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jueves, 21 de febrero de 2013

Harold Olmos construye su crónica basado en la entrevista de Ximena Antelo en su programa "No mentirás" al fiscal Marcelo Soza que deja muchos puntos sin acento, dudas y resquemores...inseguridad y medias verdades


Actualización con edicion del texto anterior e incorporacion de preguntas y respuestas frente a un espejo.
El fiscal Marcelo Soza aseguró esta noche al país que “en dos o tres meses” habrá una sentencia sobre el “caso terrorismo”,  reiteró que “malos bolivianos” intentaron dividir Bolivia y que el trabajo que llevó a cabo demostrará que el general retirado Gary Prado Salmón estuvo comprometido en el intento secesionista que atribuye a Eduardo Rózsa Flores.
En una entrevista televisiva conducida por la periodista Ximena Antelo el fiscal mostró dubitación e inseguridad cuando tuvo que hablar sobre sus finanzas personales: No consiguió conciliar el patrimonio  de “unos 400.000 bolivianos” que declaró en ese momento en el programa No Mentirás, de la red PAT, con el de 1.064.400 bolivianos que había bajo juramento señalado en su declaración oficial de patrimonio el año pasado. La pregunta vino a propósito de versiones que desde hace tiempo circulan en la red sobre los bienes del fiscal. El fiscal dijo que negaba terminantemente esas versiones.
“Trabajé más de 20 años de mi vida …unos 400.000 bolivianos” dijo. “La declaración de bienes habla de 1.064.400 bolivianos,” lo interrumpió la periodista. Esa observación pareció dejar perplejo a quien es considerado como uno de los fiscales más poderosos de Bolivia. “Debe haber un error…no recuerdo…lo hice el año pasado…Sin embargo es el trabajo de toda una vida, no solo mío sino de mi esposa”. Sus palabras fueron pausadas y su expresión facial exhibía confusión con el tema que debía abordar.
La entrevistadora le preguntó cuántos hijos tenia, pero “por razones de seguridad”, el público se quedó sin conocer una respuesta.
“Dicen que el caso ha sido montado. ¿Cómo las cámaras de seguridad del hotel se apagaron precisamente esa noche…?”, preguntó la presentadora.
Las respuestas del fiscal parecían reflejar cierta inseguridad. “Hubo un informe del dueño del hotel”, dijo vagamente, sin explicar si el informe explicaba el porqué del apagón de las cámaras en la madrugada del 16 de abril de 2009. Trajo una explicación reptida a lo largo de los casi cuatro años desde que ocurrió el episodio:  “Ningún fiscal podría acusar sin pruebas. Tenemos pruebas contundentes: Malos bolivianos trataron de dividirnos…La sentencia va a reflejar todo lo que se ha investigado”.
En ese momento declaró que la información que tiene la fiscalía asegura que “frente a una agresión del grupo armado incursiona la policía”. Es decir, el trío que murió en ese episodio y que estaba en paños menores, disparó sobre la policía. El fiscal agregó que la policia había sido “agredida de manera injusta e ilegal”. Desde que fuenpresentada esa versi[on, pocomespués del episodio, abogados de los acusados y críticos de la actuación de la policía han preguntado si lo ocurrido tuvo esa secuencia, cómo se explicaba que todos los policías hubiesen resultado ilesos.
El fiscal intentó garantizar credibilidad a sus palabras, pero al no estar aparejadas de elementos de convicción persistieron las dudas que existen desde el estallido del caso hace casi cuatro años, entre ellas por qué fueron muertos y no capturados vivos. “Todos (los enjuiciados) son culpables”, aseguró. “Nosotros tenemos la responsabilidad de probar; serán los jueces los que deberán decidir” (por la sentencia o absolución).
