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miércoles, 7 de abril de 2010

Roberto Gonzáles muestra un gran acierto al describir lo que viene ocurriendo en el tema electoral. maniobras del MAS y sus agentes

Evo fue el gran perdedor en las últimas elecciones y esto se debe también al hecho que él mismo fue su jefe de una campaña, en la cual fracasó de la misma manera que en sus proyectos sociales y económicos. El MAS quedó con los ojos en tinta y sus cínicas venganzas se presentaron al día siguiente de su derrota electoral.

El MSM además de la alcaldía de La Paz, ganó la de Oruro, así como varias municipalidades y sorpresivamente en Achacachi que fue la cueva de los ponchos rojos de Evo Morales. No hay duda que el presidente vitalicio perdió, habiendo sido el ganador el pueblo boliviano, sin embargo por su borrachera del poder no cambió su política opresiva y será el mismo pueblo que lo cambie a él también. Los masistas no tuvieron nada que celebrar y el vacío en la Plaza Murillo endureció más, a un presidente acostumbrado a comprar aplausos.

Un cambio en su sistema dictatorial se hizo ver cuando un presidente que sufre de exceso verbal se calló y hasta Amalia Pando le pidió, que deje de hablar y que haga gestión, que escuche a sus bases, no aliarse con personas cuestionadas como los de la Unión Juvenil cruceñista, misses, cantantes y personas que no son de su proyecto político y finalmente no imponer sus decisiones a los demás. El primer día después de la derrota, ninguno de los parlanchines oficiales abrió su boca y seguramente los machos del MAS tienen sus reuniones bajo sus camas.

Evo Morales es odioso, vengador y a menos de 24 horas de su fracaso electoral, sus verdugos siguen imponiendo la así llamada ley de la guillotina. La estrella de la GESTAPO masista el Fiscal Marcelo Sossa, arrestó a Gary Prado, Juan Carlos Santiesteban y Marco Monasterio, supuestamente implicados en el caso del terrorismo y los llevó secuestrados a su central punitiva de La Paz.

Mientras tanto, imputaron a la prefecta de Chuquisaca, Savina Cuéllar, por posible vulneración de normas en el ejercicio de sus funciones, Rubén Costas, deberá presentarse a declarar sobre el origen de los fondos del referéndum autonómico de mayo de 2008 y se está preparando otra acción similar contra Juan del Granado.

Después que el casi ganador masista en Pando, amenazó con enviar a la cárcel a los jurados electorales, el presidente del Órgano Electoral pandino, dijo que no existen garantías para continuar el conteo y aplazó el escrutinio. Equipos antimotines resguardan le corte de los masistas, que rodearon su sede y tratan de invadirla. No hay duda que detrás de este panorama está el maquiavélico Juan Ramón Quintana, que es el verdugo oficial más corrupto y conocido del gobierno.

El triunfo del MSM, la bofetada que recibió de los Ponchos Rojos, y las declaraciones del dirigente de la COB Felipe Machaca, quien indicó que la población boliviana le dio un voto castigo al presidente Morales, por no haber aplicado políticas tendientes a crear empleos dignos y por asumir una actitud autoritaria son varios ejemplos de su desgaste. Sin embrago Evo Morales y sus colaboradores terroristas no aceptan esta derrota y han decidido seguir con su política opresiva y de eliminar a la democracia en el país.

Lo que más le duele, es que después de sus fracasados proyectos, el alcalde electo de La Paz Luís Revilla, empezó de inmediato a trabajar en dos tareas importantes incluidas en su plan quinquenal de gobierno, la implementación de un sistema de transporte masivo con buses articulados y la prevención de desastres. El presidente tratará de parar estos proyectos, pero si salen adelante, mostraran a los paceños la diferencia, entre un demagogo aprovechador de las oportunidades y un eficiente servidor del pueblo.

Finalmente el presidente se cree Dios y ya no escucha a su misma gente que le dio el poder, traicionándolos abiertamente. Sus originarios son envidiosos y prepotentes y hoy son el mayor riesgo contra su política, sus medidas abusivas y atropellos que está cometiendo, porque todos quieren participar en la torta estatal y se creen dueños de toda Bolivia y quizás del mundo.

