana, la coca y la cocaína y que para los bolivianos ha comenzado a ser palpable en el aumento de la delincuencia, los asesinatos y la drogadicción.
Es muy fácil hablar de números fríos, porcentajes, tratar de negarlos o rebatirlos, pero no es nada gracioso ver cómo el bandolerismo, los crímenes ligados al consumo de las drogas y la incidencia de la drogadicción en las escuelas siguen aumentando. ¿Cuándo vamos a dejar de asumir posturas simplistas para salir del paso? ¿Cuando existan en Bolivia regiones como Ciudad de Juárez, donde los narcotraficantes asesinan cada día a decenas de personas? ¿Cuando las calles de las ciudades estén llenas de muertos vivientes consumidos por sustancias consideradas por algunos de origen “sagrado”?.
Diferentes organismos internacionales no han dejado de machacar sobre lo que está ocurriendo en Bolivia con el narcotráfico y en el Gobierno siempre han tenido una respuesta despectiva, como si todo fuera parte de una gran conjura. Todos sabemos que el MAS no va a reaccionar para cambiar el rumbo de las cosas y es improbable una acción mucho más drástica desde afuera, al margen de los informes y las llamadas de atención. Le toca a la sociedad civil organizada, a los educadores, a las iglesias, comenzar a generar conciencia sobre los riesgos que les esperan a las futuras generaciones si las cosas siguen así.El Presidente hace chistes cuando se habla de la coca y el narcotráfico. Conviene que encaremos con seriedad este tema.

martes, 2 de marzo de 2010

como parte del bicentenario de la obra de don Bosco llegan a Bolivia sus restos en féretro impresionante

La visita de Juan Bosco a Bolivia

Mauricio Aira

Refería el padre Alberto Aramayo que Don Bosco soñó con Bolivia y uno de sus colaboradores pudo tomar nota de su relato. El sueño resultó profético aunque todavía no se ha cumplido a cabalidad. ¿Quién era Juan Bosco y porqué soñó con Bolivia?

El mismo salesiano Aramayo escribió un grueso volumen con el tema de los sueños del santo varón que había fundado la orden religiosa de Los Salesianos en su natal Turín y propagado su obra apostólica por todo el mundo, aunque América del Sur por muchos aspectos le mereció un trato muy especial.

Recién ordenado sacerdote regresó a la casa materna y yendo por la calle durante una tarde fría de otoño se encontró con algunos niños con quienes empezó a conversar y descubrió que no tenían qué comer y ni siquiera dónde dormir. Se condolió de ellos y los llevó consigo al humilde hogar que compartía con su madre. Ya bien alimentados, se dieron modos para acomodarles un sitio de descanso. Tras este pasaje de su vida encontró Juan Bosco su misión sacerdotal ocuparse de los niños de la calle, darles alimento, darles cobijo y sobretodo instruirlos en la fe y ofrecerles los conocimientos para que pudieran valerse por sí mismos aprendiendo un oficio práctico.

Por obra de Dios, Don Bosco resultó siendo el instrumento para atender al segmento humano de niños huérfanos y abandonados a los que transformar en hombres de bien, lo que le permitió desarrollar una nueva pedagogía, la preventiva, que tan excelentes resultados arrojó al cabo de los años cuando se propagó por el mundo entero. Conocer su biografía y descubrir que fue el primero en utilizar como recursos pedagógicos el teatro, el deporte, la magia, la música y el canto resulta un verdadero deleite y adentrarse en el lema que dejó para sus seguidores “Da ami animas coetera tolle” (dadme almas y llevaos lo demás) la Providencia hizo llover bendiciones sobre su obra. A la par que niños y jóvenes se acogían a su protección crecía el número de albergues, de colegios, de oratorios donde concurrían enjambres de pequeños a recibir el catecismo. En poco tiempo su trabajo social rompió los límites de Italia y del viejo continente, se expandió al nuevo y llegó a nuestra querida Bolivia.