No hubo  mención al juicio en curso en Santa Cruz, en el que las múltiples irregularidades contenidos en el expediente (borrones, palabras sobrepuestas, papeles desordenados, ausencia y falta de continuidad en la numeración de las páginas que a los observadores dan la impresión de que todo el proceso ha sido colocado al borde de un abismo.
Tampoco abordó la denuncia del abogado Otto Ritter, quien el martes dijo que las armas que mostraban Rózsa y sus compañeros Mchael Dwyer y Arpad Magyarosi eran pertrechos robados de la disuelta unidad de élite UTARC, a la que pertenecía el Cap. Walter Andrade, especialista en infiltración que había conseguido ingresar al grupo de Rózsa.
Andrade logró la amistad de Rózsa y una fotografía difundida ampliamente por todo el país muestra a ambos en un churrasco. Ritter dijo que eso probaba que el caso había sido montado por el gobierno para perseguir a líderes cruceños.
La periodista le preguntó  por qué no se había imputado al cap. Andrade. La respuesta de Soza no fue contundente. “Se habló mucho de ese tema. Desde un principio manejaron ese tema…los que mencionaron el tema nunca pusieron elemento de prueba para investigar a este ciudadano”, explicó y dijo que le tomaron una declaración y que se concluyó que no había elementos que demostrasen que Andrade estuviese involucrado. Por eso no había sido imputado.
-¿Esa fotografía, no es elemento?
El fiscal titubeó y tras unos instantes dijo. “(La foto) oficialmente no la tenemos”.
La periodista insistió en preguntar si esas aras eran las que hab[ian sido sustraidas de la UTARC. “Sinceramente, desconozco”, dijo. Agregó que el armamento que la fiscalía secuestró ea que el supuestamente se econtraba en el almacén de COTAS, en la Feria Exposición y eran parte de las pruebas acumuladas contra los acusados.
Vino otra pregunta: Por qué tampoco se había investigado a Carlos Nuñez del Prado, supuestamente involucrado en un acto de soborno a “El Viejo” en enero de 2011.
Frente al espejo
Parte del formato de las entrevistas lleva a los invitados a detenerse frente a un espejo que muestra a los entrevistados de cuerpo entero mientras responden a las preguntas de la conductora del programa. Las preguntas y respuestas están resumidas.
- Mírese con calma y dígale al país, ¿qué ve?
Veo a un hombre comprometido con Bolivia. Lamentablemente me tocó vivir esta situación y como hombre de derecho, debo responder y aclarar esta situación para que el país sepa qué es  lo que se va a juzgar…Vamos a probar todo. El país sabrá que en Bolivia hubo un intento de dividir al país. Se iba a generar una guerra interna en el país.
–¿Ve a un hombre orgulloso por su trabajo?
Lógicamente que sí. (Promete continuar hasta lograr una sentencia para “los malos bolivianos que tentaron dividirnos”.
-¿Ve a un hombre que suele mentir?
(Habla que “como todo el mundo” suele decir mentiras piadosas, pero subraya de inmediato:  la verdad es la que ha de surgir al final del camino. Una mentira nunca lleva a nada.”
-¿Ve a un hombre feliz?
Si. Estoy feliz con mi familia y con todas las cosas de mi vida.
-¿Ve a un simpatizante el MAS?
No. No simpatizo con ningún partido político.
-Ve a un hombre con un pasado movimientista o mirista?
Pertenecí al MNR cuando era estudiante.
-¿Ve a un hombre con la conciencia tranquila?
Efectivamente, sí.
-¿Ve a un hombre con las manos limpias?

