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sábado, 22 de agosto de 2009

altamente interesante el análisis de IAR-noticias sobre los anuncios de guerra de Chávez. el texto es de la segunda y tercera parte del autor Freytas


¿La nuclearización del Caribe es respuesta a la nuclearización del espacio post-soviético?

La "cumbre" Medvédev-Chávez, a fines del año pasado, formó parte del decorado de una estrategia para integrar a Chávez como nuevo jugador en el tablero de la "guerra fría" Washington-Moscú, donde América Latina y la región petrolera del Caribe se convierten en un nuevo posible escenario de la guerra por el control de la energía entre Rusia y EEUU.

Según la BBC, con estas maniobras conjuntas y la visita de Dimitri Medvedev, Rusia quiso demostrar que si EEUU puede operar cerca de las fronteras rusas, Moscú puede hacer lo mismo en una región considerada por los estadounidenses como su "patio trasero".

A fines de noviembre Chávez recibió en Caracas al presidente ruso, Dimitri Medvédev, en carácter de "gran aliado estratégico"mientras la flota rusa realizaba su primer ejercicio militar con la armada de Venezuela.

La agenda rusa en el continente incluye desde acuerdos comerciales y ventas de armas hasta planes de instalación de programas y usinas nucleares. Las operaciones rusas en América Latina todavía no han recibido una respuesta concreta de Washington, que permanece en "silencio de radio".

De esta manera, y con Chávez y Cuba como aliados estratégicos, Moscú abrió un frente de la guerra energética en América Latina. Mientras controlaba militarmente el vital oleoducto BTC en Georgia, la dupla Medvédev-Putin conservó la ofensiva y le asestó un nuevo golpe de efecto a la hegemonía imperial de EEUU enviando barcos y bombarderos nucleares a Venezuela.

Los halcones judeo-estadounidenses del Pentágono y del Departamento de Estado (que manejan las políticas militares y las hipótesis de conflicto externo de Washington) no miran ni analizan a Chávez desde una perspectiva exclusivamente latinoamericana.

El presidente venezolano mantiene una alianza estratégica (de orden comercial y militar) tanto con Irán como con Rusia y China, potencias capitalistas emergentes que compiten con el eje USA-UE por el control de las redes energéticas y las reservas petroleras del triángulo Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente, en una versión aggiornada de la "guerra fría" por áreas de influencia, esta vez protagonizada a niveles intercapitalistas.

En el decálogo analítico (cerrado y prehistórico) de los halcones del Pentágono y del Departamento de Estado USA, tenerlo a Chávez en Venezuela, es como tenerlo a Ahmadineyad controlando el petróleo de Venezuela.

En este escenario, y dentro de una creciente escalada del conflicto con el gobierno de Uribe, esta vez se interpreta la visita de Chávez a Rusia como una respuesta directa a la re-militarización de Colombia por parte de EEUU, y una búsqueda de alternativa por parte del presidente bolivariano interpreta como una "amenza directa" a Venezuela.

En América Latina, la opinión generalizada es que Washington se toma muy "en serio" las movidas rusas de infiltración en su patio trasero, ya sea por medio de la venta de armas o de las alianzas comerciales, a las que en noviembre pasado se agregó la presencia de la flota rusa en el Caribe.

La reactivación de la IV Flota USA patrullando aguas latinoamericanas fue una señal clara -dicen expertos regionales- de que EEUU está lanzando una señal preventiva a quienes se atrevan a poner los pies sobre los recursos estratégicos de la región (petróleo, agua potable y biodiversidad) que considera como suyos.

En ese escenario, el Pentágono y el Departamento de Estado ven como "potencial peligro" (con posibles ramificaciones en otros países) el desembarco comercial-militar del eje Rusia-China-Irán en América Latina utilizando a Venezuela como plataforma.

En su estrategia, Rusia abarca desde Brasil a Argentina, pero sus principales pilares son Venezuela y Cuba, con los que ha formado un triángulo para "debilitar la influencia norteamericana", afirma Vladímir Simago, vicepresidente del consejo empresarial ruso-venezolano.

El presidente venezolano visitó dos veces Rusia en 2008, donde suscribió acuerdos estratégicos con Moscú, y el presidente, Dmitri Medvédev, le respondió viajando a Venezuela para un encuentro histórico con Chávez.