Su deshonesta policía salió nuevamente en la prensa, con la noticia que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen sufrió un robo de 50 mil dólares, que fueron decomisados hace más de un año a los supuestos autores del atraco del empresario Jorge O´Connor y varias armas de fuego desaparecieron sin explicación alguna de sus instalaciones policiales. Es preocupante también que la gripe A1HN1 apareció en dos capitales y fallecieron dos mujeres en Santa Cruz y La Paz, pero parece que la gripe masista es la peor que afectó al país.

La muerte o matar es uno de los objetivos principales de los líderes bolivarianos. Al retronar de Venezuela, Putin anunció que Chávez comprará a Rusia armamento y material bélico por más de 5.000 millones de dólares. Evo Morales también compró helicópteros armados, pero como nadie atacará a sus países, con seguridad que los utilizarán para matar a su misma gente. Estados Unidos manifestó su preocupación, por la posibilidad de que este armamento vaya a otros países, para apoyar a los terroristas locales.

Bolivia y los que creen en la libertad, deben prepararse para una guerra feroz contra los k’aras, los opositores y los disidentes del MAS, pero ahora hay que armarse de valor para luchar por sus hijos y parar a los dictadores y sus métodos genocidas. Cristo sigue vivo después de dos mil años a través de sus enseñanzas, pero ellos pronto morirán políticamente para siempre y serán olvidados.

lunes, 5 de abril de 2010

Bolivia quiere Democracia asegura LT. Los resultados son la prueba contundente de una recuperación de los valores democráticos. No hay vuelta de hoja

Una vez más la población boliviana ha dado muestras de su vocación democrática. Su asistencia a las urnas a lo largo y ancho de la nación así lo demuestra y los primeros resultados que se conocen también, porque éstos dan cuenta de que quiere equilibrio en el ejercicio del poder.

Leer correctamente los resultados es clave porque estas elecciones han dado la orden de partida a la construcción de una Bolivia autonómica y la ciudadanía ha decidido que este proceso sea democrático y no esté hegemonizado por un solo partido. El mismo hecho de que todo el apoyo dado por el gobierno y el Presidente de la República a los candidatos del MAS, no haya sido todo lo contundente que se pretendía que fuera y no haber ganado las alcaldías de La Paz, Potosí y Oruro —que los dirigentes del MAS estaban seguros de conquistar— debieran hacer comprender al Primer Mandatario y a su entorno que la gente quiere el cambio que está promoviendo, pero también recuperar los valores democráticos que desde 1982 se fueron creando en Bolivia.

En lo que se refiere a los datos nacionales, los resultados no oficiales muestran que el MAS es la primera fuerza política del país, pero con una característica que lo debilita: su fuerza —salvo excepciones que confirman la regla, como ha sucedido en Cochabamba y Potosí— radica en su jefe, y pese al ilegal apoyo que éste ha dado a sus candidatos y al uso de los medios estatales con ese fin, no pudo traspasar fácilmente su liderazgo nacional.

En ese contexto, el mensaje dado por el Primer Mandatario comentando los resultados ha sido ambiguo. Por un lado, ha destacado la activa participación de la ciudadanía e incluso ha felicitado a los candidatos de la oposición victoriosos. Lo que no ha podido hacer es reconocer la regular actuación de su partido y sus candidatos. Sacando fuerza de su autoconfianza, ha destacado los avances del MAS realizando comparaciones indiscriminadas: con las elecciones nacionales de 2009 o con las elecciones prefecturales de 2005 o las municipales de 2004, de acuerdo a su conveniencia. Pero, en la conferencia de prensa que ofreció luego lo traicionó su peculiar visión de la acción política: si los alcaldes de la oposición quieren trabajar con el gobierno “bien”, pero si no, trabajará con los movimientos sociales de esas ciudades que ha dando tan buenos resultados antes.

En cuanto a las otras organizaciones políticas, surge como una alternativa que podría constituirse en una oposición estructurada el Movimiento sin Miedo (MSM) que mantiene el apoyo paceño y logra reducir en forma considerable el apoyo de La Paz y Oruro al MAS. Las demás organizaciones nacionales han sufrido un duro traspié (aunque logran en algunas alcaldías algunos buenos resultados, pero en forma aislada). En cambio, en cada región se ratifican o surgen movimientos regionales que en ese ámbito cobran fuerza, lo que es una muestra más de que en Bolivia también se regionaliza la política.