Fueron dos ciudades que se beneficiaron primeras de la obra de los misioneros salesianos. La Paz y Sucre en ese orden, y con ayuda de los gobernantes de entonces que les dotaron del espacio material para las fundaciones acogieron a los religiosos. Sacerdotes, estudiantes de teología, hermanos con traje civil común y corriente que a menudo eran los maestros de talleres, carpinteros, sastres, zapateros, impresores, mecánicos, etc., que llegaron con el corazón y la fe cristiana y por cada ladrillo levantado, elevaron oraciones a Dios y se unieron al sacerdote que desde la Casa Matriz cuidaba por cada detalle de su apostolado en Bolivia. Así fue que soñó con nuestra Patria, lo que sigue es una reconstrucción del relato que nos hacía el Padre Alberto una y otra vez, para referir el portento de un humildísimo sacerdote convertido por voluntad propia en el mayor educador católico de todos los tiempos y la cabeza de la orden de los Hijos de Maria Auxiliadora protectora de los misioneros y de los niños que ellos amparaban.

Sin precisar el nombre pero en territorios que bordean al Titicaca vio un extraordinario desarrollo urbano, altas torres de extracción de petróleo, puentes y carreteras, edificios tan altos como rascacielos y circular vehículos de toda laya y sobrevolar naves e ingentes cantidades de gente de todos los colores, con toda clase de vestimenta. Diversas interpretaciones han surgido de aquella visión profética, como la de algunos estudiosos que ven en zonas próximas al Lago la existencia de yacimientos hidrocarburíferos que podrían entrar en explotación e instalarse allí refinaderías y plantas para procesar derivados, ahora con la actualidad que cobra la explotación del litio y sus componentes, como gran reserva de combustible moderno que sustituirá a las gasolinas y metanos, la proliferación de vías de transporte como resultado natural del crecimiento demográfico, todo ello conforme a una visión de algo más de 100 años ha, resulta verdaderamente extraordinario sólo explicable a los ojos de la fe. Y de la vocación salesiana. Y de su preferencia por los más pobres.

Cuando de regreso a su matriz los jóvenes misioneros referían al anciano los prodigios de sus viajes, Don Bosco llegó a formular deseos de venir a nuestro Continente, lo que no pudo ser por su fallecimiento a los 72 años, con un cuerpo lleno de achaques por lo trabajoso de su existencia y su desatendida salud. Sin embargo sus restos o al menos parte de su osamenta acaban de llegar a Bolivia y permanecerán aquí dos semanas. Reproducción del sepulcro que guarda sus restos llega en un féretro de media tonelada de peso para visitar las tierras que en vida no llegó a ver. El tema es tan apasionante que bien merece una crónica adicional.

lunes, 1 de marzo de 2010

no excento de riesgos el trabajo de investigar sobre el campo San Alberto el mayor yacimiento gasífero. Los Tiempos ha realizado excelente labor!

“Si quieren tomar fotos, para poder entrar al megacampo, tienen que obtener autorización de Petrobras en Brasil. Hay que mandar una solicitud a Sao Paulo que por lo menos tarda tres días en ser aceptada”, nos dijo uno de los responsables de seguridad de San Alberto a los dos periodistas que pretendimos visitar la planta a mediados de diciembre.

Toda una paradoja: la autorización para ingresar al ícono de los hidrocarburos bolivianos no la da un gerente técnico en el lugar, ni una autoridad de YPFB o del Gobierno, ni siquiera Petrobras-Bolivia. La autorización para visitar este megacampo, desde donde Evo anunció la Nacionalización de los Hidrocarburos el 1 de mayo de 2006, viene desde Brasil.

La explicación suena extraña. El megacampo fue nacionalizado, entonces le pertenece a Bolivia. Yacimientos tiene mayoría en los directorios y contratos de operación con Petrobras. Entonces ¿Por qué la autorización deben darla los operadores y no los dueños?