Se trató -señalaban analistas rusos- de una jugada demostrativa de que Moscú resolvió elevar la apuesta de su desafío militar llevándola al propio "patio trasero" de Washington.

Hay un precedente inmediato que vuelve a resurgir con la nueva visita del presidente venezolano a la capital rusa: La instalación de la base militar rusa en Venezuela que Chávez anunció en su última visita a Moscú (en el 2008) y que luego hubo de desmentir ante la reacción que generó en Washington.

En su visita a Moscú para comprar armas, en julio de 2008, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ofreció a Rusia una alianza estratégica en materia de petróleo y de cooperación militar.

Según las agencias rusas, el presidente de Venezuela propuso a Rusia la instalación de bases militares de apoyo en territorio de Venezuela.

Pero Chávez, según la agencia RIA Novosti, fue más allá, y dijo : "si algún día una flota rusa llega por el Caribe, izaremos banderas, tocaremos tambores... porque sería la llegada de un amigo, que llegaría a dar la mano, sería la llegada de un aliado nuestro. Rusia se ha convertido hoy en uno de nuestros más grandes aliados en todo el planeta... ".

Este es el escenario más temible que se le recrea a Washington con el anuncio de Chávez de una profundización de su alianza estratégica con Rusia en septiembre.

Bases militares con presencia de tropas rusas en Venezuela (aunque solo fuese como movida "disuasiva"), se presenta como la respuesta más lógica frente a a la militarización USA (presentada como hecho consumado) en Colombia.

Chávez ya lanzó la señal por anticipado: "Vientos de guerra comienzan a soplar".

viernes, 21 de agosto de 2009

diplomático argentino muestra la encrucijada en que se encuentra UNASUR como la OEA por la acción e influencia de Chávez en la región

Desde esta misma página acaba de señalarse que la Organización de los Estados Americanos (OEA) enfrenta una difícil encrucijada. La cuestión de Honduras parece haberla llevado a eso. Fracasar en resolverla, se dice, corroboraría el tamaño de la encrucijada continental. Algo parecido sucede con la adolescente Unasur. En este caso, la cuestión crítica es el acuerdo militar colombiano-norteamericano, en función del cual los Estados Unidos cooperarán con Colombia en la lucha contra el narcotráfico y las FARC, desde siete diferentes bases de las fuerzas armadas colombianas. Este ha sido el detonante de un debate que parece haber dividido a Unasur.

Para algunos, ese acuerdo debe analizarse como una decisión interna -y soberana- de Colombia. Con la que se puede disentir, pero que debe respetarse. Para otros -acostumbrados a invocar el principio de "no intervención" a su favor y jamás en contra- el acuerdo es inaceptable. La decisión argentina de convocar una reunión urgente de Unasur logró que el tema -prácticamente cerrado en las deliberaciones de Quito, donde no hubo consenso para condenar a Colombia- quedara nuevamente abierto.

Aparecen dos posturas diferentes enfrentadas en Unasur que amenazan su eficacia. Por una parte, aparece la actitud intimidante propia de Hugo Chávez y sus aliados. Por la otra, la diplomacia tradicional, prudente, respetuosa, que caracteriza a Brasil, Chile y Uruguay.

Ambos escenarios del diálogo regional o subregional -el de la OEA y el de Unasur- son distintos. Hasta constitutivamente. La OEA, que incluye a Canadá, los Estados Unidos y México, posee un evangelio democrático, expresado en la Carta Democrática Interamericana. Unasur, en cambio, menciona oblicuamente la democracia. Se refiere, es cierto, a la necesidad de "fortalecerla". Pero aclara que "cada Estado adquiere sus compromisos en función de su respectiva realidad", sea esta democrática o no.

La OEA es un organismo maduro, con trayectoria. Con su propia liturgia y con todo un bagaje de experiencia y profesionalidad. Es hija de la reflexión, no del apresuramiento. Su origen se remonta a 1890, cuando la primera conferencia de la entonces Unión Panamericana. Su carta constitutiva es de 1948, cuando se la consensuó en Bogotá. Nueve sucesivas conferencias interamericanas, con ricas deliberaciones llenas de contenido y sin apresuramientos, precedieron la emisión de su partida de nacimiento.