En todo caso, más de los resultados que seguiremos analizando conforme aparezcan los datos oficiales, lo cierto es que, como ha señalado el propio presidente Evo Morales, estos comicios son el espacio que permiten que las divergencias se superen mediante el voto y no la violencia.

viernes, 26 de marzo de 2010

la corrupción se asocia al contrabando en las aduanas de Bolivia. la trilogía es por desgracia parte del sistema. la Revista Lex nos ha solicitado publicar el artículo:

El contrabando y las aduanas

Mauricio Aira


¿Quién podría dudar del daño que causa en la sociedad moderna el contrabando por un deficiente funcionamiento de las aduanas? No es extraño por tanto la cotidiana lectura de hechos noticiosos relacionados con ambos fenómenos del sistema de recaudaciones por importación y/o exportación de mercaderías y productos a través de las fronteras de un país determinado.
El tema del contrabando es parte sustancial a la vida nacional desde cuando se empezó a regular el comercio exterior que antes de 1953 cuando se nacionalizaron las minas de los grandes empresarios conocidos como “los barones del Estaño” vale decir Patiño, Hoschild y Aramayo era casi exclusivamente de minerales en barrilla que salían directamente a las grandes fundiciones en Estados Unidos e Inglaterra. Hoy en día a más de medio siglo de la transformación de mono a multi exportador la historia de las grandes importaciones empieza por los años 40 y 50 del siglo pasado al punto que hoy Bolivia importa mucho más de lo que exporta sobre todo en manufactura, maquinaria y hasta en productos alimenticios.
El problema del contrabando tipificado como la tarea de introducir o sacar objetos y materiales  burlando las reglas vigentes se ha convertido en algo tedioso al resultar que la misma comunidad contribuye a su cometido, por cuando se reducen los costos mediante un acceso más rápido y de menor costo para el comerciante que se beneficia del mismo, aún cuando al mismo tiempo el Tesoro de la Nación sufre por el impacto de ingresos disminuidos. La economía nacional tiene en los impuestos de éste rubro el ítem más alto para sus disponibilidades presupuestarias.
No significa novedad alguna que el contrabando por aire, mar o tierra a través de las extendidas fronteras de la geografía boliviana importa una fuente de ingresos ambicionada por los grupos de poder que se reparte el botín en forma persistente, organizada y criminal no obstante todas las declaraciones de pureza y “manos limpias” que se formulan públicamente. No hace mucho cuando por efecto de la renovación del Gabinete ministerial abundaron las afirmaciones de “proceder a un ejemplar período de moralización en las Aduanas excluyendo a todos los corruptos,”  los comunicadores informaron que por debajo de la mesa, seguían circulando las recomendaciones de los poderosos del partido gobernante, para “dar pegas a sus allegados”. Lo anterior quiere decir  que la lucha anticorrupción significa simplemente el revelo de un personal que supuestamente ya “robó bastante” para ser sustituido por otro ahíto de desesperación por un rápido enriquecimiento.
No se puede desconocer que políticos bien intencionados han tratado de abarrotarse de leyes y disposiciones para controlar las aduanas, tarea brumadora que ha derivado en una maraña de disposiciones que sólo los expertos pueden entender, de parte de los importadores y exportadores agrupados en la Cámara Nacional de Despachantes de Aduana, y de parte del gobierno de los “vistas e inspectores” que resultan siendo los cargos más apetecidos. “Yo quiero el puesto, aunque no tenga ítem” hemos oído a menudo, porque el postulante cuenta “con que las caídas le salvarán de apuros”.
El botín de los que ganan el poder. Así se podría definir el aparato del control aduanero que caracteriza a los gobiernos de los últimos 40 años. Como bien describe un testimonio de un comunicador que vivió su experiencia desde dentro. “El ministro designa en los cargos más importantes del aparato aduanero previa consulta con el Jefe de Gobierno, porque un cargo de “vista de aduana” es tan o más importante que un Director de Departamento, de un Jefe de tal o cual organismo estatal. Se establece un sistema de recolección de fondos que se reparten de inmediato entre los integrantes de una lista mantenida en la más estricta reserva. “Cuanta mayor es la responsabilidad del aduanero, mayor será el mérito de haber cumplido con todo el equipo mafioso”. En la mayoría de los casos se fija un mínimo de recaudación semanal o mensual que irá a dar a los bolsillos del ministro, de los vice-ministros, de los directores generales, de los responsables departamentales, de los inspectores, etc., etc., para terminar con la última recaudación de un período determinarlo que será como la culminación del trabajo realizado por “el vista”. Cuando ha cumplido al cien por ciento su labor “de recaudación”, le ascenderán a un nivel superior, vale decir que si estuvo en Charaña, será cambiado al Desaguadero, de allí a Puerto Suárez o Cobija.