martes, 19 de febrero de 2013

el portal www.eju.tv reproduce un artículo de La Nación sobre "la eternidad de los cargos públicos" refiriéndose concretamente a Chávez, Correa y Evo que pretenden mantenerse en el poder en forma indefinida


No han pasado ni siquiera dos meses desde el comienzo de 2013 y ya dos monarcas vitalicios informaron que pronto renunciarán.
Primero fue la reina Beatriz, de Holanda, el 28 de enero, que anunció que entregará el trono a su hijo Guillermo, el 30 de abril, y luego, el lunes último, quien sorprendió al mundo con su inesperada renuncia, fue nada menos que el papa Benedicto XVI, que la hará efectiva dentro de once días.
Que cargos a perpetuidad, como son la monarquía y el papado, puedan sacarse de encima ese pesado mandato y abrir una ventana para que ingrese el aire fresco que significa un recambio generacional, es un síntoma de vitalidad, esperanza y humildad.
Dicha corriente va a contramano de lo que, desde hace unos años, sucede en algunas democracias electivas, donde sus líderes se aferran al poder, acomodando sus constituciones al capricho de seguir hasta el fin.
En la reina Beatriz nada llama la atención. Hasta se diría que es una sana costumbre familiar: su abuela Guillermina abdicó a favor de su madre, Juliana, en 1948. En tanto que ésta, a su vez, traspasó el cetro a la suegra de Máxima Zorreguieta, en 1980. En la Cátedra de San Pedro renunciar es bastante menos usual. Para encontrar un ejemplo similar hay que remontarse a Celestino V, en 1294.
Los diarios, la televisión y las redes sociales se llenaron de notas, recopilaciones y comentarios de los más variados calibres en ambos casos. Y seguirán así por varias semanas más. Coronaciones y cónclaves fascinan a los públicos de los cinco continentes por sus curiosas y atractivas particularidades protocolares y desatan una cantidad de especulaciones alentadas por las inevitables internas palaciegas.
Nadie es imprescindible y todos somos reemplazables. El líder mesiánico, en cambio, sólo trabaja para sí mismo y no piensa en el después. Obsérvese el caso de Venezuela. Tras dos meses de escasas y confusas informaciones sobre la salud de Hugo Chávez -sin haber traspasado el mando nunca, al menos temporalmente- se conocieron anteayer tres dudosas fotos donde se lo ve convaleciente, junto a sus dos hijas. Chávez es presidente desde hace 14 años y, si la vida le alcanza, estará en el poder hasta 2019. Después de una presencia mediática tan dominante hasta diciembre último, tras su última operación pareció desmaterializarse. Venezuela pasó sin solución de continuidad de la sobreactuación chavista a estar gobernada por un fantasma.
Hoy, en Ecuador, Rafael Correa será reelegido para ejercer un tercer mandato presidencial. Evo Morales, en Bolivia, atraviesa su segunda presidencia y en la Argentina, el kirchnerismo cumplirá diez años en el poder el próximo 25 de mayo. La Presidenta hasta fantasea risueñamente con ser “papisa”.
Cuando la política es tan personalista, los “modelos” que estos líderes napoleónicos encarnan se agotan en ellos mismos.
Hay un descuido premeditado en la formación de nuevos cuadros listos para asumir la máxima responsabilidad. Los que expresan cierta vocación en hacerlo son catalogados de traidores, castigados o raleados.
En los Estados Unidos, Barack Obama acaba de asumir lo que sabe con cabal certeza que será su segunda y última presidencia. Esto le permitirá encarar reformas aún incómodas sin la tentación demagógica de postergarlas especulando con una inexistente “re-re”. Y por otro lado, en su partido, tanto como en el Republicano y en otras fuerzas, esa perspectiva tonifica a la dirigencia para prepararse y aspirar con mayor determinación a sucederlo en la Casa Blanca en 2017.
Las decisiones de la reina Beatriz y del papa Benedicto XVI de declinar sus altas investiduras, por las razones que sean, abren expectativas y señalan a sus pares y sucesores un posible camino por seguir.
Así, los vitalicios que renuncian a serlo se asomarían a un futuro inesperado que la muerte no les permitía ver: poder echarle un vistazo a lo que sigue, con la satisfacción de la tarea cumplida.
Si la debilidad humana de los gobernantes por aferrarse al poder no se constatara con tanta vehemencia, la reina Isabel, de Inglaterra, que lleva 60 años en el trono, hace rato le hubiese cedido el cetro a su hijo, el príncipe Carlos, quien ya ingresa en la ancianidad sin haber logrado ejercer nunca el cargo para el que se preparó toda la vida.
La España actual, tan sacudida por las malas noticias económicas, quizá se vería más inspirada para recuperar la buena senda si el achacado rey Juan Carlos, tras 38 años de reinado, le pasase el trono a su hijo Felipe, que ya tiene 45 años, 8 años más de los que tenía su padre cuando asumió, tras la muerte del dictador Francisco Franco, en 1975.
Dice el dicho que “una golondrina no hace verano”. Y, parafraseándolo, tampoco dos. Beatriz y Benedicto, en todo caso, son las excepciones que confirman la regla. Los vitalicios desean morir en funciones y esto incluye, en primer lugar, a los dictadores. La dinastía Castro ya lleva 54 años en el poder. Según un estudio de Poder Ciudadano, la tendencia a eternizarse también es una lacra provincial: 8 de los 24 distritos no rotaron de partido en el poder desde 1983.
Los personalismos eternos ahogan las instituciones y atrasan el futuro.

lunes, 11 de febrero de 2013

antecedentes históricos relacionados con la renuncia de Benedicto XVI a su sede apostólica.

