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viernes, 2 de agosto de 2013

un texto imperdible fruto de la exquisitez de espíritu de su autor. de la generosidad de su pensamiento. de su buenhomía de auténtico caballero!

HOMENAJE A MAURICIO AIRA FLORES

Me cumple recibir con un profundo sentirniento de afecto, y por cierto,
con especial elaboraciön reflexiva, a un ser humano que concentra
destacados valores como profesional, periodista, incansable escritor,
destacado cívico y mentado intelectual, el Licenciado MAURICIO AIRA
FLORES.

Le ofrezco la bienvenida a él y a su distinguida familia cuya esposa ocupa
un lugar privilegiado como entrañable amiga, así como los padres
políticos y cuñados ya extintos, que dejaron huella indeleble en e!corazön
de quien los evoca con un sentir de sublime añoranza.
Se aprecia a Edwin Tapia, el homenajeado, el Presidente del Comité Cívico, Peter Beccar y F. Laredo
Gastón Cornejo destaca la tarea cívica e intelectual de Aira Flores




Mauricio, natural de la tierra del Potosf argéntico y legendario, logró en
nuestro valle preeminencia de actuaciones notables y creativas en
diversos campos de la cultura y el civismo. Co-fundador, creador y
parficipe de instituciones fundamentales de Cochabamba como la Junta
de la Comunidad o el Comité Pro Mar, los medios de cornunición, la Cooperativa Boliviana del Cemento, otras sociedades pioneras del cooperativismo regional y nacional. 

Acendrado patriota, por expresar libremente su pensamiento crítico sufriö persecución y larnentable exilio; extrañado de la patria mantuvo lazos de proxirnidad permanente con el acontecer nacional siempre cargado de desencuentros, pesares y esperanzas.

Actualrnente regresa a Cochabamba en un empecinado rescate de afectos
y recuerdos, vuelve a los pasos perdidos de la juventud y la madurez de
los tiernpos controvertidos; a la tibieza y la hurnedad del valle nuestro
donde formó un selecto hogar. Con prontitud también levantará vuelo
para volver a Suecia, el pais que acogió los pesares del exilio inaceptable.
A Gotemburgo donde sembró humanismo y hoy cosecha frutos de
bienestar y reconocimiento.

He dado un enorme salto en el tiernpo para llegar al presente casi
perfumado de rosas para Mauricio Aira Flores y familia. 

Haciendo aún prescindencia de los avatares sufridos, imagino a Mauricio extrañado de la patria en Buenos Aires y por gracia de la bondad ajena logró reintegrarse a su familla en Brasil, todos juntos al nuevo destino, en pos de un futuro incierto.

Dueño de un importante bagaje de cultura se allegó humilde a la lejana tierra de Lineus, de Celsius, del gran Albert Nobel. Fue generosamente admitido por el país nórdico que protegió sus derechos conculcados por la política violenta, absurda e insensata, reciclada en nuestro amado país.

En Suecia hizo suya la riqueza cultural de esa nación lejana, lejana y sin embargo tan próxima a nuestras querencias intelectuales afincadas en los seres que amamos desde la infancia: Axel Munthe, el filántropo vanguardia, el soñador de un mundo perfecto, el filósofo que encontró las respuestas a las eternas preguntas que confronta la humanidad; todo hombre de bien desea construir su San Michele, no en Normandía, sino en la interioridad madura del alma; Pär Langerkvist, el escritor sublime en la indagación de la naturaleza humana con sus hermosas novelas: Barrabás, el Enano, el Verdugo: el doctor Honoris Causa de la Universidad de Gotemburgo donde reside nuestro homenajeado.

Mauricio Aira en sus años maduros, inquieto y venturoso en el país más desarrollado del primer mundo; estudiando y conociendo sus luces y sus som- bras. La pionera Suecia en la eugenesia racial, y la actual postura privilegiada en salud, seguridad social, desarrollo industrial.

Al pensar en Suecia, prontamente todo elogio queda pequeño ante el Instituto Karolinska de Estocolmo; ahí evoco con respeto la intervención del neorucirujano Machiarinni, pionero en la bioingeniería moderna. Y luego de releer recientemente a Stefan Zweig rescato a Fersen, el amado de Maria Antonieta, el paradigma de la fidelidad.

Y ahora Mauricio, en la década del siglo pasado, opositor político en trance de tristezas personales. Persecusión, toque de queda, celdas, detenidos, torturados, interrogatorios infames, agentes de seguridad, sabuesos, Bolivia dominada por fuerzas regresivas de uniforme.

Salió al exilio atormentado de dolor, lo confiesa acongojado, en lágrimas compartidas con su hijo Arturo, en el libro testimonial: "Diario de un exiliado boliviano"; sufre, y siente sufrir a los suyos, el largo destierro, el pago ingrato de la patria que enlutada y violentada aleja a sus mejores hijos ciudadanos preteridos, con perversidad.

Mauricio en trance de dolor se ordenó asímismo: Levanta el ánimo y supera tu destierro! Pidió el mismo gesto de valentía en oración y súplica al hijo, a la familia incrustada en una realidad que no les pertenece. Cita a Jeremías profeta, vuelca repetidamente el pensamiento a la patria, al lar materno, y en su corazón están vivos los recuerdos tensos, siente como un dogal en la garganta la identidad perdida, las relaciones humanas extraviadas.

Junto a la nostalgia, seguramente decantó un grave sentimiento de rencor ante el ostracismo saturado de crueldad, aquel que debió admitir con valentía, controlar con ecuanimidad y superar con firmeza de carácter. Así se sobrepuso valerosamente hasta llegar a la edad de árbol provecto, íntegro y productivo en pensamientos maduros plasmados en artículos de prensa, en innumerables escritos de alto valor y contenido.

Y he aquí a nuestro Cyrano, blanca la testa y el rostro afable, superados los terribles obstáculos de su extendido y arduo camino, como todo nauta empecinado, surcó enhiesto sus mares agitados y hoy se presenta cual gladiador, vencedor de batallas imposibles.

Hoy vivimos la instancia del reencuentro, aquellos que conocen su perfil de varón altivo lo acogen cordialmente para expresarle la necesaria admiración y el aplauso a su exitosa trayectoria. Muy pocos los capaces de llegar a la meta, como él, venciendo innumerables trabas, armados de gran fuerza vital y energía en el corazón, fe en lo sagrado y confianza en el mensaje de Jesús protector, el Hombre-Dios que acompañó su emigración consolando al discípulo herido.

Por todo ello, le abrimos extendidos los brazos, plenos de plurales sentimientos, cálidos e imperecederos; que el presente homenaje la acompañe y le sostenga en lo que aún resta el esforzado caminar. Su pecho llevará una presea simbólica en significado y meritoria en el contenido espiritual.

Mauricio Aira, Jenny y familia; los hijos y nietos de nuestro homenajeado, por mi voz Bolivia y Cochabamba los acoge y agradece. Mauricio, mientras dure el milagro de la vida, continúa blandiendo el sable, la lanza en ristre, contra la injusticia doquiera ella aparezca, que llegue tu mensaje de humanidad y de coraje al seno de los que nos suceden, de los que vendrán mañana, los nuevos seres de alma nívea que esperamos. Dios te bendiga. Dios bendiga a los tuyos.

Gastón Cornejo Bascopé
Presidente de la Sociedad de Geografía, Historia y Estudios Geopolíticos.
Cochabamba, 16 de julio 2013
Salón de Honor del diario Los Tiempos.

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