La forma de obtener “su cuota” es tradicional, extorsión, engaño, amenazas, violencia, decomisos y hasta arrestos. El contrabandista sabe lo que le espera, es más cuenta con las extorsiones, siempre en el mayor sigilo, no puede decir una sola palabra, ni contar a otros de qué manera se le concedió “el beneficio” de dejar pasar su mercadería. En éste trato sucio, no hay papeles, ni contratos, ni recibos, ni mensajes. Todo es vía verbal, sin testigos de por medio, en secreto. Se podría afirmar que todo el aparato de funcionarios, policías, guías y asistentes que intervienen como actores de la exacción, actúan bajo juramento. Nadie menciona cantidades, ni los nombres de funcionarios, si siquiera las vías por las que pasó “su mercadería” y funciona de éste modo, días tras día, mes tras mes.
Aduanas. Contrabando. Corrupción. Es la moderna trilogía cuya asociación surge espontánea en nuestra mente. Y es que como alguno lo bautizó “es el flagelo de Bolivia”, aunque claro está el fenómeno es común a todos los países latinoamericanos y subdesarrollados, aunque existen naciones donde no hay corrupción, afirmación que molestará a algunos, una cosa es que existan corruptos otra distinta que exista “la corrupción institucionalizada como en Bolivia” y que causa espanto. Las cumbres han reconocido que junto al narcotráfico, la corrupción es el cáncer que corroe el alma de los pueblos. Lo más extraño es que hasta la fecha no hubiese suscitado un debate franco y profundo que lleve a dimensionar sus efectos perniciosos y plantear algunas soluciones.
¿Quién asegura que la democracia significa honestidad a toda prueba? Se sabe de dictaduras que han intentado curarse del mal y de democracias demagógicas que lo han mantenido como la administración actual que proclama a voces su “honestidad a toda prueba” y que sin embargo transó con los 33 camiones de contrabando en Pando. Premio al gestor del acuerdo Juan Ramón Quintana y castigó al general de ejército que trató de impedir la consumación del contrabando más famoso en la historia de Bolivia. Se ha tipificado al régimen como una dictadura blanda, que es también una dictadura falsa, hipócrita y disfrazada de honestidad y pureza, cuando se ve los la dimensión de sus actos corruptos,  el tamaño de su pecado. Crímenes y desfalcos. Fraudes inconmensurables en materia de construcción de carreteras, en la compra de equipos de transporte, de computación, de medicinas, de menaje y hasta de ropa para los uniformados. Grandes robos, pillerías y delitos del entorno.
Tanto el Derecho, como los diversos códigos vigente e inmersos en la CPE tipifican los actos de corrupción como prevaricato, cohecho, soborno, aceptación de dádivas o regalos, peculado, malversación, exacción, concusión, encubrimiento, nepotismo, usurpación, extorción, estafa, desacato, abuso, desfalco, retardación, omisión, tráfico de influencias y otros aunque resulta el concepto mismo enredado en una nomenclatura complicada al fin de liberar de culpa a los denunciados en su comisión, lo que de alguna manera podría explicar que siendo tantos los acusados de corrupción, tan pocos estén pagando sus culpas en las cárceles bolivianas. La mayor cantidad de detenidos son padres de familia que no pagan las pensiones de sus hijos o aquellos envueltos en delitos del narcotráfico gracias a la Ley 1008, que ahora mismo la quieren derogar.
Waldo Peña Cazas uno de los columnistas más prestigiados del medio y que escribe a menudo sobre la corrupción ha producido Teoría y Práctica de la Corrupción en que la clasifica por sus modalidades  en bancaria, judicial, policial, y con pleno conocimiento de causa describe la corrupción aduanera, objeto del presente ensayo reconociendo de partido que en Bolivia la Aduana Nacional es por tradición la fuente de recursos para sustentar las arcas partidarias para enriquecer a los jerarcas. Refiere su experiencia personal al haber sido nombrado Asesor por la responsable de entonces Gloria Sánchez de Barrientos. “desde un comienzo fui visto con recelo por funcionarios nombrados por la Presidencia o el ministerio, nos toleraron  con mucha cautela suponiendo que éramos militantes con cuñas en la cúspide”. El periodista que también es abogado aunque nunca ejerció refiere que le llamó la atención el impresionante número de llamadas, cartas, visitas, resoluciones, ruegos y hasta amenazas para nombrar o destituir a personas afectas o desafectas al MNR (partido gobernante) los más apetecidos eran los cargos en aduanas de Chile y Brasil. Los problemas se dieron al negarse el nuevo equipo a rechazar las presiones. “los corruptos acusaron de