Ya en las oficinas de Petrobras Bolivia, en Santa Cruz, confirman el requisito y el plazo, pero añaden además una cara dificultad. Lourdes Chalup, la encargada de relacionamiento con la prensa dice: “Es muy difícil porque en los últimos años no ha habido visitas programadas por la empresa a los campos. No se han programado viajes para periodistas a los campos en los últimos 24 meses porque se requiere mucho mecanismo de seguridad y autorización de la matriz en Brasil”.

En Tarija, el responsable regional de prensa de YPFB, Alejandro Ayala, señala que el requisito es una carta al Vicepresidente de Administración y Contratos de Yacimientos, Juan José Sosa Soruco. Eso sí, con una imprescindible copia a Petrobras. Ayala además se muestra entusiasta de poder él visitar el megacampo junto al DÍA D, cuando sea recibida la autorización.

Así es el trámite para ingresar a ese colosal reservorio que alimenta el 80 por ciento de las necesidades energéticas de Sao Paulo, con sus 30 millones de habitantes. San Alberto dota de energía a nada menos que la tercera urbe del mundo. Este megacampo se halla alrededor y debajo los pies del pueblo de Caraparí con sus 13 mil habitantes, en pleno corazón del Chaco.

Ellos viven sobre los 11,9 Trillones de Pies Cúbicos (TCF) de Gas que tiene San Alberto. Pero, paradójicamente, las autoridades departamentales y nacionales aún no pueden extraer la “burbujita” completa que dote de gas domiciliario a todo Caraparí. Según reconoció el alcalde Hermaz Pérez, ni siquiera el 20 por ciento de la población goza de ese beneficio. “Eso lo ve la Subprefectura, ahí se han atrasado”. En las afueras de la Alcaldía, aún el pueblo compra caras garrafas que llegan de Yacuiba, o cocina, y huele, a leña. El todavía incipiente asfaltado, no impide que las calles se llenen de barro en este verano y, muy posiblemente, de polvo cuando sea invierno.


SAO PAULO, LA PRIORIDAD

Y el estado de Caraparí genera otra paradoja: a estas alturas, San Alberto y sus pares aledaños San Antonio e Itaú (18 TCF) no sólo debían dinamizar megalópolis como Sao Paulo. También se preveía hace ya cuatro años que su gas llegue abundantemente a El Alto, La Paz y Oruro. Era parte sustanciosa de los planes de industrialización. Se hallaban basados en las plantas separadoras de líquidos y grandes gasoductos internos. Ninguno de esos proyectos se consolidó, pese a que incluso algunos, como el Gasoducto al Altiplano Boliviano (GABO) fueron declarados, por decreto, “prioridad nacional”.

El Doctor en Química, especializado en temas hidrocarburíferos, Justo Zapata, recuerda la particular importancia del GABO y las separadoras de líquidos. Asegura que un pilar estratégico para Bolivia habría sido aquel gasoducto. “Su costo aproximado es de 1.000 millones de dólares. Sin embargo, permitiría cambiar la matriz energética del país y se ahorraría tres millones de dólares diarios que se gastan en la gasolina y el diesel que se importan y se subsidian”. Vale decir que en un año el propio gasoducto, gracias a su rentabilidad, habría pagado su costo. “Adicionalmente, se podrían instalar separadoras de líquidos en El Alto, y ahí sí que se podría industrializar el gas y generar un sinfín de productos”, recuerda Zapata. Y si de mil millones de dólares se trata, la cifra coincide con la del préstamo que el Banco Central de Bolivia realizará a YPFB.

El GABO, según declaró hace unos meses el entonces viceministro de Industrialización Willam Donaire, se quedó “en etapa de estudio”. Pasó a diversas consideraciones entre el Viceministerio y la Superintencia de Hidrocarburos, donde parece haber ingresado al archivo del olvido.

