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lunes, 19 de abril de 2010

en Argentina protestan con toda razón por el autoritarismo que afecta al Poder Judicial. qué podríamos decir en Bolivia de similar actitud evista (LN)

Muy pocos seguidores de los Kirchner se atreven a hablar libremente, pues temen quedar en falta frente a los dogmas ocasionales que instala repentinamente el matrimonio gobernante. Por eso mismo, cuando alguno de los más cercanos al círculo del poder sale a sostener en público una posición determinada, puede interpretarse que es parte de un libreto que ha sido cuidadosamente comunicado y previamente autorizado.

No hay opiniones, no hay criterios personales, no hay individualidades. Todas y cada una de las declaraciones de los allegados al kirchnerismo reflejan el pensamiento único del centro inequívoco del poder.

Esa importancia tienen las recientes manifestaciones del diputado oficialista Carlos Kunkel respecto de lo que denomina nuestro "lamentable servicio de Justicia". Con críticas al incumplimiento de los horarios de labores por parte de los jueces, a la edad avanzada de algunos de ellos (lo que luce como un disparo contra el ministro Carlos Fayt de la Corte Suprema, un no alineado, por cierto) y al recurrente tema de la excepción de pago del impuesto a las ganancias, el diputado kirchnerista se suma al continuado ataque que sufren la independencia y la imparcialidad de nuestro Poder Judicial desde las entrañas mismas del oficialismo.

En realidad, como si fuera un anticipable carrusel en el que van apareciendo sucesivamente los cinco o seis voceros oficiosos de siempre que usa el gobierno nacional, las nuevas declaraciones del legislador del Frente para la Victoria, que se suman a las recientes admoniciones del ministro de Justicia, procuran mantener viva la intensidad del aberrante asedio al que se continúa sometiendo a la justicia argentina.

Desde las descomedidas palabras que la Presidenta le dirigió a la jueza Sarmiento en los inicios del presente año, hasta su afirmación en la Asamblea Legislativa del 1º de marzo, cuando aseguró que los jueces tenían tarifadas las excarcelaciones, y su deplorable incursión en la vida privada de la jueza Rodríguez Vidal, además de las alusiones a la pretendida existencia de un "partido judicial", todo muestra un expreso designio de intimidar y desprestigiar a uno de los poderes del Estado, aquel que constituye, nada menos, la garantía de la existencia misma del sistema republicano.

Precisamente en estos días, el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Ricardo Recondo, denunció la sistemática presión que el Gobierno ejerce sobre el Poder Judicial, al que se pretende aniquilar -dijo- de la misma forma que se intenta silenciar a la prensa. Los paralelos son claros y las razones similares: la conquista de la suma del poder público.

Ahora bien, ante una ciudadanía que parece curada de espanto frente a las continuas arbitrariedades del matrimonio gobernante, no debe esperarse necesariamente que surjan apoyos espontáneos a la labor de la Justicia. Más bien, puede observarse un cierto cansancio o indiferencia ciudadana, quizá resignación frente a una permanente acción gubernamental de desgaste y hasta disolución de las instituciones.

Así como el Poder Legislativo procura, con grandes dificultades, convertirse en un dique para el indisimulado autoritarismo con que se maneja el kirchnerismo, de la misma manera deberá ser el propio Poder Judicial el que asuma en plenitud la defensa de sus trascendentes potestades constitucionales. Y así como ha pedido públicamente mesura a los máximos responsables de la conducción política del Estado, debe reconcentrar sus mejores esfuerzos para que la administración de justicia se perfeccione día tras día en el ejercicio de sus facultades.

El desempeño de funciones judiciales implica una enorme responsabilidad social e institucional y, al mismo tiempo, el desarrollo de una noble vocación esencial para la vigencia de la vida republicana.