corrupción a quienes les habían cortado las uñas, valiéndose de cartas, denuncias y panfletos anónimos enviados a los medios de comunicación donde –periodistas pagados- los dieron a luz, sin tomarse la tarea de investigar”. De las amenazas pasaron a los hechos, “las barzolas” sustituidas hoy por “las bartolinas” instigadas y pagadas por los busca-pegas irrumpían como hoy con carteles y arengas rebasando a guardias y funcionarios para imponer sus exigencias. “Estos grupos de mujeres delincuentes son los mismos que conforman las barras en el Congreso y actúan como grupos de choque en las protestas contra el gobierno”. O sea Peña Cazas corrobora mis constantes denuncias de los grupos, hoy día llamados “movimientos sociales” en la nomenclatura masista, y que son utilizados para toda ocasión a cambio del salario del día, de la coca y de la chica, de la comida y en su caso las mercaderías que se les distribuye como ración familias. (Es el caso del crimen del adolescente  Cristian Urresti en Cochabamba) una “bartolina distribuyó víveres del Estado entre los sitiadores de Cochabamba. Alimentos destinados a emergencias de los depósitos de Acción Civil” (Los Tiempos, 13 de enero del 2009)
Continuando con el hilo del relato. La nueva administración sufrió diversos asedios externos, pero también presiones en la línea directa del ministerio y hasta de la Presidencia. Peticiones de informe por motivos baladíes, pago de compromisos adquiridos por administraciones anteriores y que aparecían como resabios  de negociados, rechazo a requerimientos legítimos para compra de equipo de transporte y toda clase de acciones de sabotaje, entre otros por haber decomisado un contrabando de oro en barras y destituido a un deshonesto funcionario de la Aduana de El Alto, lograron la captura de 10 camiones cargados de contrabando. Cuando creyeron en la derrota de los ilegales, se advirtió el activismo de “las contrabandistas” que movilizaron en su favor a ministros, subsecretarios, diputados, fiscales y que el decomiso estaría incubando acciones sociales que le harían daño al Gobierno, hicieron actuar inclusive a líderes sociales y hasta las Iglesias de Charaña “repicaron las campanas hasta lograr que las turbas incendiaran las dependencias aduaneras con el saldo de varios heridos, a tiempo que el ministerio de Hacienda hostigaba a favor de la ilegalidad”.
El capítulo en cuestión se refiere también a “industriales” que no son tales sino más bien “contrabandistas” y al comercio informal constituido por miles de afiliados en las grandes ciudades y que viven del contrabando en cuya gestión están comprometidos jerarcas del partido y del gobierno y de los grandes capitales que crecen en la medida en que no pagan impuestos. Es decir toda la súper estructura inmersa en el aparato del poder sin excluir rubro alguno, ejército, policía, prensa, política, empresariado porque se ha llegado a crear una especie de “cultura del contrabando” que lo abarca todo, por increíble que parezca, en una sociedad en que nadie cumple la Ley si de éste modo puede aumentar sus ingresos. Demás está añadir que Gloria Sánchez de Barrientos no llegó a los ocho meses de gestión, tampoco el periodista convertido en un novel aduanero. Un equipo humano animado de honestidad y administración ejemplar colisionó contra la corrupción y el nepotismo.
Más allá de lo anecdótico se tiene un cambio del papel represivo de las aduana en “facilitadores en los trámites y operaciones”. Son los nuevos agentes aduaneros que prestan servicios ya en calidad de profesionales egresados de la facultad de Derecho Aduanero, que es en buenas cuentas una rama más del Derecho y tiene que ver con todas las transacciones comerciales relacionadas con la importación y exportación. 
En la conclusión una mirada histórica nos muestra que en todos los pueblos de la antigüedad existieron incipientes formas de control de mercaderías. Los árabes impulsaron el derecho de aduana dándole el carácter de tributo, “los diezmos de puertos secos y mojados”. En la Edad Moderna las aduanas no eran instrumento de política comercial, sino recaudadores de impuesto. En Roma las aduanas existen ya en la monarquía Anco Marcio quién fundó en el puerto de Ostia la puerta de entrada de las mercaderías. Crónicas de Génova y Pisa, de Atenas, de los fenicios que fueron grandes navegantes registran actividades de importación y exportación sujetas a reglas de control. Ya más cerca de la República, fue España que tenía varios siglos de experiencia en el manejo de “un cuaderno de transacciones” que registraba entradas y salidas en los puertos peninsulares. En materia aduanera el monopolio absoluto era el régimen que aplicaba España, persiguiendo el completo aislamiento con respecto a las demás naciones para conservar el tráfico exclusivo a sus colonias.