El caso de las separadoras de licuables ha marcado al país desde el escándalo Catler-Santos Ramírez. Pero ya cuando el presidente Evo Morales lanzó el proyecto en la región de Río Grande, adolecía de serias observaciones. Zapata no se explica por qué tanto la planta que abortó por el escándalo de enero de 2009 como la recién licitada son de tan limitadas dimensiones.

“Mandamos a Brasil más de 20 y hasta 30 millones de pies cúbicos (MMPC) de gas por día; pero construyen una planta para apenas 6. A la Argentina apenas podemos mandarle 3 MMPC, incumpliendo los acuerdos, pero querían licitar a ese lado una planta como para 40 MMPC, proyecto que en años no avanza. Es cosa de locos”, dice el analista.

Y los grandes proyectos de industrialización parecen languidecer. Pesa el hecho de que las separadoras de licuables no cristalizarán en más de cinco años de gestión porque, según explicó el actual presidente de Yacimiento, Carlos Villegas, se prevé que la primera planta funcione en 2011. Eso en el mejor de los casos y bajo las limitadas dimensiones ya anotadas. Pero además pesa la forma en que se exporta un gas que lleva esos componentes licuables de “regalo”. Tanto en el lado brasileño como en el argentino existen plantas que separan gasolinas, GLP y otros compuestos para aprovecharlos industrialmente apenas llega el gas de Bolivia. En el caso brasileño se ha calculado que el beneficio adicional varía entre los 140 millones (según el Gobierno) y 500 millones de dólares (según Zapata). En el lado argentino, la paradoja radica además en que ese país le vende a Bolivia GLP. Las plantas de refinación y separación pertenecen en ambos casos a Petrobras (Ver Recuadro).

EL ARCHIVO DEL OLVIDO

Pero el ideal de la industrialización gozó además en pasados años de una lluvia de proyectos con significativas y oficiales garantías. Surgieron esos planes que se traducen, en decenas de países, en fertilizantes, material plástico (polietilenos y etilenos), explosivos, etc.

Así, hubo en el curso del lustro que empieza a terminar más planes oficiales de industrialización paralizados sin mayores explicaciones. Entre 2006 y 2008, el entonces Gerente de Industrialización en YPFB, Saúl Escalera y un equipo de profesionales diseñaron 13 proyectos de industrialización hidrocarburífera. Se preveía distribuir plantas y complejos en cuatro polos de desarrollo: Villa Montes, Puerto Suárez, El Chapare y Uyuni. “Ahora duermen el sueño de los justos”, explicó el ingeniero Escalera, el mes pasado a los medios. Considera que con ese freno se le ha privado al país un ingreso anual de 2.000 millones de dólares.

Según Escalera, la gerencia de Industrialización de YPFB recibió 27 proyectos de industrialización del gas natural por parte de firmas extranjeras. De ellos se eligió nueve para su implementación y se elaboró cinco estudios de pre-factibilidad para industrializar el gas natural. El ex Gerente de YPFB -destituido en abril de 2009, sin mayores explicaciones- señaló que los nueve proyectos escogidos más los cinco estudios de pre-factibilidad mostraron indicadores económicos y financieros muy favorables.

Los estudios mencionados fueron enviados a la Presidencia de YPFB en La Paz para que la empresa busque financiamiento, que permita la Ingeniería Básica y de Diseño Final de cada planta. “Lamentablemente, los presidentes de turno de YPFB ignoraron algunos de ellos y sólo dos proyectos (fertilizantes NPK y etanolaminas) fueron considerados para su financiamiento dentro el plan quinquenal, indicó la ex autoridad, a la revista Energy Press.

¿NUEVAMENTE EXPORTAR O MORIR?