Por esto los jueces deben constituirse en ejemplo vivo de conducta austera, trabajando lejos de la vanagloria de las fotos, las candilejas y las cámaras de televisión, y aceptar que las lamentables presiones y las amenazas oficiales hoy son parte del costo de querer hacer justicia en un país cuyo gobierno parece experto en el arte de violar la ley.


lunes, 12 de abril de 2010

desde su residencia de Verano, en Castelgandolfo Benedicto ha ordenado a los sacerdotes denunciar los casos de pedofilia ante la Justicia.

En medio del escándalo, el Vaticano ha ordenado a los curas denunciar ante la Justicia los casos de pedofilia

10:46|Las autoridades difundieron una guía para las diócesis donde sostienen que, si comprueban que una denuncia es verdadera, deben recurrir a la justicia ordinaria. Y aclara que "sólo en casos verdaderamente graves" intervendrá el Papa.. (AP)

Envuelto en una ola de denuncias sobre pedofilia, que generó un verdadero escándalo a nivel internacional, el Vaticano acaba de publicar una especie demanual de procedimientos operativos para los casos de abusos a menores. Allí señala que la diócesis es la encargada de investigar y denunciar ante la Justicia las denuncias.

Uno de los voceros de la Santa Sede, Ciro Benedettini, precisó que no se trata de una guía nueva, sino que es la redactada en el año 2003 y que fue publicada en sitio del Vaticano "en nombre de la absoluta transparencia impuesta por el Papa" para casos de este tipo.

Esta guía de actuación fue decidida por la Congregación para la Doctrina de la Fe, conocida en el pasado como el Santo Oficio de la Inquisición, pero nunca hecha pública, hasta hoy, agregó Benedettini.

"La diócesis local debe indagar sobre toda denuncia de abuso sexual cometida por un sacerdote contra un menor. Si la denuncia parece confirmada, el caso debe ser transmitido a la Congregación para la Doctrina de la Fe", afirma el documento, publicado en inglés.

La guía aclara que el Papa, en los casos más graves de pedofilia, podrá reducir directamente el culpable al estado laical sin pasar por el proceso previsto para estos casos por el Derecho Canónico, y que contra la decisión del Pontífice no cabrá apelación.

"En casos verdaderamente graves, cuando un tribunal civil haya condenado a un sacerdote culpable de abusos sexuales contra menores de edad o cuando haya pruebas evidentes, la Congregación de la Doctrina de la Fe puede llevar directamente el caso al Santo Padre y pedirle que promulgue un decreto 'ex officio' para la reducción al estado laical", sostiene.

El texto está dividido en tres partes, la primera se refiere al procedimiento preliminar y señala que cuando se produce una denuncia de abuso de un menor por un clérigo, la diócesis local es la primera encargada de investigar el hecho.

Si la acusación tiene peso, el obispo local remite el caso con toda la documentación necesaria a la congregación vaticana y expresa su opinión sobre los procedimientos a seguir y las medidas que se adoptarán a corto y largo plazo.

El texto agrega que durante la etapa preliminar y hasta que el caso esté concluido, el obispo puede imponer medidas cautelares para salvaguardar la comunidad y las víctimas y asegurar que los niños no sufren nuevos daños.

La segunda se refiere a los procedimientos autorizados por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Una vez el caso en manos del dicasterio vaticano, éste puede autorizar al obispo local a realizar el proceso ante un tribunal local de la Iglesia, con la asistencia de dos asesores.

El sacerdote acusado podrá presentar recurso ante la congregación para la Doctrina de la Fe si es condenado a una pena canónica. La decisión final de los cardenales miembros de la congregación será definitiva. En caso de que el clérigo sea declarado culpable, puede ser condenado a diferentes penas, siendo la más grave la expulsión al estado laical.

La congregación también puede decidir en los casos "muy graves" dirigirlos directamente al Papa, y pedirle que el acusado sea directamente reducido al estado laical sin ser sometido a un juicio previo.