El último Pontífice en renunciar fue Gregorio XII, el veneciano Angelo Correr, que dimitió en 1515, dos años antes de morir, según Catholic.net. Los otros casos de renuncia al pontificado han sido los de Benedicto IX, elegido en el 1032 y Celestino V, que renunció en 1294 al declararse carente de experiencia en el manejo de los asuntos de la Iglesia.

El Santo Padre habló de esta posibilidad

A finales de septiembre de 2011 el diario milanés “Libero” publicó un artículo de Antonio Socci que ponía en circulación los rumores de una futura dimisión del Papa sin ofrecer ninguna fuente, ni dato más concreto.
Por este motivo, el padre Lombardi, con una sonrisa, respondió a los periodistas: «Si lo dice Socci, hay que preguntarle de dónde ha tomado esta información. Lo que sabemos todos es lo que el mismo Papa ha escrito en el libro entrevista 'Luz del mundo'. No tengo otras informaciones».
En la entrevista “Luz del mundo”, publicada en el año 2010, en respuesta al periodista Peter Seewald, Benedicto XVI declaraba: “Si el Papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”.
Pero en el mismo libro, el Papa añade hablando de las dificultades de la Iglesia, en particular tras el descubrimiento de los casos de pedofilia: “Si el peligro es grande, no se debe huir de él. Por eso, ciertamente no es el momento de renunciar. Justamente en un momento como éste hay que permanecer firme y arrostrar la situación difícil. Ése es mi concepción. Se puede renunciar en un momento sereno, o cuando ya no se puede más. Pero no se debe huir en el peligro y decir: que lo haga otro”.

Renuncia del Papa y sede vacante en el Código de Derecho Canónico

Se conoce como periodo de sede vacante el periodo que hay entre el momento en que se produce la vacante en la sede romana y la elección del siguiente sucesor de San Pedro. Este periodo ha sido regulado con detalle por la legislación canónica, teniendo en cuenta que se trata de un periodo delicado para la vida de la Iglesia.
La vacante de la sede romana se puede producir por fallecimiento del Romano Pontífice y por renuncia. Cuando el Papa fallece se produce en ese momento la vacante; y en cuanto a la renuncia, el canon 332 § 2 da los requisitos para su validez:
Canon 332: Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie.
Por lo tanto, la renuncia sería efectiva desde el momento en que se manifiesta formalmente. Obsérvese que no se requiere que se haga por escrito. Sí que se haga de modo formal, pero hay otros modos de expresar formalmente la renuncia.
Desde el momento de producirse la vacante se aplica el principio de nihil innovetur, o que no se innove nada, según declara el canon 335:
Canon 335: Al quedar vacante o totalmente impedida la sede romana, nada se ha de innovar en el régimen de la Iglesia universal: han de observarse, sin embargo, las leyes especiales dadas para esos casos.
El concepto de sede impedida lo define el canon 412 para una sede diocesana. Nada obsta para que también se aplique a la Sede Romana.
Canon 412: Se considera impedida la sede episcopal cuando por cautiverio, relegación, destierro o incapacidad, el Obispo diocesano se encuentra totalmente imposibilitado para ejercer su función pastoral en la diócesis, de suerte que ni aun por carta pueda comunicarse con sus diocesanos.

domingo, 3 de febrero de 2013

Susana Seleme luce su sapiencia y precisión cuando se refiere al uso y abuso de Evo Morales y su entorno de "la justicia como brazo operativo de sus consignas" y la violación de todos los derechos sin importarle "un comino la suerte de los encarcelados, perseguidos, exiliados de hoy en dia". recojamos el testimonio para nuestros favoritos.


Son tantos los dislates que dice el presidente de Bolivia, que entre amigos nos preguntábamos ¿quiénes lo asesoran sobre temas de tanta sensibilidad como Derechos Humanos, relaciones internacionales, historia, cultura, economía, geopolítica, entre otros? ¿Quiénes lo asesoran, preguntamos, o él se despacha solo al calor de sus desenfrenadas ignorancias, en sintonía con su autoritaria personalidad político-sindical? Peligrosa mezcla que por extensión conjuga una degradación del comportamiento individual de los miembros del bloque en el poder, con Morales a la cabeza.