lunes, 22 de marzo de 2010

el gran pensador Mariano Grondoña recrea a los pensadores malditos Hobbes y Maquiavelo recorriendo de la anarquía a la tiranía como está ocurriendo en Bolivia


SI entendemos por "pensadores malditos" a aquellos que, por decir lo que nadie se atrevía a decir, fueron "políticamente incorrectos" ante el ingenuo optimismo que los rodeaba, el inglés Thomas Hobbes (1588-1679) ocuparía el podio. Lejos de ser "biempensantes", Hobbes y otros pensadores afines como Nicolás Maquiavelo (1469-1527) fueron "pesimistas" en el sentido de que, en lugar de postular el bien deseable de la república democrática, para ellos ideal pero utópico, querían evitar al menos el mal temible de la anarquía, una enfermedad según ellos probable dada la debilidad de la naturaleza humana. Fue en esta vena que Hobbes, en su famoso Leviatán , se preguntó cuál es el peor de los dos grandes males políticos que acechan a la humanidad, si la anarquía o la tiranía . Su respuesta fue contundente: la anarquía es peor aún que la tiranía porque, en tanto que en ésta los ciudadanos únicamente necesitan obedecer los caprichos de una sola persona, y si lo hacen quedan a salvo, en aquélla no saben a ciencia hacia dónde huir porque cientos, quizá miles de "tiranuelos" andan por las calles.
Si la virtud, como quería Aristóteles, reside en un "justo medio", las naciones bien ordenadas son aquellas que han demostrado ser capaces de eludir al mismo tiempo los dos extremos de la opresión y la evaporación del poder. Esta es la nota sobresaliente que obtienen hoy países políticamente cuasi desarrollados como Brasil, Chile, Uruguay y Colombia. Pero otros países, por ser políticamente subdesarrollados, oscilan bruscamente todavía entre aquellos dos extremos. A estos países los aqueja un mal que ha sido bautizado como "el síndrome anárquico-autoritario" porque las sociedades que lo padecen no obtienen el necesario equilibrio entre el gigantismo y el enanismo del poder. Entre esas sociedades aún figura, lamentablemente, la nuestra.
De De la Rúa a Kirchner
Por más de cuarenta años, de 1810 en adelante, la Argentina inicial fue "anárquico-autoritaria" por las luchas feroces entre unitarios y federales. La tiranía de Rosas puso un cruel punto final a sus oscilaciones hasta que, inspirado por Alberdi, Urquiza nos colocó en el prometedor camino de las repúblicas bien ordenadas. Pero a partir del golpe militar de 1930, la Argentina anárquico-autoritaria volvió a las andadas.
Su manifestación más reciente fue el paso de la anarquía en tiempos de De la Rúa al despotismo en tiempos de Kirchner. Como, según la tesis de Hobbes en el Leviatán , cuando las papas queman el pueblo suele resignarse al exceso de poder con tal de evitar el abismo aún más profundo de su ausencia, Kirchner, nuestro nuevo "restaurador de las leyes", obtuvo un rápido consenso que confirmarían sus victorias electorales de 2005 y 2007. Y si lo llamamos "déspota" en lugar de "tirano", es porque todavía no ha metido presos a sus opositores, aunque nadie puede decir hasta dónde llegaría si pudiera concretar su confesado propósito de gobernar de 2011 a 2020. En tal caso, la evidente tiranía de Chávez le quedaría peligrosamente cerca.
Estas observaciones cobran una inquietante actualidad ante el panorama cuasi anárquico que nos brinda un Congreso en el cual, aunque el kirchnerismo ya no predomina, tampoco logran hacerlo sus opositores. Mientras Kirchner conserva el control absoluto del Ejecutivo, tanto las indecisas sesiones del Congreso como las contradictorias decisiones judiciales que la Corte -ella misma de origen kirchnerista- no puede o no quiere armonizar terminan por diseñar un cuadro potencialmente anárquico o, como suelen calificarlo los observadores, un precario empate en la pugna por el poder entre el kirchnerismo, que aún prevalece, y el no kirchnerismo, que procura desplazarlo.