En los casos en los que el pederasta ha admitido sus delitos y ha aceptado llevar una vida de plegarias y penitencias, la Congregación autorizará al obispo local a dictar un decreto que prohíba o limite el ejercicio público de ministerio sacerdotal.

viernes, 9 de abril de 2010

como todos los años en ésta fecha se hace presente René Guarachi con su versión y proyecciones del 9 de abril de 1952

El 9 de abril de 1952 y Juan Lechín

René Guarachi

El testimonio que regularmente un año tras otro ofrezco a los lectores, especialmente a los trabajadores bolivianos, me fue transmitido de viva voz por el maestro Juan Lechin O. No escuché la historia por una vez, si no que fueron repitiendo a lo largo de una relación ininterrumpida y siempre que se daba la ocasión de hablar del 9 de abril.
Tras las primeras horas del amanecer Juan Lechín Oquendo se dirige a la fábrica Forno donde pide a los trabajadores el apoyo a la revolución popular, luego se dirige a la fábrica Soligno posteriormente se dirige a la cervecería, desde allí a la fábrica Said, empresa de vidrios y todos los fabriles encabezaron una marcha por la Buenos Aires, Tumusla. Centenares de trabajadores fabriles en torno de Juan Lechín Oquendo el indiscutible ‘hombre de abril’. Estos compañeros fabriles procedían de todos los barrios marginales y su lucha fue tan decisiva que dieron fin con regimientos militares acantonados en La Paz, El Alto, Viacha, Corocoro y Guaqui, donde la rosca minero-feudal los tenía pertrechados y entrenados para reprimir al pueblo. Esa madrugada centenares de carabineros dirigidos por el Gral. Seleme se rebelan, es oportuno destacar que Juan Lechín Oquendo y Antonio Seleme, eran ambos hijos de inmigrantes árabes, amigos de muchos años y fueron capaces de unir a trabajadores y policías para ejecutar durante tres días las tareas de resistencia. Juan Lechín dirigió personalmente a los revolucionarios que lograron capturar el arsenal de la plaza Antofagasta, ya con las armas en las manos se fue ganando la ciudad palmo a palmo, de cuadra en cuadra.
Los grupos obreros, con las armas en la mano recorrieron los barrios incitando al levantamiento. Los contrarrevolucionarios a cuya cabeza se ubica el Gral. Tórrez Ortiz en El Alto amenazan con bajar a la ciudad y dar fin al alzamiento, aplastar al movimiento popular con derramamiento de sangre. Las tropas de la rosca minera provocaron muchos muertos, heridos, pero no logran aplastar al trabajador armado, a los nobles combatientes mineros fabriles.
Esa tarde del 9 de abril un centenar de trabajadores de Milluni encabezados por el compañero Natalio Mamani que con valentía y coraje cercan la Ceja de El Alto sorprendió a los refuerzos del ejército masacrador que llegaban de Oruro y se apoderaron del armamento y munición. También en Villa Victoria un barrio de fabriles y artesanos tienen lugar los primeros enfrentamientos con saldo de víctimas fatales, en este mismo sector de Villa Victoria un año antes el ejército ahogó en sangre una revuelta fabril. Los revolucionarios cortan el suministro de electricidad, esa noche. El Montículo fue escenario de una terrible batalla, la ciudad en total oscuridad fue iluminada tan sólo por el fuego cruzado de morteros y el tronar de las dinamitas. La lucha