Creen tener licencia para matar por su condición de indígenas, mestizos, cholos, pobres, excluidos de la sociedad y la política durante siglos, humillados, sin lugar a dudas, resentidos hoy y convertidos en verdugos de la política, los políticos, la convivencia democrática, el decoro y el respeto. Sobre todo a las mujeres, a las que violan y ultrajan de palabra y obra a título de “usos y costumbres” ahítos de alcohol y de poder. Pero culpan a la derecha. Merced a su mayoría política, aplican la fuerza lo que, según la definición de Simone Weil, “es la capacidad para convertir un hombre en un cadáver… Puedo no matar a una persona, sino únicamente privarla de su libertad; quizá quiero sólo humillarla o despojarla de sus bienes; pero haga yo lo que haga, detrás de todas esas acciones está mi capacidad de matar y mi deseo de hacerlo.”
No se trata solo de las reiteradas violaciones a los Derechos Humanos y el menoscabo al debido proceso de personas afectados por el derecho a pensar diferente sin someterse al pensamiento único oficialista; personas acusadas por la comisión de supuestos delitos político-económicos, a las que aplican ‘guillotinas judiciales’, en ausencia de las que cortan cabezas. No son solo los atentados a la institucionalidad democrática, a las libertades individuales o los obstáculos para el acceso a la justicia imparcial. Tampoco es solo la cooptación política del Órgano Judicial con funcionarios mucha veces incompetentes, pero designados a dedo por favor político. Ello otorga a sus administradores, sobre todo a fiscales, poderes por encima de la Constitución y las leyes, de ahí la cadena de extorsionadores-sobornadores que enlodan al poder judicial, apéndice del poder político, como el legislativo. Se trata, en primera instancia, del desprecio a la dignidad humana y un avasallamiento permanente a los DDHH, según la abogada Julieta Montaño, tras la presentación del informe del Observatorio de Derechos Humanos de la Fundación Nueva Democracia en Bolivia, a fines de enero 2013.
No, no parecen ser solo los abogados los culpables: es la pulsión de permanente confrontación, que elimina toda posibilidad de acuerdos y convivencia democrática con adversarios políticos, a los que hay que destruir, casi siempre a las malas. Pero Morales achaca a sus abogados los errores cometidos en la pasada reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, (CELAC) y la Unión Europea, celebrada en Chile del 26 al 29 de enero pasado. Cumbre de integración para el olvido, aquella, salvo por las arengas de Morales sobre la Guerra del Pacífico, perdida frente al vecino andino en 1879.
Ofrecer ahí “gas por mar”, si es que se resuelve el tema marítimo, en aparente olvido de la historia reciente, indigna. Fue esa oferta la que provocó el golpe de Estado, abonado por Morales y otros, del gobierno constitucional de entonces, en 2003, a poco más de año de instalado. Indignan su oferta y el oportunismo de un par de ex presidentes que se suman al coro de falacias, entre otras, porque Bolivia, hoy, no tiene gas para venderle a nadie más –ya le vende a Argentina y Brasil- a no ser a costa de su consumo interno.
A ninguno de los que apoyaron su iniciativa, se les ocurre exigirle a Morales explicaciones por su incoherencia: durante un siglo Bolivia planteó la demanda marítima en el ámbito multilateral y siendo presidente, hace siete años, la trasladó al bilateral: de gobierno a gobierno, luego pretendió llevarla al Tribunal Internacional de La Haya y ahora vuelve a la multilateralidad.
La ignorancia es atrevida, cierto, pero sus asesores tampoco le enseñan que los tratados internaciones producto de conflictos bélicos, siempre feroces e injustos, no admiten berrinches de niño chico. Tampoco le enseñan que hay políticas de Estado que sobreviven a cualquier gobierno, como en Chile, precisamente. Morales y los suyos creyeron que gracias al connubio ideológico con la ex presidente Michel Bachelet, ella sí de buenas raíces socialistas, ya tenían mar en casa.
Sin embargo, seguimos sin cualidad marítima, que es lo que importa, mientras se pelea soberanía en un litoral, que hasta la guerra donde se perdió, hace 134 años, nunca atendimos. Sin embargo, no se pelea soberanía en nuestro propio territorio interno. Soberanía de la que carecemos para lograr un desarrollo sustentable, y soberanía para erradicar los cultivos de coca excedentaria, por ejemplo, y dejar de ser prisioneros del ilegal mercado de la droga nacional y global.
Y la pregunta sobre quiénes asesoran a Morales es de verdad cada vez más pertinente porque tampoco respeta los códigos de las relaciones internaciones, ni las coyunturas internas de los países donde asiste a reuniones multilaterales. En la cumbre de marras no solo le ofreció a Chile “gas por mar con soberanía”, sino que le aseguró un exorbitante ahorro, pues el vecino gas boliviano, sería más barato que el que compra ahora en otras latitudes. Para algunos analistas chilenos que comentan el tema desde Europa, Morales le hizo un tremendo favor a Sebastián Piñera, pues su respuesta “los temas de soberanía no se negocian por intereses económicos”, le proporcionó un balón de oxígeno a su exiguo 30 % de apoyo.
Estos análisis de amigos internautas apuntan a que Piñera “Se ganó el aplauso incluso de parte de la oposición y así podrá repuntar unos puntos en su miserable base de apoyo y de paso también los candidatos presidenciales de la derecha. El tema de Bolivia quedó a partir de ayer, instalado en el debate presidencial chileno con miras al 2014”. Para que quede escrito: el autodenominado izquierdista socialista del Siglo XXI, Evo Morales, ayuda a la derecha chilena, frente a una coalición de socialistas que se perfilan para entonces, incluida Michel Bachelet, probable nueva candidata.