Unasur, en cambio, se concibió casi a la carrera. Sin escuchar a la opinión pública. Una actitud con algo de conspiración, aunque no de cisma. Su gestación comenzó en 2000, en Brasilia, cuando apareció como Comunidad Sudamericana de Naciones. Su nacimiento, no obstante, es muy reciente, de mayo de 2008. Y la vida de la organización está, curiosamente, todavía pendiente de ratificación por parte de casi todos sus miembros. Como la candidatura de Néstor Kirchner para conducirla se encontró con un temprano rechazo, Unasur está administrativamente acéfala y sin poder implementar la arquitectura institucional prevista. Hay hasta quienes creen que Unasur se concibió para reemplazar a la OEA en el diálogo político subregional. Aunque pueda no ser así, como instancia alternativa puede, en alguna medida, haber contribuido a debilitar a la OEA.

El espíritu de Unasur no se concibió como inclusivo, sino más bien como autonómico, o casi excluyente. En un mundo que se abre, Unasur es una apuesta al diálogo cerrado, en dos idiomas. Donde algunos se abroquelan fácilmente en la emoción, más que en la razón. En su seno es posible, por ahora al menos, acampar en el totalitarismo. Esto es, desconocer resultados electorales; encarcelar opositores y sindicalistas; limitar las libertades de opinión y expresión y hasta (como acaba de suceder en Quito) proponer hacerlo a nivel regional; censurar a los medios; disparar contra estudiantes o manifestantes desarmados; expropiar empresas extranjeras, incluyendo a las argentinas; manipular y deformar las instituciones republicanas; lavar los cerebros de los niños y convertir a los disidentes en parias. También se pueden instalar fábricas de Kalashnikovs adquiridas a Rusia, sin que se pregunte para qué. Y armarse hasta los dientes en Bielorrusia y Rusia, desatando una nueva carrera armamentista a la que se ha sumado hasta Bolivia, que seguramente debiera tener otras prioridades. O convertirse, de pronto, en inexplicables socios estratégicos de Irán.

La Venezuela con tradición pacificadora, capaz de motorizar en su momento los acuerdos de Contadora, que pacificaron América Central, habla ahora con tonos mesiánicos de "vientos de guerra" y luce ella misma como una amenaza más para la paz y seguridad regionales. Sus aliados acompañan, unas veces desde el silencio, otras desde la repetición.

En Brasil, Unasur aparece como un apoyo lógico a su liderazgo regional. Para Hugo Chávez, Unasur es, más bien, una caja de resonancia a la que Telesur se acopla, a la manera de amplificador. Un instrumento de poder, entonces. Quizás esto explique la resistencia que encuentra para poder ingresar como miembro pleno al Mercosur. El Ejecutivo paraguayo acaba de retirar aceleradamente el proyecto de aprobación de su Congreso, consciente de que iba camino a ser rechazado.

Detrás de ambas encrucijadas, que son simultáneas -la de la OEA y la de Unasur-, se percibe una misma tensión, no resuelta. La que tiene que ver con dos visiones muy distintas de liderazgo regional.

Una, cargada intensamente con tonos ideológicos, con una conocida retórica, llena de militarismo y proclive a la intemperancia: la de Venezuela, que no excluye la confrontación. Otra muy diferente. Más prudente. La que adoptan Brasil y Chile, que cautamente se abrazan al respeto como actitud, mientras promueven exitosamente un desarrollo multidimensional, productivo y abierto. Brasil pugna, además, por ser referente; en la región y más allá de ella. Como Chile, sabe que el mundo no se mueve a empellones. Cree, además, que conforma un desafío lleno de oportunidades aprovechables. Brasil y Chile postulan -y viven- el pluralismo. Prefieren articular los objetivos del Estado como mandatarios y no como mandantes. Escuchando a todos, también al sector privado. Sin silenciar a la oposición o demonizar el disenso. Enhebrando pacientemente los consensos, en lugar de imponerlos de cualquier manera. Empeñados en construir, en lugar de demoler. Capaces de mirar hacia adelante y proponer visiones (no sueños) comunes.

Las dos propuestas para enfrentar unidos las encrucijadas son distintas. Quizás, alternativas. En sustancia, y en las formas. Si ambas se neutralizan, ninguna de las instituciones regionales podrá cumplir adecuadamente su cometido. Y entonces los riesgos de la confrontación, que según algunos amanece, podrían amenazar la paz en la región. Ese es el peligro.