prosigue el día siguiente 10 de abril con mayor bravura. En Miraflores se producen enfrentamientos con los uniformados, en las calles Yungas, Corrales, en la Av. Arze, la revolución se extiende a los barrios populares donde están ubicados los regimientos Bolívar y Sucre, allí la lucha se logra desbandar al regimiento Pérez. Sin embargo es al enfrentarse con los cadetes del Colegio Militar donde la sangre generosa de los trabajadores se derrama a raudales, esa misma tarde en Oruro los mineros de Catavi, Siglo XX, Huanuni, Machacamarca, Japo y los de San José combatieron y vencieron a tres regimientos que pretendían trasladarse a La Paz para destruir la Revolución triunfante.
En otro escenario se produce una reunión entre Tórrez Ortiz, el movimientista Siles Zuazo y representantes de la Nunciatura Apostólica, el Nuncio del Papa Monseñor Sergio Pignedoli, para acordar una especie de tregua, frente a las batallas que libraban los obreros contra los soldados y los caballeros cadetes. Fueron los mineros y los fabriles los artífices de esta jornada heroica, sin embargo, los “otros actores” hablan en nombre del pueblo y llegan a firmar un documento que se llamó “El Pacto de Laja” que declara que “en aras de la pacificación nacional y para evitar derramamiento de sangre se llegaba a una solución patriótica, dando fin a las hostilidades a partir de ese momento, para luego entrar a la ciudad y sellar la paz y la concordia”. A este documento la verdadera historia de Bolivia le ha llamado “El Pacto de la Traición al Pueblo” que estuvo dirigido contra el auténtico levantamiento que fue protagonizado por los obreros fabriles, por los trabajadores mineros encabezados por el compañero Juan Lechín Oquendo. Quienes en verdad arrebataron los fusiles de las manos de seis regimientos de la rosca minero – feudal fueron los mineros de Lechín, los fabriles de La Paz, que impusieron su programa político consistente en tres grandes medidas.
La Nacionalización de las Minas, el Voto Universal, la Reforma Agraria. La primera devolvió al pueblo su riqueza, puso en sus manos el control económico del Estado, la segunda reconoció el legítimo derecho del hombre boliviano, de la mujer boliviana de poder elegir y ser elegido y la tercera. arrebató la tierra de los señores feudales e instituyó los sindicatos campesinos, hizo al agricultor dueño de la tierra que trabajaba, le dio dignidad y libertad al hombre aymara, quechua, guaraní.
Un fuerte olor a pólvora se siente por las calles y las explosiones de dinamita de las fuerzas mineras. El ejército resistió ese día cada vez menos mientras los grupos armados de fabriles y mineros tomaban virtualmente la ciudad y las instalaciones oficiales ese 11 de abril se consolida el triunfo revolucionario cuando una multitud armada con fusiles todavía humeantes levanta en hombros a Juan Lechín Oquendo y lo conducen hasta el Palacio de Gobierno a eso de las 14:00 horas, donde es entonado el Himno Nacional y el único que habla desde los balcones del Palacio de Gobierno es Juan Lechín Oquendo manifestando que el nuevo Gobierno cumplirá la trilogía que lanzaron los trabajadores mineros: Nacionalización de las Minas, Reforma Agraria y Voto Universal.
René Guarachi correligionario de Juan Lechin Oquendo.