Tras anunciar que en esta nueva gestión sí se preocupará de la industrialización, el Gobierno ha defendido su postura relanzando el proyecto de la planta separadora de Río Grande. Sin embargo, no procedió a ninguna renegociación técnica con Brasil para proyectar el aprovechamiento de los licuables del gas. La licitación publicada por YPFB para contratar servicios de una empresa consultora que haga el "estudio conceptual básico" de dicha instalación obliga a limitar su trabajo a las condiciones establecidas en el contrato de exportación de gas a Brasil, denominado GSA (Gas Supply Agreement). Éste se firmó el año 1996 y se lo ratificó el 18 de diciembre de 2009, cuando el presidente interino de YPFB, Carlos Villegas, suscribió la cuarta adenda.

Tanto el GSA como la cuarta adenda firmada por Villegas, constituyen poderosos frenos para hacer realidad la propuesta del Salto Industrial que ha postulado eventualmente en sus discursos el presidente Evo Morales. La cuarta adenda ha formalizado la entrega de materia prima para esta industria a Brasil. La pequeña planta separadora que acaba de licitar YPFB sólo servirá para extraer una mínima parte de licuables (Ver Recuadro).

En cuanto a otros proyectos de industrialización al Plan de Inversiones 2009-2015 de YPFB parece haber bajado marcadamente las expectativas: un proyecto para convertir gas en diesel ecológico y dos plantas de fertilizantes hasta 2014 (en el Chapare y el Chaco) suman lo esencial. No menciona nada sobre la producción de polietilenos y etilenos.

La modestia del plan contrasta con un renovado entusiasmo exportador en las filas gubernamentales. En enero, llegaron garantías de todo tono desde Brasil para el contrato binacional. El vicepresidente García Linera y Carlos Villegas anunciaron junto con autoridades argentinas un preacuerdo firmado este martes 22 en Tarija para enviar paulatinamente más gas a ese país.

Esos pronunciamientos merecieron más pompa que el plan de industrialización. Incluso el diario chileno El Mercurio pareció sumarse. Hace dos semanas aseguró que había negociaciones para que el gas boliviano se industrialice en puertos trasandinos. Surgieron en La Paz enérgicos desmentidos oficiales, no libres de matices.

Paradoja: “Gas por Bolivia y para Bolivia”, decía el MAS el año 2004. Incluso consolidó esta postura en el referéndum sobre el gas realizado en el Gobierno de Carlos Mesa. Las pregunta 5 partía del principio de exportar el gas para luego industrializarlo.

La 4 planteaban usar el gas como factor de negociación marítima con Chile. La instructiva masista pidió un NO a ambas preguntas. Consistían en una clara antítesis a las posiciones defendidas durante el proceso de privatización transnacionalizada que encabezaron los partidos neoliberales de los años 90. “Exportar o morir” era en cambio el eslogan neoliberal expresado recurrentemente por Gonzalo Sánchez de Lozada. Hacía clara referencia a una venta masiva y acelerada de los hidrocarburos nacionales. El aspecto de la industrialización era complementario, basado en los excedentes de una alta venta que hipotéticamente permitiría la conformación de industrias.

Paradoja: uno de los firmes postores del “exportar o morir” fue el por entonces dirigente cívico tarijeño Roberto Ruiz Bass Werner. Ruiz ahora es un entusiasta aliado del MAS, infaltable en las grandes movilizaciones que Evo Morales genera en la capital chapaca. Lo paradójico al parecer no es que Ruiz haya cambiado. Por el contrario, el ex cívico mantiene sus posturas en el tema petrolero. “La nueva Ley de Hidrocarburos tiene que eliminar las rigideces que hoy impiden la inversión petrolera, que trae tecnología y la posibilidad de apertura de mercados, como es la propia Petrobras (…).Tenemos que explorar las relaciones con Chile, ahí podríamos colocar entre 10 y 15MMCD utilizando los ductos del norte argentino (…). “Planteo lo mismo (con las petroleras) que propuse desde el Comité Cívico, un relacionamiento en el cual maximicemos los ingresos del país”, dijo hace dos semanas en la plaza de la capital chapaca. En realidad, lo paradójico resulta que las principales autoridades gubernamentales ahora coincidan con Roberto Ruiz, y quien sabe ahí cuadre la afinidad de la sorpresiva alianza.