El autor fue embajador argentino ante las Naciones Unidas.

jueves, 20 de agosto de 2009

los latinos son un grupo compacto, creciente e influyente en EEUU nos lo refleja el columnista Morales de La Prensa

Con sus 85 años, la abuela Claudia levanta las manos rogando a Dios que le dé “paciencia y fe” para afrontar las nuevas inclemencias de vivir en Estados Unidos. Su nieta, Nina, acaba de perder una beca para seguir sus estudios en la universidad y las cosas se complicaron para sus hijos que, a duras penas, llevan adelante un negocio de radiotaxis en Nueva York. Los padres y la abuela harán lo que sea para que la chica cumpla el sueño americano de los latinos. Ésa es la trama de En los Altos, el musical más exitoso de temporada en Broadway. Una obra que retrata el ascenso, los tropiezos y el drama de millones de latinoamericanos que intentan hacer su vida en las grandes ciudades estadounidenses.


Que los latinos se han transformado, desde 2003, en la primera minoría de EEUU con más de 45 millones de personas no es una novedad. Lo que no deja de sorprender es la expansión de la cultura latina, de su lengua y sus costumbres. Las obras de arte también reflejan ese universo que se observa en cada una de las calles. Todo en medio de la mayor crisis económica de este país en los últimos 80 años. Hasta 2007, a los latinos les tocó disfrutar y aprovechar el boom de una economía que les permitía enviar millones de dólares a sus familias. Ahora, es al revés, muchos tienen que pedir un giro para mantenerse en EEUU, la supuesta nación de las oportunidades.


Uno de los dramas de los latinoamericanos que viven en EEUU es que no cuentan con una formación sólida como para conseguir trabajos mejor remunerados. La mayoría hace las tareas que los estadounidenses evitan hacer: servicios de gastronomía, limpieza y atención de niños y ancianos, principalmente. “Paciencia y fe”, canta la abuelita a sus hijos y nietos para que sigan con la lucha contra la exclusión social que campea, incluso, para los estadounidenses que son expulsados a diario por miles del sistema económico. No se ven indigentes latinos, la mayoría son afroamericanos y blancos de clase baja. Los latinos ganan menos ahora, pero están peleando por mantenerse; los que no pueden regresan irremediablemente a sus casas.


Estados Unidos es un país que, históricamente, ha sufrido el flagelo del racismo y la discriminación. No es por ello casual que los latinos también la afronten. Una reciente encuesta entre los habitantes del conservador estado de Ohio, en el centro norte del país, muestra que la mayoría de los ciudadanos observa a los latinos con desconfianza y rechazo. Mucho más ahora que la crisis azota al país y el desempleo amenaza a millones de familias. Paradójicamente, precisan los periodistas, las ciudades con mayor cantidad de inmigrantes son las que presentan mayor actividad económica. Es que los recién llegados impulsan una cantidad inimaginable de negocios.


Pero lo más interesante pasa por la cultura que se observa. En cualquier vuelo regular, en los puestos de venta de boletos del subterráneo, en los hospitales, en los museos, las oficinas del Gobierno central, en escuelas y universidades, EEUU ofrece un país bilingüe, inglés-español, sin lugar a dudas. El peso de los latinos en este país ha obligado a poner a todos a tono con la nueva “minoría”. Como dicen los periodistas, no muchos la aceptan, pero está allí, cada vez más fortalecida. Ya casi quedan pocos estadounidenses que no tengan al español como su segunda lengua y no pocos medios ya ofrecen productos en la lengua de Cervantes. Por ello, no sorprende a nadie que una hija de puertorriqueños, Sonia Sotomayor, haya llegado a la Corte Suprema de Justicia, la cumbre de la Justicia norteamericana, ni que el venezolano Johan Santana sea el alma de los Mets de Nueva York.

Los latinos llegaron para quedarse, eso no es novedad, lo que sí es cada vez más interesante es que la cultura latina transforma un país que siempre se pensó como parte del mundo anglosajón, pero cuyas raíces están en la inmigración.

El autor es Jefe de Redacción de La Prensa
morales@laprensa.com.bo

martes, 18 de agosto de 2009

altamente interesante el análisis de IAR-noticias sobre los anuncios de guerra de Chávez. el texto es analítico y de contrainformación


Este domingo, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, volvió a criticar al gerente imperial estadounidense, Barack Obama, afirmando que está "perdido en un laberinto" y que "no entiende" la realidad latinoamericana. Al mismo tiempo, afirmó que se prepara para una eventual "guerra"por la amenaza que significa para su país el uso de bases militares colombianas por parte de EEUU.