miércoles, 7 de abril de 2010

Roberto Gonzáles muestra un gran acierto al describir lo que viene ocurriendo en el tema electoral. maniobras del MAS y sus agentes

Evo fue el gran perdedor en las últimas elecciones y esto se debe también al hecho que él mismo fue su jefe de una campaña, en la cual fracasó de la misma manera que en sus proyectos sociales y económicos. El MAS quedó con los ojos en tinta y sus cínicas venganzas se presentaron al día siguiente de su derrota electoral.

El MSM además de la alcaldía de La Paz, ganó la de Oruro, así como varias municipalidades y sorpresivamente en Achacachi que fue la cueva de los ponchos rojos de Evo Morales. No hay duda que el presidente vitalicio perdió, habiendo sido el ganador el pueblo boliviano, sin embargo por su borrachera del poder no cambió su política opresiva y será el mismo pueblo que lo cambie a él también. Los masistas no tuvieron nada que celebrar y el vacío en la Plaza Murillo endureció más, a un presidente acostumbrado a comprar aplausos.

Un cambio en su sistema dictatorial se hizo ver cuando un presidente que sufre de exceso verbal se calló y hasta Amalia Pando le pidió, que deje de hablar y que haga gestión, que escuche a sus bases, no aliarse con personas cuestionadas como los de la Unión Juvenil cruceñista, misses, cantantes y personas que no son de su proyecto político y finalmente no imponer sus decisiones a los demás. El primer día después de la derrota, ninguno de los parlanchines oficiales abrió su boca y seguramente los machos del MAS tienen sus reuniones bajo sus camas.

Evo Morales es odioso, vengador y a menos de 24 horas de su fracaso electoral, sus verdugos siguen imponiendo la así llamada ley de la guillotina. La estrella de la GESTAPO masista el Fiscal Marcelo Sossa, arrestó a Gary Prado, Juan Carlos Santiesteban y Marco Monasterio, supuestamente implicados en el caso del terrorismo y los llevó secuestrados a su central punitiva de La Paz.

Mientras tanto, imputaron a la prefecta de Chuquisaca, Savina Cuéllar, por posible vulneración de normas en el ejercicio de sus funciones, Rubén Costas, deberá presentarse a declarar sobre el origen de los fondos del referéndum autonómico de mayo de 2008 y se está preparando otra acción similar contra Juan del Granado.

Después que el casi ganador masista en Pando, amenazó con enviar a la cárcel a los jurados electorales, el presidente del Órgano Electoral pandino, dijo que no existen garantías para continuar el conteo y aplazó el escrutinio. Equipos antimotines resguardan le corte de los masistas, que rodearon su sede y tratan de invadirla. No hay duda que detrás de este panorama está el maquiavélico Juan Ramón Quintana, que es el verdugo oficial más corrupto y conocido del gobierno.

El triunfo del MSM, la bofetada que recibió de los Ponchos Rojos, y las declaraciones del dirigente de la COB Felipe Machaca, quien indicó que la población boliviana le dio un voto castigo al presidente Morales, por no haber aplicado políticas tendientes a crear empleos dignos y por asumir una actitud autoritaria son varios ejemplos de su desgaste. Sin embrago Evo Morales y sus colaboradores terroristas no aceptan esta derrota y han decidido seguir con su política opresiva y de eliminar a la democracia en el país.

Lo que más le duele, es que después de sus fracasados proyectos, el alcalde electo de La Paz Luís Revilla, empezó de inmediato a trabajar en dos tareas importantes incluidas en su plan quinquenal de gobierno, la implementación de un sistema de transporte masivo con buses articulados y la prevención de desastres. El presidente tratará de parar estos proyectos, pero si salen adelante, mostraran a los paceños la diferencia, entre un demagogo aprovechador de las oportunidades y un eficiente servidor del pueblo.

Finalmente el presidente se cree Dios y ya no escucha a su misma gente que le dio el poder, traicionándolos abiertamente. Sus originarios son envidiosos y prepotentes y hoy son el mayor riesgo contra su política, sus medidas abusivas y atropellos que está cometiendo, porque todos quieren participar en la torta estatal y se creen dueños de toda Bolivia y quizás del mundo.

Su deshonesta policía salió nuevamente en la prensa, con la noticia que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen sufrió un robo de 50 mil dólares, que fueron decomisados hace más de un año a los supuestos autores del atraco del empresario Jorge O´Connor y varias armas de fuego desaparecieron sin explicación alguna de sus instalaciones policiales. Es preocupante también que la gripe A1HN1 apareció en dos capitales y fallecieron dos mujeres en Santa Cruz y La Paz, pero parece que la gripe masista es la peor que afectó al país.

La muerte o matar es uno de los objetivos principales de los líderes bolivarianos. Al retronar de Venezuela, Putin anunció que Chávez comprará a Rusia armamento y material bélico por más de 5.000 millones de dólares. Evo Morales también compró helicópteros armados, pero como nadie atacará a sus países, con seguridad que los utilizarán para matar a su misma gente. Estados Unidos manifestó su preocupación, por la posibilidad de que este armamento vaya a otros países, para apoyar a los terroristas locales.