Paradójico para el proceso, pero no sorpresivo en cuanto a los protagonistas. Los aliados que en el tiempo fue sumando el Gobierno no fueron ajenos precisamente a las petroleras. El ex ministro Walker San Miguel fungió como miembro del Directorio de Petrobras Bolivia en 1995. El ex cívico y candidato a diputado masista, Jorge Blacud, realizó obras con su empresa para la petrolera brasileña mientras además ocupaba un puesto en el directorio de YPFB.

En ese marco, el virtual portazo recibido en el megacampo San Alberto y las carencias de Caraparí parecen generar continuas interrogantes. ¿Qué curso sigue de la política hidrocarburífera de esta singularmente histórica administración Evo Morales Ayma?

¿Adiós al cambio de matriz energética? ¿Adios a la industrialización? ¿“Exportar o morir en tiempos de cambio”? Tal vez los beneficios de la Nacionalización hayan permitido ese paradójico giro en el Gobierno. Finalmente, aunque aún no gas domiciliario, llegaron generosas regalías y, con ellas, algo de asfaltado, un hospital y un coliseo deportivo a Caraparí. Incluso, y sobre todo, una vistosa nueva plaza central que cambió el rostro de la “capital del gas”.¿No es cierto don Hermaz?

-“No”, aclara el Alcalde carapareño. “La plaza la donó el presidente Hugo Chávez”.

Una pequeña planta separadora

El gas "seco" (metano), que Bolivia se comprometió a exportar al Brasil, tiene un poder calorífico de 8.900 kilocalorías por metro cúbico (kcal/m3). Los "negociadores" bolivianos del GSA el año 1996 (gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada), obligaron a YPFB a entregar a Petrobras un gas con poder calorífico de 9.200 kilocalorías por metro cúbico. Luego de ese acuerdo el principal negociador boliviano fue contratado, hasta la fecha, por la petrolera brasileña.


Para llegar a ese valor, el gas, necesariamente debe contener otros gases, como el etano, propano, butano y otro tipo de moléculas que, con procedimientos relativamente sencillos (Planta Separadora), pueden ser retirados del torrente de gas metano y utilizados como materia prima por excelencia para la industria petroquímica.


Desde 1999, cuando se inició el bombeo de gas a Brasil en virtud del GSA, Petrobras recibió diariamente gas rico (con poderes caloríficos de hasta 9.400 o más kcal/m3). Sin embargo pagó como si recibiera gas metano de 8.900 kcal/m3. Los licuables separados en territorio brasileño son utilizados para una rica industria petroquímica que produce hoy un plusvalor de hasta 1.000 millones de dólares anuales, según estimaciones de técnicos que trabajaron en YPFB en años recientes.


¿Por qué la Separadora de Líquidos que YPFB acaba de licitar tendrá la capacidad de procesar tan sólo la quinta parte del volumen de gas que se exporta a Brasil (6 de los 30 millones de metros cúbicos diarios). La respuesta parece estar en la Cuarta Adenda firmada por Villegas el 18 de diciembre.


En ésta YPFB, en vez de negociar la modificación del GSA para entregar a Petrobras gas metano puro, con 8.900 kcal/m3, se obliga, por el contrario, a seguir entregando gas enriquecido de al menos 9.200 kcal/m3 hasta la finalización del contrato.

La adenda estipula que entre enero de 2008 y diciembre de 2012 podrá entregar gas con valores caloríficos de hasta 9.400 kcal/m3. Esto significa que Bolivia renunció a la petroquímica con la que puede generar aquellos productos valorados en más de mil millones de dólares anuales, a cambio de recibir pagos de entre 100 y 180 millones por año.

La cuarta adenda ha formalizado la entrega de materia prima para esta industria a Brasil. La pequeña planta separadora que acaba de licitar YPFB sólo servirá para extraer una mínima parte de licuables, aquella necesaria para entregar el gas con 9.200 kgal/m3.