El líder venezolano volvió a insistir en que"viene una escalada bélica y militar" que tiene en la mira recursos naturales como el petróleo, la Amazonia y las fuentes hídricas. "Estamos en el número uno de la lista. Somos el primer blanco del Imperio, usando Colombia y las bases de Aruba y Curazao. Nos están rodeando", afirmó.

En su programa Aló presidente el líder bolivariano insistió en que Washington debe retirar sus bases en América Latina. "Obama, no le estamos pidiendo que intervenga en Honduras. Todo lo contrario.Le estamos pidiendo que retire el imperio su mano de Honduras y que retire el imperio sus garras de América Latina",dijo Chávez, en réplica a las recientes declaraciones de Obama cuando consideró una "hipocresía" que los mismos líderes que critican a EEUU por no hacer todo lo posible en Honduras son los que les piden que se vaya de América Latina.

Asimismo, Chávez dijo que Colombia se estaba convirtiendo en la Israel de América Latina por su relaciones con Estados Unidos. "Washington viene a sembrar cizaña entre Colombia y Venezuela", sostuvo. "¿Cómo voy a confiar yo más en el presidente de Colombia? No puedo. Lamentablemente en el caso de Colombia y Venezuela lo han logrado", aseguró Chávez, al rechazar una oferta de acercamiento del mandatario de Bogotá.

Al final de ese tramo del programa, Chávez reiteró sus planes de"incrementar el pie de fuerza de Venezuela" a través de "las milicias bolivarianas" y la modernización del armamento.

Las palabras de Chávez, más allá del escenario regional, adquieren especial relevancia frente a su agendado viaje a Moscú que él mismo anunció para el próximo mes de septiembre.

Una delegación venezolana liderada por el vicepresidente Ramón Carrizales ya se reunió en Moscú con las autoridades rusas para forjar nuevos acuerdos de cooperación energética y militar ypreparar la agenda de Chávez en su visita a Moscú.

"Ahora", cuando Venezuela se encuentra "en la mira del imperio", "hay razones de mucho más peso para acelerar los planes de cooperación con los países aliados en lo estratégico", dijo Chávez el domingo.

Para algunos analistas de la prensa estadounidense, este intento de estrechar los lazos entre ambos países, podría servir a Venezuela para lanzar un mensaje: Está dispuesta a dar mayor protagonismo militar a Rusia en América Latina.

Por su parte, tras años de mostrarse cauteloso en sus relaciones con la región, Moscú parece haber cambiado su estrategia en América Latina tras la guerra de Georgia, en agosto de 2008, y luego de la instalación de escudos antimisiles por Washington en Polonia y la República Checa.

Mediante un contraataque militar fulminante tras la invasión de Georgia, en agosto del año pasado, Moscú concretó cinco jugadas claves: Consolidó un dispositivo de control militar (por aire, mar y tierra) sobre Georgia, dividió al Consejo de Seguridad de la ONU,desafió y quebró la supremacía de la OTAN, reconoció la independencia de Abajasia y Osetia del Sur, y creó un peligrosa fisura en la alianza USA-UE negociando un acuerdo por separado con las potencias del euro valiéndose de la dependencia europea del petróleo y el gas ruso como armas estratégicas.

Pero la ofensiva rusa no se terminó en el Cáucaso: El Kremlin (en una inagotable capacidad de movidas tácticas) se proyectó hacia adelante y lanzó un desafío militar a Washington en su propio patio trasero, en noviembre pasado, impensable antes del conflicto del Cáucaso.

Con Chávez como punta de lanza, Moscú anunció, luego de la guerra del Cáucaso, los ejercicios navales conjuntos con Venezuela que se realizaron a fin del año pasado en el Mar Caribe, que los analistas interpretaron como el principio de un escenario de "guerra fría" en América Latina.