Por su parte el pueblo, después de haberse resignado en un principio al despotismo inicial de los Kirchner en 2005 y 2007, pero advirtiendo al fin la veta autoritaria de ambos, terminó por bajarles el pulgar en las elecciones de 2009. La última esperanza que le queda al matrimonio es que, después de haber comprobado en el Congreso que no hay quién gobierne, el pueblo se incline al fin por la aún fresca nostalgia del poder total. El objetivo de los Kirchner parece ser, en este sentido, demostrarle al pueblo que, sin ellos, es imposible gobernar. Si esta demostración fuera eventualmente completada, ¿se resignaría otra vez el pueblo a preferir el despotismo como la única alternativa viable a la anarquía? "Con nosotros, el despotismo; sin nosotros, la anarquía": ¿es éste el dilema crucial que los empecinados Kirchner pretenden presentar?
El "re-reeleccionismo"
Si la búsqueda del poder total es la tendencia "política" dominante de los regímenes autoritarios de la América latina actual, a su servicio opera una tendencia "institucional", el re-reeleccionismo , entendiéndose por tal el empeño de reelegir indefinidamente a un "hombre fuerte", ya se llame Chávez, Morales, Correa u Ortega. Contra esta característica, funesta para la democracia, se eleva en cambio el no reeleccionismo, que bloquea la enervante tentación de acudir a un "hombre fuerte" en naciones como Brasil, Chile, Uruguay y Colombia, que ya están en el umbral del desarrollo político.
Entre nosotros, ya Menem pretendió la re-reelección en 1999. Informes confiables señalan sin embargo que la propia Corte Suprema de Nazareno, si bien presuntamente menemista, fue la que opuso una valla infranqueable a la aspiración re-reeleccionista de Menem al sugerirle discretamente al presidente que sólo podría considerar sus apetencias si encabezaba las encuestas. Pero la estrella ya declinante de Menem no satisfizo esta consideración de alcance práctico. A la vista de lo que había ocurrido en este caso, la pareja kirchnerista del poder concibió entonces una ingeniosa chicana para eludir el espíritu de nuestra Constitución de 1994, que, al igual que las de los países latinoamericanos auténticamente republicanos, prohíbe expresamente dos reelecciones presidenciales consecutivas. La forma de sortear esta barrera consistió en suplantar el abierto no reeleccionismo de 1994, inspirado por Raúl Alfonsín, mediante la fórmula oblicua del re-reeleccionismo conyugal, un recurso que, si el pueblo lo secundara, permitiría la permanencia del matrimonio Kirchner en el poder hasta 2020 y aún más allá.
Dos vallas se interponen entonces entre la aspiración vitalicia o dinástica de los Kirchner y la república democrática. Una, "política", es que el pueblo mantenga en 2011 el rechazo a la pareja que ya anticipó en 2009. La otra, "institucional", es que la Corte actual prolongue de algún modo la prohibición del re-reeleccionismo que le impidió a Menem perpetuarse en el poder en 1999. Para todos los efectos prácticos, la elección de Cristina Kirchner en 2007 fue, en lo sustancial, una "reelección" de la pareja indisoluble que ella integra. ¿Se animará la Corte actual, pese a su origen, a reforzar entre nosotros el no reeleccionismo que garantiza a Brasil, Uruguay, Chile y Colombia la continuidad del antipersonalismo republicano? Esta posibilidad, hoy, parece remota, pero aun así continúa siendo verdad que, en las repúblicas presidenciales como la nuestra, la única alternativa viable al personalismo vitalicio o dinástico es que, ya sea en los estrados judiciales o en las urnas, los argentinos decidan ponerles un punto final en 2011 a las aspiraciones al poder interminable que los gobernantes de hoy encarnan y que es, en definitiva, un "chavismo embozado".