Bolivia y los que creen en la libertad, deben prepararse para una guerra feroz contra los k’aras, los opositores y los disidentes del MAS, pero ahora hay que armarse de valor para luchar por sus hijos y parar a los dictadores y sus métodos genocidas. Cristo sigue vivo después de dos mil años a través de sus enseñanzas, pero ellos pronto morirán políticamente para siempre y serán olvidados.

lunes, 5 de abril de 2010

Bolivia quiere Democracia asegura LT. Los resultados son la prueba contundente de una recuperación de los valores democráticos. No hay vuelta de hoja

Una vez más la población boliviana ha dado muestras de su vocación democrática. Su asistencia a las urnas a lo largo y ancho de la nación así lo demuestra y los primeros resultados que se conocen también, porque éstos dan cuenta de que quiere equilibrio en el ejercicio del poder.

Leer correctamente los resultados es clave porque estas elecciones han dado la orden de partida a la construcción de una Bolivia autonómica y la ciudadanía ha decidido que este proceso sea democrático y no esté hegemonizado por un solo partido. El mismo hecho de que todo el apoyo dado por el gobierno y el Presidente de la República a los candidatos del MAS, no haya sido todo lo contundente que se pretendía que fuera y no haber ganado las alcaldías de La Paz, Potosí y Oruro —que los dirigentes del MAS estaban seguros de conquistar— debieran hacer comprender al Primer Mandatario y a su entorno que la gente quiere el cambio que está promoviendo, pero también recuperar los valores democráticos que desde 1982 se fueron creando en Bolivia.

En lo que se refiere a los datos nacionales, los resultados no oficiales muestran que el MAS es la primera fuerza política del país, pero con una característica que lo debilita: su fuerza —salvo excepciones que confirman la regla, como ha sucedido en Cochabamba y Potosí— radica en su jefe, y pese al ilegal apoyo que éste ha dado a sus candidatos y al uso de los medios estatales con ese fin, no pudo traspasar fácilmente su liderazgo nacional.

En ese contexto, el mensaje dado por el Primer Mandatario comentando los resultados ha sido ambiguo. Por un lado, ha destacado la activa participación de la ciudadanía e incluso ha felicitado a los candidatos de la oposición victoriosos. Lo que no ha podido hacer es reconocer la regular actuación de su partido y sus candidatos. Sacando fuerza de su autoconfianza, ha destacado los avances del MAS realizando comparaciones indiscriminadas: con las elecciones nacionales de 2009 o con las elecciones prefecturales de 2005 o las municipales de 2004, de acuerdo a su conveniencia. Pero, en la conferencia de prensa que ofreció luego lo traicionó su peculiar visión de la acción política: si los alcaldes de la oposición quieren trabajar con el gobierno “bien”, pero si no, trabajará con los movimientos sociales de esas ciudades que ha dando tan buenos resultados antes.

En cuanto a las otras organizaciones políticas, surge como una alternativa que podría constituirse en una oposición estructurada el Movimiento sin Miedo (MSM) que mantiene el apoyo paceño y logra reducir en forma considerable el apoyo de La Paz y Oruro al MAS. Las demás organizaciones nacionales han sufrido un duro traspié (aunque logran en algunas alcaldías algunos buenos resultados, pero en forma aislada). En cambio, en cada región se ratifican o surgen movimientos regionales que en ese ámbito cobran fuerza, lo que es una muestra más de que en Bolivia también se regionaliza la política.

En todo caso, más de los resultados que seguiremos analizando conforme aparezcan los datos oficiales, lo cierto es que, como ha señalado el propio presidente Evo Morales, estos comicios son el espacio que permiten que las divergencias se superen mediante el voto y no la violencia.