El aterrizaje previo de dos bombarderos nucleares en Venezuela, fue interpretado como que el Kremlin ya está dando una respuesta a la "nuclearización" del ex espacio soviético en Europa del Este iniciado con el acuerdo de EEUU y Polonia para instalar un escudo atómico que amenaza la seguridad de Rusia. (Hemos dividido en tres partes la extensa crónica. Aquí la primera de M.Freytas)

miércoles, 12 de agosto de 2009

bien articulado editorial de El Diario se refiere a los ex-abruptos de Evo que tienen agotada a la opinión pública. quiere imitar a Castro y/o Chávez

Los exabruptos del Presidente por EJU

El dicho popular “en boca cerrada no entran las moscas”, se ajusta a los deslices que comete el presidente Evo Morales Aima, que no medita antes de opinar.

elDiarioEditorial El Diario

Se ha expresado hasta el cansancio que sus “asesores” y los colaboradores más próximos no cumplen su misión y están más interesados en la figuración, son personajes inútiles que se aferran a los empleos que les dio el oficialista Movimiento Al Socialismo, incluso algunos son designados por influencia familiar o de amistad con altas autoridades nacionales o dirigentes del MAS. Esta crítica es producto de los errores del gobernante boliviano, no sólo a nivel interno, sino internacional. En Bolivia esos gafes pueden pasar desapercibidos o mal justificados por los que quieren aparecer como salvadores o enmendadores de las torpezas del Presidente, el que se encuentra huérfano de consejeros que le hagan notar sus excesos.

Esa forma de actuar del Jefe de Estado se la nota, por ejemplo, cuando improvisa sus discursos o los prolonga, como si no supiera qué más decir. Al parecer quiere imitar a Fidel Castro o Hugo Chávez, cuyos discursos se prolongan por varias horas. El presidente Morales se refiere a cosas que no vienen al caso o recurre a lanzar ataques contra quienes considera sus enemigos, sin tomar en cuenta las repercusiones que originará. Al respecto ejemplos sobran, porque incluso el Jefe de Estado de un país vecino con mucha altura y elocuencia le dijo cuál debería ser su comportamiento y que se dedique a gobernar para todos los bolivianos sin preferencias ni discriminación, porque es Presidente de todos los bolivianos y no de un determinado sector.

Así la personalidad del Primer Mandatario refleja autoritarismo, soberbia y dogmatismo y nadie le hace notar la incidencia negativa que está causando esa conducta, por lo que debería buscar asesores o consejeros de verdad, que eviten que continué cometiendo exabruptos, sobre todo en materia internacional. Por ello ha causado sorpresa la disculpa pública del Presidente de Bolivia ante sus homólogos y aliados, las presidentas de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner y de Chile, Michelle Bachelet, por haber manifestado su temor de que en las próximas elecciones la derecha gane los comicios en los mencionados países. Como ese criterio fue rechazado por las cancillerías de ambas repúblicas, que lo calificaron de intromisión, en menos de 24 horas Evo Morales reconoció el exceso cometido y pidió las disculpas del caso. Pero debería actuar de la misma forma y con la misma presteza con su colega peruano Alan García y también con el de Colombia Álvaro Uribe, incluso con los gobiernos de Croacia, Irlanda y Hungría, a los que responsabilizó anteriormente de haber enviado a terroristas, sólo por que pidieron información sobre cómo murieron tres de sus súbditos.

Otro hecho que deja mal parado al Presidente boliviano es la respuesta que dieron los presidentes de Chile, Michelle Bachelet y de Paraguay, Fernando Lugo, a su homólogo colombiano, cuando en reuniones sostenidas este último les explicó las razones por las que dispuso la instalación de tres bases militares de EEUU en su territorio. Bachelet y Lugo le respondieron que respetan esa forma de actuar, a diferencia del mandatario boliviano que directamente rechazó esa instalación, además que anunció que solicitará a la Unión de Naciones del Sur una resolución rechazando esos puestos militares en toda la región. Empero la posición de Morales queda huérfana porque dos de sus aliados no concuerdan con su planteamiento, aunque seguramente será apoyada por Cuba, Nicaragua y Venezuela. En el resto de estados, unos apoyarán dicha iniciativa y los más respetarán la decisión de Colombia.

Antes de comentar temas no sólo de carácter internacional, sino también nacional, el Primer Mandatario de Bolivia tiene que analizar si lo que plantea es correcto y qué repercusiones puede cuasar. Es hora para que los asesores de Palacio de Gobierno trabajen en serio a fin de que Morales Aima no caiga en ridículo ante la comunidad mundial. Si no lo hacen, significará que no le tienen respeto y que el dicho popular mencionado se ajusta a la conducta de quien rige el destino del país.