Los relatos políticos: construcciones parciales sobre la realidad

¡Qué incapacidad para hacer análisis políticos y geopolíticos la de Morales, asesores locales y externos, abogadas y afines! El relato político de Morales, como el de otros líderes, reduce un evento de alta complejidad social, a una simple lucha entre el bien y el mal: ellos frente a los demás. Ese relato, a falta de razones, es mucho más fácil de comprender que un análisis complejo y racional de lo que hace, dice, y dijo en la reunión de la CELAC, por ejemplo.
Reiterar -ya lo había dicho antes- que “Respetar los derechos de la madre Tierra, es más importante que respetar los derechos humanos”, es un insulto a la humanidad que ha abonado la conquista por los DDHH con miles y miles de muertos.
El relato político es un intento de modelar prejuicios e ideas preconcebidas, aparentemente nobles y moralizantes como defender la tierra, en un juego de construcción particular y parcializada de la realidad. Así construyen el relato político sobre Evo Morales, el primer presidente dicen que indígena, su guía espiritual, defensor de la Madre Tierra, a la cabeza del gobierno socialista del siglo XXI y el revolucionario proceso de cambio para “vivir mejor”. Esa simplificación ideológica y conceptual, se transforma en un instrumento poderoso cuyo fin es la captura de apoyo popular.
Los derechos de la tierra, madre o no, pueden estar por encima de gente de carne y hueso que la habita, aunque también la maltrata y la mal usa. La tierra sin personas no es más que un astro que gira como los otros, o un territorio vacío sujeto de interés para científicos, astrónomos, físicos y afines. Este relato político de Evo Morales responde también a una inocultable pulsión colectivista totalitaria con la que pretende desviar la atención de su mala gestión de gobierno, que nada tiene que ver con las grandes reservas internacionales que hoy tiene Bolivia, producto de los altos precios de materias primas bolivianas en el mercado. Pulsión además conservadora, como muchas de sus opiniones y prácticas sociales. De ahí que abjura del derecho y garantías individuales de las personas, relegadas al último resquicio de un relato político que prioriza las cosas -la Pachamama- antes que los seres humanos y sus derechos.
Afirmar que “Respetar los derechos de la madre Tierra, es más importante que respetar los derechos humanos” es otra impostura ecologista-colectivista, bien conocida en el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS). Reincidir en esa idea, anuncia nuevas violaciones en ese Parque, tierra y hábitat de indígenas desde tiempos inmemoriales, para expandir la frontera agrícola de las plantaciones de coca. Por extensión, las violaciones seguirán aplicándose a todo ‘librepensador’ político o civil que haga uso de su derecho a la crítica, y se interponga en la construcción de su construido relato político para aplicación de su proyecto de poder total y perpetuo.
Morales y sus asesores rechazan la política como construcción de acuerdos por el bien común y apuestan por la confrontación permanente y violenta como único medio de aniquilar la institucionalidad y pluralidad democráticas. A falta de razones, da réditos políticos inmediatos abrevados en la manipulación mediático-ideológica sobre la primacía absoluta del relato oficialista autoritario, frente al respeto de los derechos humanos y al pensamiento crítico. Poco falta para que presenten esos valores de la humanidad, como invento de la derecha, del imperialismo u otros ‘ismos’.