jueves, 18 de marzo de 2010

El Dia se refiere a los "chistes" sin gracia del presidente cuando se refieren desde fuera a la cocaína o reacciona de mala manera. veamos:


El ‘chiste’ de las drogas
Editorial

El Gobierno parece aliviado con la reciente revelación de la Junta Internacional de Estupefacientes (JIFE) dependiente de la ONU, que coloca a Bolivia como el tercer productor mundial de marihuana, detrás de Marruecos y Afganistán.
Al contrario de lo que sucede con las malas noticias que suelen llegar desde el exterior sobre el crecimiento de la coca y la cocaína en el país, diferentes autoridades nacionales y hasta el mismísimo presidente Morales han salido inmediatamente a darle la razón a la JIFE, la que, por primera vez, según lo que se ha admitido, este organismo no parece haberse equivocado en las cifras.
Es curioso cómo, en el caso de la marihuana, el Gobierno relaciona el aumento de las incautaciones y el crecimiento de cultivos con el auge del tráfico de esta droga, pero cuando se trata de la cocaína, mayor incautación es sólo sinónimo de la eficiencia de la Policía y no de más producción, como sobradamente lo han demostrado numerosos informes.
La situación cambia ni bien la JIFE menciona a la coca. El Presidente se ha molestado porque la misma organización, con sede en Austria, le ha recordado que la “hoja sagrada”, cuyos cultivos han superado con creces las 30 mil hectáreas, mucho más del doble de lo permitido por la ley, sigue siendo considerada una droga por la ONU y ha pedido que el Gobierno de Bolivia haga esfuerzos para que la gente deje de masticarla. Evo Morales pasa de la molestia al chiste, cuando les hace una invitación a los señores de la JIFE a visitar el país para conocer la realidad de la coca y masticarla para que “se vuelvan más sanos e inteligentes”.
Lo más conveniente sería que este Gobierno, por más que haya surgido desde los cocales del Chapare, deje de encarar con liviandad y un relativismo poco serio, el grave problema del narcotráfico que une a la marihuana, la coca y la cocaína y que para los bolivianos ha comenzado a ser palpable en el aumento de la delincuencia, los asesinatos y la drogadicción.
Es muy fácil hablar de números fríos, porcentajes, tratar de negarlos o rebatirlos, pero no es nada gracioso ver cómo el bandolerismo, los crímenes ligados al consumo de las drogas y la incidencia de la drogadicción en las escuelas siguen aumentando. ¿Cuándo vamos a dejar de asumir posturas simplistas para salir del paso? ¿Cuando existan en Bolivia regiones como Ciudad de Juárez, donde los narcotraficantes asesinan cada día a decenas de personas? ¿Cuando las calles de las ciudades estén llenas de muertos vivientes consumidos por sustancias consideradas por algunos de origen “sagrado”?.
Diferentes organismos internacionales no han dejado de machacar sobre lo que está ocurriendo en Bolivia con el narcotráfico y en el Gobierno siempre han tenido una respuesta despectiva, como si todo fuera parte de una gran conjura. Todos sabemos que el MAS no va a reaccionar para cambiar el rumbo de las cosas y es improbable una acción mucho más drástica desde afuera, al margen de los informes y las llamadas de atención. Le toca a la sociedad civil organizada, a los educadores, a las iglesias, comenzar a generar conciencia sobre los riesgos que les esperan a las futuras generaciones si las cosas siguen así.El Presidente hace chistes cuando se habla de la coca y el narcotráfico. Conviene que encaremos con seriedad este tema.